Diez elefantes muertos en Camerún en un enfrentamiento entre cazadores furtivos y soldados

El Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW – www.ifaw.org), que en España trabaja con la Asociación Nacional para la Defensa de los Animales (ANDA), ha denunciado la muerte de diez elefantes asesinados en una «batalla» entre soldados y cazadores furtivos en el Parque Nacional Bouba Ndjida de Camerún.

   Los soldados buscaban evitar la caza furtiva tras la matanza de unos 400 elefantes en las últimas semanas y durante la pelea, además de los animales murieron también un soldado y un cazador, según informa ANDA.

   El director de IFAW en Francia, Sissler Bienvenu ha explicado que «como en cualquier guerra, existen bajas» y que, según el equipo presente en la zona, la mayoría de los elefantes abatidos eran jóvenes, por lo que los cazadores ni siquiera se molestaron en retirar sus colmillos.

   A juicio de Bienvenu, los soldados, pertenecientes al Batallón de Intervención Rápida de Camerún, no podían competir contra los furtivos ya que éstos «actúan en bandas, están fuertemente armados y cabalgan a sus anchas por el Parque Nacional desde hace semanas, por lo que conocen el terreno a la perfección». Además, habían asegurado a los locales que su intención era «conseguir todo el marfil que puedan hasta finales de marzo».

   Las autoridades camerunesas son conscientes de la gravedad del problema, porque esta matanza de elefantes ha demostrado la fragilidad de la frontera compartida entre Camerún y Chad, desde donde entran muchos de estos cazadores, según los animalistas.

   La visita hasta Bouba Ndjida también ha permitido a este equipo comprobar la extrema crueldad con la que son tratados los animales, a quienes los colmillos les son extraídos con un machete «incluso antes de ser disparados y haber muerto». Además, según explica el fondo, los cazadores suelen tomar un trofeo de la oreja de cada uno de los elefantes que matan.

   En este sentido, Bienvenu ha pedido a los responsables de Camerún, Chad y la República Centroafricana que aúnen esfuerzos para preservar sus manadas de elefantes y desarrollar una estrategia común contra la caza y el tráfico furtivo.

   El director del Fondo en Francia considera que esta tragedia podría haberse evitado «si las autoridades nacionales hubieran puesto remedio desde que saltaran las alarmas a principios de año, especialmente cuando en el Parque Nacional de Zakouma Chad se vivió una situación parecida entre 2005 y 2009».

   Por su parte, el portavoz de ANDA, Alberto Díez, ha recordado que la única manera de acabar de raíz con estos ataques es «prohibir el comercio internacional de marfil», una situación que se debatirá dentro de poco en la conferencia de CITES y en el seno de la Unión Europea.

ECOticias.com – ep

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