Fundación Migres Premio Medio Ambiente

La Fundación Migres ha recibido el Premio Medio Ambiente de la Asociación de Fundaciones Andaluzas (AFA) en reconocimiento a la labor medioambiental llevada a cabo por la institución presidida por el científico y coordinador institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Andalucía, Miguel Ferrer, y valora el grado de cumplimiento de sus fines fundacionales, su compromiso social, la repercusión de sus actividades y la calidad de las acciones desarrolladas, todo ello teniendo en cuenta los principios que marca el Código Ético de las Fundaciones Andaluzas.

   La Fundación Migres, una entidad privada sin ánimo de lucro creada en 2003 para promover la investigación y la difusión sobre el fenómeno de la migración de las aves y fomentar actividades orientadas al desarrollo sostenible, ha recibido el galardón por la calidad de las actividades desarrolladas para mejorar el medio natural, según el fallo del jurado de esta segunda edición de los Premios AFA, formado por Antonio Pulido Gutiérrez, José Chamizo de la Rubia, Manuel Clavero Arévalo, María Luisa Guardiola Domínguez, Rafael Gordillo Vázquez, Guillermo Jiménez Sánchez e Isabel de León Borrero.

   En declaraciones a Europa Press, Miguel Ferrer ha admitido que es «un orgullo» recibir este galardón, sobre todo por «la enorme calidad de los técnicos y responsables que trabajan en la Fundación y que son los responsables del funcionamiento de la misma, cuyo trabajo se encuentra en primera línea mundial». Para el científico, «es magnífico que se reconozca en nuestra tierra la labor de estas personas».

   La Fundación ha llevado a cabo en estos años, con «singular éxito», el estudio del fenómeno de la migración de aves enfocado a la promoción del conocimiento y a la mejor conservación de los recursos naturales, cuyo ejemplo más relevante es el Programa Migres. De igual modo, ha promovido actividades de relevancia socioeconómica relacionadas con el medio natural, siendo muestra destacada de ello el Programa de Medidas Ambientales de los Parques Eólicos.

   Con más de treinta proyectos ambientales realizados, la Fundación Migres se ha convertido en una institución de referencia para conciliar desarrollo sostenible y conservación de la biodiversidad.

   En este sentido, Ferrer ha advertido que «la situación urgente» que vive la sociedad española «no debería hacernos olvidar algunas cuestiones importantes como la salud ambiental y del entorno que nos rodea, que es fundamental para el presente y el futuro». Por ello, asegura que «las actuaciones con base sólida y científica que permitan conocer los problemas ambientales y buscar soluciones son de enorme importancia, aunque en estos momentos concretos de dificultades económicas parezcan menos urgentes».

MODELO DE COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

   De otro lado, el presidente de la Fundación ha valorado que la Asociación de Fundaciones Andaluzas haya decidido otorgar el Premio Medio Ambiente a la institución que dirige porque supone «un reconocimiento a la solidez de los trabajos realizados y la importancia de los mismos, así como al modelo peculiar de organización de la Fundación a través de una profunda colaboración público-privada».

   Ferrer ha admitido que tanto a él como al patronato de la institución medioambiental le llena de «satisfacción» el premio, sobre todo, por el «espaldarazo» que supone, en particular, al modelo público-privado, que se presenta como «solución de futuro para resolver los problemas medioambientales y de investigación, así como los programas ambientales».

   Por último, ha resaltado que la colaboración público-privada que sustenta el funcionamiento de la Fundación demuestra unos resultados «muy buenos», y además, según añade, porque permite tener un organismo «independiente» por ambos ámbitos y una «diversificación de presupuestos». «Conseguir atraer fondos de empresas privadas supone algo más importante que la propia financiación como es contar con cómplices para resolver tareas medioambientales», ha reconocido Ferrer.

REFERENTE INTERNACIONAL

   La Fundación Migres, según resalta la propia institución en un comunicado, es referente en sus investigaciones para reducir el impacto de los parques eólicos sobre las aves, para evitar colisiones y electrocuciones en tendidos eléctricos, o para diseñar un modelo científico pionero que contribuya a resolver los problemas ambientales derivados de la actividad minera, así como por su participación en proyectos emblemáticos de reintroducción de especies en peligro de extinción, que han merecido el reconocimiento y la confianza de las administraciones públicas y de empresas privadas como la Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar, Red Eléctrica de España, Endesa, o empresas del sector eólico.

   Además, es un referente a nivel internacional en el estudio y seguimiento científico de la migración y el cambio global. Pruebas de ello son el éxito del primer y segundo Congreso sobre Migración de Aves y Cambio Climático, organizados en Algeciras (Cádiz) por la Fundación Migres en 2007 y 2010, respectivamente; la organización en 2008 de la I Feria de las Aves en Tarifa; la celebración en Jerez de la Frontera en 2012 del Primer Congreso Ibérico de Energía Eólica y Conservación de la Fauna, o la puesta en marcha del Centro de Investigación de la Migración y el Cambio Global, en Tarifa.

   Otra de las señas de identidad de la Fundación Migres es la generación de conocimiento. Los resultados obtenidos en sus distintos proyectos de investigación son publicados como artículos en revistas científicas internacionales del Science Citation Index.

   Por último, la Fundación Migres ha contribuido a formar desde el año 2003 hasta ahora a un total de 20.600 personas en el ámbito medioambiental, lo que supone uno de los mayores esfuerzos de formación de recursos humanos realizado por una fundación de naturaleza privada en Andalucía y en España.

   Este esfuerzo formativo ha ido dirigido a 1.600 voluntarios de distintos países, 16.800 alumnos de distintos centros educativos de Andalucía, más de 1.000 profesores, 900 ciudadanos asistentes a los diferentes cursos, 160 vigilantes de parques eólicos y casi 100 participantes en las escuelas-taller, además de 60 guías ornitológicos, becarios y estudiantes de formación profesional.

ECOticias.com – ep

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