Popularmente conocido como el «padre» de Atapuerca, Emiliano Aguirre, con una visión adelantada a su tiempo, inicia y dirige el proyecto interdisciplinar y a largo plazo de excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca. En 1976, cuando la paleoantropología apenas es conocida en España, Emiliano intuye que la sierra de Atapuerca puede significar un antes y un después en la investigación y análisis de la evolución humana.
Durante quince años, el doctor Aguirre idea y dirige, en contra de la opinión de muchos, un acercamiento multidisciplinar capaz de sentar las bases de una comprensión más global y más ecológica del pasado. Gracias a sus planteamientos, no sólo los yacimientos han supuesto una revolución mundial en los estudios paleontológicos, sino que han situado a España y a sus investigadores a la cabeza de estas nuevas disciplinas, imprimiéndoles una nueva orientación.
Quizá su propia formación multidisciplinar —que englobaba la biología, las ciencias naturales, la filosofía, la teología, las humanidades…— es lo que le dotó de una inquietud y una curiosidad que le convertirían en el visionario al que tanto debe el conocimiento de nuestros orígenes. A sus 84 años, Emiliano emana la sabiduría de un hombre realizado.
Su pasión sigue siendo la de un joven entusiasta, y su afán por el rigor, el de un científico que aún no ha colgado la bata. Entre los muchos reconocimientos que jalonan su trayectoria, cabe destacar el Premio Principe de Asturias, que se le concedió en 1997, y su investidura como doctor honoris causa por las Universidades de Burgos y La Coruña.
Ha escrito cuatro libros y cerca de trescientos artículos o capítulos científicos. Esta entrevista es el resultado de una grata y fecunda conversación, que tuvo lugar en su casa, sobre el origen de la humanidad y sobre la amistad que le unió con Félix Rodríguez de la Fuente.
http://www.agendaviva.com/ – ECOticias.com















