Madrid estrena una electrolinera que carga en 10 minutos: la estación de Carabanchel ofrece 26 puntos de hasta 600 kW, funciona las 24 horas e integra paneles solares y almacenamiento energético para atender turismos y vehículos de mercancías.
Madrid tiene nuevo punto de recarga en Carabanchel gracias a una inversión privada de casi tres millones de euros que se gestionará a través de una concesión municipal de quince años. La nueva electrolinera cuenta con 26 puntos de recarga ultrarrápida de hasta 600 kilovatios. Estará operativa las 24 horas del día para abastecer a vehículos particulares y de mercancías.
Está ubicada en un punto estratégico entre la M-40 y la A-42 y cuenta con marquesinas solares que proporcionan una buena sombra y sistemas de almacenamiento energético de última generación para mejorar el suministro eléctrico. La empresa Electra es quien se encargará de la gestión de esta electrolinera y prevé evitar unas 1.000 toneladas por año de CO2. Una novedad es que, gracias a una app, se podrá reservar plaza evitando aglomeraciones innecesarias.
Madrid estrena una electrolinera que carga en 10 minutos
Madrid ha ampliado su red de recarga eléctrica con una nueva electrolinera en Carabanchel que cuenta con 26 puntos de hasta 600 kilovatios de potencia y permite recargar un vehículo eléctrico en unos diez minutos, una infraestructura que ha supuesto una inversión de tres millones de euros por parte de la empresa adjudicataria.
La estación, situada en la calle Juan Mieg junto al Centro de Operaciones de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) Madrid, ha sido inaugurada este martes por el concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, y permanecerá abierta las 24 horas del día durante toda la semana, según ha señalado el Ayuntamiento en un comunicado.
Los 26 puntos permiten la recarga simultánea de vehículos particulares, de transporte de viajeros y de distribución de mercancías. En concreto, la infraestructura está preparada para atender a 22 vehículos de categoría M y otros cuatro de las categorías N1 y N2, destinadas al transporte de mercancías.
La electrolinera se encuentra entre dos de los principales ejes de movilidad de la ciudad, la A-42 y la M-40, y ocupa una parcela municipal de 5.509 metros cuadrados que el Ayuntamiento adjudicó mediante una concesión demanial para la instalación y explotación de la infraestructura durante 15 años, prorrogables otros cinco.
Los cargadores, de hasta 600 kW, permiten realizar recargas ultrarrápidas, aunque el tiempo necesario depende de las características del vehículo y de las condiciones de carga.
La instalación cuenta con una marquesina equipada con paneles fotovoltaicos de 100 kilovatios pico (kWp) para autoconsumo, además de un sistema de almacenamiento energético destinado a optimizar la gestión de la electricidad.
Según las previsiones de Electra, empresa adjudicataria de la infraestructura, la electrolinera permitirá evitar unas 1.000 toneladas de emisiones de CO2 al año. Los usuarios pueden reservar con hasta una hora de antelación un punto de recarga a través de la aplicación de Electra, según la información facilitada por el Ayuntamiento.













