El hombre, que resulta ser el cantante británico de ópera Nick Allen y que se encontraba de excursión en la Antártida, provoca el temblor de estos animales cuando se arranca a cantar ópera justo en el momento en el que llega a una zona poblada de pingüinos.
Los pingüinos no son el mejor público para una actuación de ópera:este vídeo lo demuestra. En él se puede ver cómo un numeroso grupo de este tipo de aves marinas sale huyendo asustado cuando un excursionista canta ópera frente a ellos.
El hombre, que resulta ser el cantante británico de ópera Nick Allen y que se encontraba de excursión en la Antártida, provoca el temblor de estos animales cuando se arranca a cantar ópera justo en el momento en el que llega a una zona poblada de pingüinos.
Desconocemos si cantaba como signo de victoria por haber llegado hasta allí… el caso es que acabó ahuyentando a estos animales que, en pequeños grupos, abandonan corriendo el lugar en dirección contraria al ‘terrorífico’ torrente de voz.
Con este caso podemos decir que la música NO amasa a las fieras o, por lo menos, no a todas.
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