La marisma de Doñana al final del verano revela su imagen más extrema: el agua desaparece y miles de aves se refugian en pocos enclaves
Una imagen de Sentinel-2 muestra el fuerte contraste entre la extensa superficie estival prácticamente seca, los arrozales todavía verdes, la cicatriz del incendio de Marismillas y los pocos enclaves húmedos que concentran ahora buena parte de las aves acuáticas.








