Primer resultado de la colaboración de arroceros del Delta y del Parque Natural del Delta del Ebro

Se han construido 80 cajas refugio para murciélagos, con la colaboración de 15 miembros de la Asociación de Voluntarios del Parque
 
La Cooperativa Arroceros del Delta del Ebro y el Parque Natural del Delta del Ebro del Departamento de Agricultura iniciaron, en 2010, una nueva línea de colaboración basada en aportar el 1% de los beneficios de la comercialización del nuevo paquete de arroz «Segadors del Delta»
 
 
La Cooperativa de Arroceros del Delta del Ebro se ha ido adaptando al medio a lo largo de los años, llevando a cabo un cultivo respetuoso con nuestro entorno. Como en otros tipos de cultivo, el arroz sigue unas estrictas normas medioambientales. El 100% de los agricultores de la Cooperativa de Arroceros reciben las ayudas agroambientales para gestionar las zonas húmedas, con el que se garantiza un alto grado de sostenibilidad y la mejora de los ecosistemas de los arrozales.
 
Con la nueva marca de arroz «Segadors del Delta», se decidió dar un paso adelante, adquiriendo un innovador compromiso con el territorio deltaico, su gente y el entorno natural: destinar un 1% de los beneficios de la comercialización de este producto a actuaciones concretas de protección, de mejora y de mantenimiento del Parque Natural.
 
«Segadors del Delta» se produce en un 100% en el espacio natural deltaico, lo que le dota de una gran autenticidad, identidad y calidad, además, del valor añadido que ello supone para la calidad ambiental. También dispone del Sello de Calidad Alimentaria y de la Denominación de Origen Protegida y Certificada por la Comunidad Europea, que garantizan la autenticidad de este arroz.
 
La donación del 1% de los beneficios de «Segadors» ha representado para el Parque una aportación cercana a los 1.000 € por parte de Arroceros.
 
Este importe se ha destinado a la construcción de 80 cajas refugio para murciélagos, construidas con madera con el apoyo de 15 voluntarios y voluntarias del Parque. El diseño de la caja ha permitido aprovechar al máximo la madera adquirida y agilizar el proceso constructivo, ya que todas las piezas hacían el mismo tamaño. Además, se ha encomendado a un alfarero la confección de 15 cajas de arcilla, con una finalidad de experimentación científica.
 
Asimismo, el Parque ha diseñado cajas refugio a partir del bobo, la cáscara que envuelve el grano de arroz, facilitado por la cooperativa misma, y ​​que, mezclado con otros elementos naturales, actúa como un hormigón vegetal. De esta manera, se cierra el ciclo ecológico, en parte, porque los murciélagos se alimentan del barrenador del arroz, una mariposa asociada a este cultivo.
 
Desde el Departamento de Agricultura se valoran positivamente iniciativas como ésta, que ayudan a mejorar el entorno natural, al mismo tiempo que ofrecen productos y servicios diferenciados, asociados a los valores del Parque que potencian la imagen de un producto natural y auténtico.

ECOticias.com

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