Los bosques de hayas de Montejo (Madrid), Tejera Negra (en Castilla-La Mancha), Lizardoia y Aztaparreta (en Navarra), Cuesta Fría y Canal de Asotín (en Castilla y León) forman parte de los “Hayedos primigenios de los Cárpatos y otras regiones de Europa”, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Los hayedos destacan por su belleza sobre todo en los meses de otoño. Son grandes bosques en los que abundan las hayas y donde apenas se aprecia la intervención del hombre. Además, durante los meses de octubre y noviembre se visten de casi infinitas tonalidades de ocres y rojos.
El hayedo es uno de los elementos más importantes de los bosques de zona templada y representa un ejemplo excepcional de recolonización y desarrollo de ecosistemas desde la última era glacial. La continua expansión hacia el norte y el oeste del hayedo desde sus áreas de refugio glacial originales en el este y el sur de Europa puede rastrearse a lo largo de los corredores naturales y de los hitos que jalonan el continente.
Hayedos protegidos
El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, se ha adherido al protocolo de actuación impulsado por el Ministerio de Cultura, con el que se quiere potenciar las actuaciones coordinadas con las comunidades autónomas competentes de los seis bosques de hayas declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO que hay en España, entre los que se encuentra el Hayedo de Tejera Negra, en Guadalajara.
La directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, que ha sido la encargada de rubricar el protocolo en nombre del Ejecutivo de García-Page junto a las representantes de medio natural de Madrid, Navarra, y Castilla y León, ha recordado que El Hayedo de Tejera Negra, en el término municipal de Cantalojas, “es uno de los espacios naturales protegidos pioneros en Castilla-La Mancha, puesto que fue declarado Sitio Natural de Interés Nacional en 1974 y Parque Natural en 1978”.
Como ha destacado, desde 2017, el de Tejera Negra “pertenece a la lista de hayedos centenarios que son Patrimonio Mundial de la UNESCO, gracias a una declaración que es transnacional, puesto que comprende a 18 países, entre los que se encuentra España con los seis bosques que están incluidos en la declaración de Patrimonio Mundial bajo la denominación ‘Bosques antiguos y primarios de hayas de los Cárpatos y otras regiones de Europa’. Jara también ha indicado que este protocolo “nos va a ayudar a seguir protegiendo este tesoro botánico que ha sobrevivido hasta nuestros tiempos, siendo uno de los hayedos más meridionales de Europa”.
La directora general ha concluido explicando que, en la actualidad, “estamos llevando a cabo tratamientos selvícolas en la repoblación de pino silvestre colindante con el Hayedo, unos trabajos forestales que consisten en el aclareo del pinar y tienen como objetivo naturalizar esta masa forestal, favoreciendo la regeneración natural y expansión de especies autóctonas como hayas, robles, serbales, acebos y abedules, transformándola en un bosque mixto de pino silvestre con frondosas”.














