Son muchos los pueblos que siguen disfrutando del maltrato animal como medio para celebrar las fiestas de sus municipios. En estos eventos se apalean, lancean y cuelgan animales bajo la excusa de “preservar las tradiciones”.
El Partido Animalista lleva años trabajando para detener el maltrato y asesinato animal en las diferentes festividades del territorio español que siguen relacionando brutalidad y ocio. Para divertirse no es necesario hacer sufrir a los animales, que sienten tanto o más que nosotros.
Aunque algunas de estas fiestas ya no existen, o se han modificado sustancialmente, gracias a la evolución de las tradiciones y a la presión popular, en muchos municipios se siguen acosando a los animales para “pasar un buen rato”. En PACMA seguiremos luchando por la eliminación de todo tipo de maltrato animal en las fiestas populares de España.
Repasamos algunas de las fiestas más crueles con los animales de la geografía española. Algunas aún por erradicar y otras afortunadamente paralizadas o reconvertidas:
El toro de la Vega
Uno de los grandes hitos conseguidos por PACMA. Los continuos esfuerzos del partido por acabar con el lanceamiento y asesinato del animal en los festejos de Tordesillas dieron sus frutos. En junio de 2016 la Junta de Castilla y León prohibió que el toro fuera lanceado y que se le diera muerte en público. El torneo cambió su nombre por “Toro de la Peña”.
Cada segundo martes del mes de septiembre se desata la polémica entre quienes defendemos la vida animal y quienes se siguen aferrando a crueles tradiciones que perpetúan el maltrato de los toros de lidia. En la actualidad, el toro es sacrificado por un veterinario una vez que termina el evento taurino, tal y como ocurre en la gran mayoría de encierros en España, pero la modificación alcanzada supone un símbolo para el fin de este tipo de festejos y evita la crueldad de las lanzas.

Rapa das bestas
Lo que en un principio parece una iniciativa positiva, la desparasitación de caballos salvajes, acaba convirtiéndose en un festival de sufrimiento, estrés y agonía animal. En varios municipios de Galicia, como Sabucedo, cada verano se capturan, esquilan y marcan caballos salvajes en condiciones de hacinamiento absoluto. Parece que esta tradición se remonta al año 1567 y en ella, caballos salvajes y aloitadores miden sus fuerzas en un combate cuerpo a cuerpo con el objetivo de cortarle las crines al animal.
A pesar de que los animales no son asesinados, sí que sufren forcejeos, agarrones del hocico y profunda confusión y estrés, causados por la muchedumbre y escasez de espacio de los llamados “curros”. Aunque el festejo no tiene como objetivo el maltrato animal, sí desemboca en una situación desfavorable para los animales salvajes que son capturados y sometidos a mucha presión. Por ello, desde PACMA seguimos rechazando los festejos que conllevan el sufrimiento animal.
Batalla de ratas muertas
En Puig, en Valencia, cada último domingo de enero se produce la Trencà dels perols o Batalla de ratas muertas. Una verdadera batalla campal en la que los quintos se lanzan ratas muertas.
Inicialmente, esta celebración consistía en arrojar los animales aún vivos. Gracias a los esfuerzos de PACMA, junto a otras organizaciones animalistas, se consiguió que, al menos, las ratas fueran lanzadas una vez muertas. Sin embargo, ahora son apaleadas hasta la muerte para luego empezar la pelea.
Tras múltiples denuncias y polémicas, se decidió sustituir las ratas por peroles con dulces y confetis para que, al romperlos, fuera eso lo que callera sobre los participantes. Pero la tradición acabó mandando y en alguna que otra celebración se han vuelto a ver ratas volando y chocando contra la gente.
Esta brutalidad no puede considerarse una “fiesta” y desde PACMA seguiremos luchando por su eliminación.

Toro de Medinaceli
Desgraciadamente son muchas las ocasiones en las que un toro de lidia es utilizado para un festejo taurino en el que recibirá las mofas y el maltrato del público asistente al evento. Quizás una de las más crueles es el denominado Toro de Medinaceli.
Desde el siglo XVI, se ata a un toro por los cuernos y se le pone un utensilio de metal con bolas de material inflamable. El animal, al no percibir la procedencia del fuego, corre despavorido por un recinto en búsqueda de su salvación, mientras los asistentes intentan esquivarle en su desesperada carrera.
Sus defensores aseguran que como lo que arde es la cornamenta, el animal no sufre. El toro sufre graves quemaduras por todo el cuerpo. A menudo, sus córneas se queman y queda ciego. Aunque esto sea lo más visible, el animal tiene un profundo sufrimiento psicológico causado por el estrés, el miedo y la desesperación.
En la Comunidad Valenciana se celebran actos similares conocidos como “bous de foc”. Por eso, una de nuestras campañas activas es acabar con los toros de fuego.

