Compost, ‘la alternativa verde’

Los suelos agrícolas de parte de la provincia de Burgos son especialmente pobres en materia orgánica como consecuencia de un uso intensivo, de los bajos insumos de orgánicos que reciben y de una fertilización exclusivamente inorgánica. En este sentido, el empleo de fracciones orgánicas de residuos urbanos e industriales puede suponer una alternativa viable al uso tradicional de fertilizantes inorgánicos, tanto desde el punto de vista económico como desde otros aspectos como la fertilidad del suelo. Así lo consideran los investigadores del Grupo de Compostaje de la Universidad de Burgos (Ubucomp), quienes estudian desde hace varios años la aplicación de los residuos orgánicos tratados en las plantas de Aranda de Duero y Abajas a diferentes cultivos de interés en la provincia.

A lo largo de esta tarde, el grupo Ubucomp y el Consorcio Provincial de Residuos de Burgos (Conresbur) celebrarán en el salón de actos del Real Monasterio de San Agustín las Jornadas Agronómicas 2012 bajo el título Posibilidades de aplicación de bioresiduos en la agricultura burgalesa, donde presentarán los resultados de su trabajo.

Como ha detallado a DiCYT Carlos Rad, investigador del grupo Ubucomp y organizador de las Jornadas junto con la profesora Milagros Navarro, el trabajo en esta línea se inicia en 2008 a través de un convenio con el Consorcio Provincial de Residuos de Burgos. “La idea era fomentar el uso agronómico del compost que se está produciendo en las plantas que gestiona el Consorcio, que son las de Abajas y Aranda de Duero”, señala. Este compost “tiene unas buenas características en cuanto a nutrientes”, por lo que se podría clasificar como un compost tipo B, “que es el más habitual que se produce en las plantas de compostaje de basura mixta y que no tiene restricción legal en cuanto a uso en suelo agrícola”.

Tras suscribir el acuerdo, el grupo inició los primeros ensayos con compost procedente de la planta de Aranda de Duero, aplicándolo a los cultivos que se quieren potenciar en la provincia. En concreto, se llevaron a cabo tres experiencias. “Una fue en regadío con patata y remolacha y se realizó en Santa Cecilia, en la comarca del Arlanza; otra fue en viñedo, en La Aguilera, una experiencia más compleja en la que se utilizaron también cubiertas vegetales de cara a una mejor gestión de la vid; y la tercera fue en secano y se realizó en Ros. Aplicamos el compost al cártamo, un cultivo que se está empezando a introducir y que es bastante similar al girasol en cuanto a requerimientos. Es un cultivo que tiene buena producción de aceite, que es su destino principal”, detalla.

Resultados

Respecto a los resultados, además de los diferentes cultivos afecta la variabilidad del propio terreno y también cómo haya ido la cosecha, señala el investigador. No obstante, los resultados obtenidos son comparables con las dosis optimizadas de fertilización inorgánica. “El problema quizá es la concentración de metales pesados y eso sí depende mucho del tipo de cultivo. Algunos movilizan más, pero aunque haya mayores concentraciones de metal pesado en el fruto están dentro de los límites establecidos en la legislación”, subraya.

En cuanto a la aplicación definitiva de estos compuestos en la agricultura, el investigador apunta que ya hay suficientes experiencias en cuanto a la utilización de este compost en España. Sin embargo la nueva Ley de Residuos de 2011, enmarcada en una directiva Europea, deja de hablar de compost y sí de residuos urbanos “bioestabilizados”. “La diferencia es que a partir de la entrada en vigor de la nueva Ley solo se podrá hablar de compost urbano si los residuos se han recogido de forma separada, lo que solo se está haciendo actualmente en algunas plantas de España”, recuerda.

Papel de los residuos orgánicos en la agricultura

Durante las Jornadas de hoy se analizará el papel de los residuos orgánicos en la agricultura, sus beneficios y sus posibles riesgos ambientales, se expondrá la normativa actual que hace referencia a la gestión de los mismos, especialmente a la luz de la nueva Ley sobre residuos y suelos contaminados y los cambios que de ella se deriven, así como la exposición de los trabajos de aplicación realizados en el marco del convenio Conresbur–Universidad de Burgos. Las jornadas están dirigidas a agricultores de la Provincia de Burgos, técnicos de instituciones públicas y privadas, así como licenciados y estudiantes del Grado de Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural de la Universidad de Burgos.

Los profesores Carlos Rad y Milagros Navarro González han organizado estas jornadas en las que colaboran, además del consorcio y la Universidad de Burgos, la Diputación Provincial, la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León, la Cámara Agraria y las diferentes organizaciones agrarias presentes en Burgos: Unión de Campesinos, COAG, UPA y Asaja.

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