Doñana restringirá la acampada de hermandades para proteger a las aves nidificadas

El director del Espacio Natural de Doñana, Juan Pedro Castellano, ha confirmado a Europa Press que, tras la exposición de esta circunstancia en el Consejo de Biodiversidad, se ha acordado, en coordinación, la restricción de una superficie cercana a los 4.000 metros cuadrados, en la parte derecha de la zona, cercana a la alameda existente.

El Espacio Natural y la Estación Biológica de Doñana han acordado una modificación al plan de autorización de zonas para la acampada de hermandades que transiten el camino del Rocío por el entorno, consistente en la restricción de un amplio área junto al Palacio de Doñana para proteger a una colonia de aves nidificada en El Bolín.

El director del Espacio Natural de Doñana, Juan Pedro Castellano, ha confirmado a Europa Press que, tras la exposición de esta circunstancia en el Consejo de Biodiversidad, se ha acordado, en coordinación, la restricción de una superficie cercana a los 4.000 metros cuadrados, en la parte derecha de la zona, cercana a la alameda existente.

De hecho, para reforzar la actuación, comunicada al dispositivo de seguridad, se ha acometido el montaje de una malla provisional para que ninguna persona que pudiera estar desinformada o por despiste pueda acceder al lugar.

Del asunto alertó la asociación Ecologistas en Acción, que secundó la advertencia planteada por la Estación Biológica por el peligro que en plena temporada de cría podría suponer para los pájaros el paso y acampada de las hermandades camino del Rocío.

Dicha colonia, según explicaba a Europa Press el portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, proviene de las conocidas como ‘pajareras’, alcornoques centenarios de la reserva que tradicionalmente albergan todo tipo de aves, incluyéndose especies como espátulas, garcetas, garcillas, martinetes o cigüeñas.

Estas aves –cuyos excrementos, por otra parte, afectan por su acidez a las propias ‘pajareras’, lo que ha motivado intentos por desplazar la colonia mediante la siembra de especies de crecimiento rápido y autóctonas como álamos o chopos– han migrado este año, «por causas que no conocemos», a El Bolín, donde se han establecido.

Por otra parte, Ecologistas en Acción apunta a los residuos tras el paso de las hermandades como un problema «grave», puesto que «hay muchas hermandades que colaboran pero otras que, en este sentido, tienen los deberes por hacer», a lo que se une el riesgo de incendios por las temperaturas y los campos de pasto.

ep

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Otras noticias de interés

Animales tóxicos

Protección de la UE al lobo retrocede

Importancia de la biodiversidad

Rebecos furtiveados en Somiedo