Carreras de Gansos
Para los habitantes de El Carpio de Tajo (Toledo) o Lekeitio (Vizcaya) parece que no hay nada mejor para celebrar las fiestas que arrancarle la cabeza a un animal. Diversos gansos son colgados para que diferentes jinetes les agarren del pescuezo hasta que, en una de sus carreras, le arranquen el cuello de cuajo. La tradición, aunque ha avanzado, sigue siendo totalmente sangrienta. Antes los animales colgados estaban vivos, mientras que ahora son sacrificados previamente.
La alternativa sería tan sencilla como la colocación citas de colores que puedan ser atrapadas con pequeñas varas que sujeten los jinetes. Así ningún animal será desmembrado.

Atrapa el Lechón
También hay otras tradiciones que no parecen tan cruentas pero que realmente se sustentan en el sufrimiento animal. Este es el caso de los múltiples eventos en los que se lanzan cerdos en diferentes recintos para que sean atrapados por los participantes. La salud de estos animales puede verse afectada por el profundo estrés y confusión que sufren y por las magulladuras que pueden producirse al estamparse contra los límites del recinto.
PACMA ha vivido un nuevo triunfo en el pueblo de Marmolejo, donde se ha anulado la actividad llamada “Atrapa el lechón”. En ella varios cerdos serían engrasados y soltados en el estadio del pueblo para que niños y mayores intentaran darles caza mientras huían despavoridos.
PACMA se puso en contacto con el alcalde de la localidad jienense para informarle de que se trataba de una actividad que atentaba contra la Ley de Protección de Animales de Andalucía. Al mismo tiempo, se le anunció que, de celebrarse el evento, denunciaríamos y que las sanciones podrían ascender hasta los 30.000 euros. Horas más tarde, el Ayuntamiento de Marmolejo publicó un bando con el que se daba por suspendida la actividad. Desde PACMA seguiremos presionando para paralizar, a través de la acción política, este tipo de eventos basados en el maltrato y que estresan y hacen sufrir a animales en nombre de la diversión.

Tiro y Arrastre
El Partido Animalista lleva denunciando durante semanas la crueldad y brutalidad de los torneos de Tiro y Arrastre. Mientras tanto, el resto de partidos calla. En este tipo de competición, los caballos son obligados a desplazar grandes cargas colocadas en carros en el menor tiempo posible. Sin embargo, estos pesados lastres impiden que muchos animales ni siquiera puedan salir de la meta o se desplacen lentamente, lo que provoca la ira de sus dueños, que descargan sus puños sobre los animales.
El Partido Animalista ha presentado varias denuncias ante la Generalitat Valenciana y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte por el “maltrato sistematizado” al que son sometidos los caballos en las exhibiciones de tiro y arrastre de diferentes municipios valencianos. Mientras, el gobierno de la Generalitat Valenciana (PSOE y Compromís), que superó la investidura gracias a Podemos, subvenciona a la Federación de Tiro y Arrastre con 9.000 euros. Asimismo, el ayuntamiento valenciano, conformado por PSOE, Compromís y Valencia en Comú (Podemos), financió el año pasado la actividad con 3.000 euros. Esperamos que este año tomen en consideración las peticiones de PACMA y no se celebre este acto brutal en el próximo mes de septiembre.
En Ripollet (Barcelona), PACMA sí que ha conseguido anular la organización de este acto tras dos años de avisos a las autoridades. Seguiremos luchando por acabar con toda clase de festejos en los que se perpetúa del maltrato animal.
Sin representación en las instituciones, PACMA ya ha conseguido paralizar numerosos festejos en los que se maltrataba a animales. No nos cabe duda de que, cuando obtengamos representación, podremos hacer mucho más para impulsar cambios legislativos que protejan el bienestar de los animales.
Mientras tanto, seguimos trabajando por la Ley Cero para atajar de raíz la mayoría de los problemas que sufren los animales en España. Si quieres apoyarla firma en www.leycero.es.















