El El Espigar es una nueva reserva ornitológica refugio de aves protegidas y cerceta pardilla y representa uno de los mayores avances recientes en la recuperación de humedales en España.
Ubicado en el entorno del Parque Natural de El Fondó d’Elx-Crevillent, este espacio restaurado se ha transformado en un enclave estratégico para aves acuáticas, incluyendo especies en peligro crítico como la cerceta pardilla
El Espigar es una nueva reserva ornitológica refugio de aves protegidas y cerceta pardilla en Alicante
Un humedal recuperado en el sur de Alicante se convierte en clave para la biodiversidad y la conservación
El Espigar fue declarado nuevo santuario de aves dentro de la red de reservas de la ONG SEO/BirdLife en 2025, protegiendo en los humedales del sur de Alicante, a especies clave como el pato marmóreo que está en peligro de extinción.
Con una extensión de más de veinticinco hectáreas, el espacio refuerza una red de hábitats costeros junto al Parque Natural de El Hondo, los Carrizales de Elche y las Salinas de Santa Pola, todas ellas áreas de conservación reconocidas internacionalmente.
El El Espigar es una nueva reserva ornitológica refugio de aves protegidas y cerceta pardilla y forma parte desde 2025 de la red de reservas de SEO/BirdLife, que ya supera las 13.200 hectáreas protegidas en España.
Este enclave, de más de 25 hectáreas, completa un mosaico clave de humedales en el sur de Alicante junto a espacios como El Fondo, los Carrizales de Elche y las Salinas de Santa Pola, todos ellos protegidos a nivel europeo e internacional.
Un humedal clave para aves acuáticas en el Mediterráneo español
El espacio se ha consolidado como refugio para numerosas especies como flamencos, avocetas, cigüeñuelas, calamones, zampullines o charranes, lo que confirma su papel como zona estratégica dentro de las rutas migratorias.
La diversidad de aves que utilizan este humedal en distintas épocas del año demuestra su importancia como punto de reproducción, descanso y alimentación en el litoral mediterráneo.
La cerceta pardilla vuelve a reproducirse tras años al borde de la extinción
La recuperación de la cerceta pardilla es uno de los mayores logros del proyecto. Esta especie, considerada una de las más amenazadas de Europa, ha vuelto a nidificar en el espacio tras décadas de desaparición.
Los datos son claros: cinco parejas en 2023, cuatro en 2024 y siete en 2025, lo que confirma una tendencia positiva tras años de declive.
Restauración ecológica que recupera el equilibrio hídrico del ecosistema
El éxito de este enclave se debe a una intervención basada en la recuperación de su funcionamiento natural. La finca cuenta con lagunas someras, saladares y una red de canales, que permiten gestionar el agua de forma eficiente.
El aprovechamiento de los excedentes de riego ha sido clave para restaurar las condiciones necesarias para la vida silvestre, devolviendo al humedal su funcionalidad ecológica.
Un modelo de conservación que integra ciencia, gestión y sociedad
El proyecto apuesta por un enfoque integral que combina investigación científica, gestión ambiental y participación ciudadana.
Se han diseñado planes de uso público con visitas controladas, observatorios de aves y actividades de educación ambiental que permiten acercar la naturaleza a la ciudadanía sin comprometer su conservación.
Protección reforzada frente a amenazas ambientales y presión urbanística
El Espigar se encuentra dentro de la Red Natura 2000, está reconocido como humedal Ramsar y forma parte de las áreas clave para la conservación de aves (IBA).
Además, está en proceso de ser declarado reserva de fauna, lo que reforzará su protección frente a amenazas como la urbanización o la caza.
El Espigar es una nueva reserva ornitológica refugio de aves protegidas y cerceta pardilla demuestra que la restauración ecológica puede revertir décadas de degradación. Este espacio se convierte en un ejemplo de cómo proteger la biodiversidad y recuperar especies en peligro en pleno contexto de crisis climática
El humedal alberga una gran variedad de aves durante todo el año, sirviendo como zona de cría, alimentación y descanso. Su papel en los corredores migratorios mediterráneos subraya su importancia ecológica para las especies acuáticas.
Los esfuerzos de restauración han restablecido la dinámica natural del agua mediante lagunas y canales poco profundos, mientras que el acceso público permanece controlado. La gestión científica y la participación de la comunidad garantizan la conservación a largo plazo sin comprometer el equilibrio ambiental.










