Greenpeace continuará con su campaña por salvar el Ártico pese a las amenazas de las petroleras

Si bien el tribunal concedió la medida cautelar, este redujo significativamente la cuantía de las sanciones solicitada por Cairn Energy, desde los dos millones de euros por cada “infracción” a 50.000 euros, con un límite máximo de un millón de euros. Esto se aplicaría a cualquier intento por parte de Greenpeace de acercarse a menos de 500 metros de las dos plataformas de perforación que operan actualmente en aguas muy profundas, a una distancia de 180 kilómetros frente a las costas de Groenlandia.

La petrolera Cairn Energy ha alquilado la plataforma de perforación petrolífera de 53.000 toneladas Leiv Eiriksson, a la que activistas de Greenpeace impidieron operar durante cinco días la semana pasada. Primero dos escaladores se mantuvieron durante días en una cápsula de supervivencia colgada de la base de la plataforma, luego 18 activistas ocuparon la plataforma.

Greenpeace ha pedido reiteradamente a Cairn Energy el acceso al Plan de contingencias ante vertidos de petróleos, un documento que aclararía cómo la empresa piensa reaccionar ante un posible vertido de hidrocarburos en condiciones tan extremas como las del Ártico. Por ello la organización ha realizado una campaña de seis semanas de acciones directas a las instalaciones de perforación de la petrolera, tras las cuales han sido encarcelados 20 activistas en Groenlandia.

La organización ecologista quiere destacar que en las motivaciones del veredicto se hace referencia explícita a la negativa de Cairn de dar a conocer su Plan de contingencias ante vertidos de hidrocarburos. A principios de esta semana, en la vista oral, el juez preguntó a Cairn por qué no había publicado su Plan ante vertidos de petróleo, alegando que las preocupaciones del público sobre la seguridad de la perforación eran legítimas. Greenpeace quiere subrayar, además, que el juez ha observado que las acciones de la organización han servido al «interés público general al llamar la atención sobre los riesgos de la perforación.»

«Este veredicto no nos va a impedir seguir exigiendo a Cairn Energy su Plan frente a posibles vertidos de petróleo. Cuando finalmente se publique el Plan vamos a ver negro sobre blanco lo que los expertos han estado diciendo durante meses: que Cairn no sería capaz de limpiar un vertido de petróleo en el Ártico. Pueden contratar a todos los abogados del mundo pero nada parará nuestra campaña para mantener a las petroleras fuera del Ártico. Esta es una de las batallas que definirá el medio ambiente de nuestra era, y la vamos a ganar» ha declarado Ben Stewart, responsable de la campaña de Petróleo de Greenpeace Internacional a bordo del barco Esperanza, situado cerca de la Leiv Eriksson.

Greenpeace ha presentado esta semana una denuncia al Defensor del Pueblo de la Inartsisartut (el parlamento de Groenlandia)
en la que se detalla cómo Greenpeace ha solicitado 17 documentos diferentes, pero solo se le ha dado acceso a dos. La Oficina de Minerales y Petróleo de Groenlandia se niega a divulgar otros documentos – incluido el Plan de Contingencias de Cairn- en los que se debería detallar cómo Cairn se enfrentaría a una operación de limpieza en el caso en que se diera un vertido. También una serie de informes técnicos que arrojan luz sobre el carácter arriesgado de la extracción de petróleo en el Ártico.

(http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/cambio_climatico/riesgos-exploracion-petrolifera-artico.pdf)

«Cairn busca petróleo en zonas del Ártico antes cubiertas de hielo y ahora accesibles a causa del cambio climático provocado por la quema del mismo combustible fósil. Es la carrera de quién va a ser ‘el más rico del cementerio’. Las petroleras tienen que quedarse fuera del Ártico y marcar así el principio del fin de la era del petróleo.» ha añadido Sara Pizzinato, responsable de la campaña de cambio climático y petróleo de Greenpeace España.

http://www.greenpeace.org/

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