Aparece el oso polar Bas en la reserva natural de Utrechtse Heuvelrug y empieza un gran problema

Publicado el: 10 de enero de 2026 a las 12:35
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Oso polar caminando por un sendero nevado mientras una persona lo graba con el móvil en un bosque

Un oso polar llamado Bas que persigue excursionistas en un bosque nevado de los Países Bajos. Un vecino que lo graba porque “si no, nadie me creería”. Un supuesto experto que asegura que “mientras haya nieve aquí, habrá osos polares”. La escena se ha compartido estos días en redes y en algunas webs de agregación de noticias como si fuera un nuevo caso de fauna peligrosa en Europa central. Sin embargo, no hay ningún oso polar suelto en el parque nacional Utrechtse Heuvelrug. La historia procede de un portal satírico neerlandés y es ficción de principio a fin.

La noticia original aparece en Nieuwspaal, una web de humor que lleva años publicando parodias de actualidad y que incluso figura en listados oficiales de sitios satíricos. Medios holandeses ya han advertido en otras ocasiones de que algunos de sus artículos se comparten sin contexto y acaban tomándose como reales, algo parecido a lo que ocurre en España con determinadas páginas de “noticias de broma”. En este caso, portales locales han replicado el titular sobre “el problema del oso Bas” y en redes sociales hay usuarios preguntando abiertamente si de verdad hay osos polares en los bosques holandeses.



¿Por qué una broma así cuaja tan rápido. En parte, porque se apoya en preocupaciones muy reales. Los Países Bajos viven un debate intenso sobre la convivencia con grandes carnívoros tras el regreso del lobo, ausente del país durante unos ciento cincuenta años. Hoy se contabilizan varios grupos reproductores y el número de manadas no deja de crecer, algo que obliga a adaptar la ganadería, la gestión de los espacios naturales y la información al público. En la propia provincia de Utrecht, un lobo conocido popularmente como Bram fue abatido recientemente después de varios incidentes con personas, lo que generó controversia y titulares sobre “lobos problemáticos”. No es casual que la pieza satírica hable de un “problema oso” Bas y que en redes alguien haya comentado “después del lobo Bram, ahora el oso Bas”.

Además, Nieuwspaal encuadra este chiste dentro de un dossier que llama “crisis de la nieve”, en el que exagera los efectos de episodios de nieve intensa en un país poco acostumbrado a ello. En un contexto de clima cada vez más cambiante, con inviernos que alternan días casi primaverales con nevadas puntuales, la imagen de un oso polar en un bosque europeo encaja, aunque sea de forma absurda, en la sensación de que “el tiempo se ha vuelto loco”. Todos hemos comentado alguna vez ese contraste mientras mirábamos la previsión meteorológica o la factura de la calefacción.



La realidad ecológica es muy distinta. Los osos polares viven en el Ártico y dependen del hielo marino para cazar focas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza los clasifica como especie vulnerable y sitúa su población global en torno a veintidós mil a treinta y un mil individuos. Su principal amenaza no es tener demasiada nieve, sino justo lo contrario. Las mediciones por satélite muestran que la extensión mínima de hielo marino en el Ártico se ha reducido en torno a un trece por ciento por década desde finales de los años setenta. Menos hielo significa temporadas de caza más cortas, mayor gasto energético para encontrar alimento y, en última instancia, menos crías que llegan a adultas.

Si algo ilustra la historia de Bas es cómo la desinformación y la sátira sin contexto pueden distraer de los problemas reales. Mientras algunos internautas se preguntan si hace falta cerrar senderos en Holanda por culpa de un oso imaginario, la pérdida de hielo en el Ártico, el aumento de temperaturas y la presión sobre la fauna polar avanzan en silencio, lejos de los focos. Y, más cerca de casa, Europa discute cómo compatibilizar la recuperación de depredadores como el lobo con la ganadería extensiva y la seguridad en el medio rural.

¿Qué podemos aprender como lectores. Primero, que merece la pena mirar dos veces quién firma una noticia antes de compartirla, sobre todo cuando parece sacada de una película. Segundo, que el hecho de que algo sea exagerado no significa que no toque un nervio real. El temor a encontrarse con un animal grande mientras paseas con el perro, la preocupación por la nieve que colapsa carreteras o por inviernos cada vez más raros están ahí y necesitan respuestas serias, no solo chistes.

Bas no existe más allá de un montaje fotográfico y un texto humorístico. Los osos polares que sí existen se juegan su futuro en un Ártico que se calienta el doble de rápido que el resto del planeta. Y los ecosistemas europeos ya están cambiando con el regreso de especies como el lobo y el castor. La conversación que de verdad importa pasa por reducir emisiones, reforzar la protección de la fauna y planificar cómo convivir con ella, no por imaginar plantígrados blancos en los pinares neerlandeses.

La noticia original, de carácter satírico, ha sido publicada en la web neerlandesa Nieuwspaal.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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