El unicornio que pudo haber convivido con los humanos

“Un unicornio gigante cuyos restos se han hallado en la Siberia podría haber coexistido con la raza humana según las investigaciones llevadas a cabo por un grupo de científicos, que parecen querer reescribir la historia.”

El descubrimiento de un cráneo fosilizado en Kazajstán está haciendo que los paleontólogos se replanteen la línea de tiempo del unicornio de Siberia, el Elasmotherium sibiricum.

Este impresionante animal si bien no tienen nada que ver con la imagen que tenemos de los unicornios gracias a las historias, leyendas y cuentos infantiles, en realidad sí existió.

Un gigantón que pastaba

Su apariencia se acerca más a la de un rinoceronte (de hecho este espécimen pertenece a la familia de los rinoceróntidos) que a la de un caballo y tenía una estructura similar a la de los mamuts. Media casi 2 metros de altura y 4,5 de largo, pesaba unas 4 toneladas.

Su característica más reconocible es su único cuerno, que se cree era mucho más largo que el de un rinoceronte “normal” y podía alcanzar casi un metro de largo. Su hábitat era un vasto territorio que abarcaba desde el río Don en Rusia hasta el este de la moderna nación de Kazajstán.

Su comida principal se cree que era la hierba, lo que indica que Elasmotherium sibiricum fue un herbívoro que se trasladaba a través de largas distancias en busca de pastizales en diferentes regiones y según las estaciones del año.

Al igual que todos los rinoceróntidos, el Elasmotherium sibiricum tenía dos premolares y tres molares, sin incisivos ni caninos; poseía una sínfisis de cuchara o punta en la mandíbula inferior y una tribuna o pico en la parte superior, lo que le servía de agarre labial de los tejidos blandos y de mecanismo de rotura de las hierbas que consumía.

El cuerno

El Elasmotherium sibiricum pertenece a la familia de los Ceratomorpha, que se caracterizan por la presencia de cascos, cuernos y pezuñas compuestas de queratina, que es la misma sustancia de la que están hechos el pelo y las uñas.

Estas estructuras de queratina parecen haberse formado en el Mesozoico. Un cuerno de queratina de distingue fácilmente de uno de hueso y de un colmillo. La base de la mayoría de los cuernos es de hueso, pero en algunos casos el cuerno es completamente de ese material y un colmillo es un diente canino o incisivo modificado.

La principal evidencia sugerente de un cuerno en el Elasmotherium es una protuberancia frontal, que ya llamó la atención de los paleontólogos finales del siglo XIX y que fue inmediatamente interpretada como la base ósea de un cuerno por la mayoría de los investigadores.

El cuerno del Elasmotherium aún es motivo de investigaciones y hasta de elucubraciones, pues hasta ahora no se ha encontrado ninguno, pero se estima que medía unos 92 cm de largo por 13 de diámetro en la base y tenía forma cónica y curvada hacia atrás.

Antiguo, pero no tanto

El unicornio siberiano, que apareció por primera vez en el registro fósil hace unos 2,5 millones de años se pensaba que había desaparecido hace 350.000 años. Pero el descubrimiento realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Tomsk, en Siberia, Rusia, parece demostrar que el E. sibiricum podría haber sobrevivido por mucho más tiempo.

Se supone que esta enorme bestia y los seres humanos podrían haber coexistido, ya que nuestros antepasados ​​empezaron a atravesar el continente asiático hace más de 50.000 años y es probable que llegaran a Siberia hace alrededor de 35.000 años.

El cráneo que se encontró en la región de Pavlodar Priirtysh del noreste de Kazajstán fue fechado mediante el método del radiocarbono de Acelerador de Espectrometría de Masas; se encontró que tiene alrededor de 29.000 años y se encuentra en muy buen estado de conservación.

«Lo más probable es que pertenezca a un individuo muy grande y del sexo masculino. Las dimensiones de este unicornio son las mayores que se han descrito en todo a la literatura paleontológica que se tiene hasta la fecha, aunque las proporciones son las típicas que se podría pensar en encontrar» explico Andrey Shpanski, paleontólogo de la Universidad Estatal de Tomsk.

Todavía no está claro cómo fue posible que un unicornio siberiano siguiera vivo tanto tiempo después de que el resto de las especies similares se hubieran extinguido, pero los científicos tienen algunas teorías: «lo más probable es que el sur de la Siberia occidental constituyera un refugio, donde este rinoceronte haya perseverado por un tiempo mucho mayor que los individuos de características parecidas”.

“Otra posibilidad es que este tipo de mamífero haya emigrado a las zonas más al sur y que encontrara condiciones más idóneas, lo que le permitió habitar allí por mucho más tiempo”, opina Shpanski en la publicación de la revista American Journal of Applied Science.

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