Italia aprueba una ley histórica que permitirá a los perros donar sangre a otros canes para salvarlos en situaciones extremas

Publicado el: 28 de abril de 2026 a las 09:42
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Perro donando sangre en una clínica veterinaria para transfusión a otros animales.

¿Te imaginas que tu perro o tu gato sufra un atropello y la clínica te diga que hace falta una transfusión ya, no mañana? En ese tipo de urgencias, el tiempo es oro y la sangre disponible puede marcar la diferencia. Italia acaba de actualizar una guía nacional que ordena cómo se produce, se controla y se mueve la sangre destinada a transfusiones en perros y gatos.

La clave no es solo que los animales puedan donar, eso ya ocurría. Lo relevante es el “cómo”, con un marco común para reducir riesgos, asegurar trazabilidad y cuidar al donante. Y deja una idea para España, cuando la donación está bien organizada, la medicina veterinaria gana velocidad y confianza.



La guía que Italia acaba de actualizar

El texto nace de un acuerdo aprobado el 17 de abril de 2025 en la Conferencia Estado Regiones y se publicó después en la Gazzetta Ufficiale. En la práctica, sustituye a la guía anterior de 2015 que llevaba años marcando el paso en transfusión veterinaria.

La guía se centra en dos especies, perro y gato, y en dos “productos” principales, sangre entera y hemocomponentes (por ejemplo, concentrado de glóbulos rojos o plasma). También aclara qué queda fuera, como algunos hemoderivados estandarizados obtenidos por procesos industriales.



El objetivo es que, cuando una clínica pida una bolsa, sepa qué controles hay detrás y en qué condiciones se ha conservado. No es poca cosa.

Bancos autorizados y trazabilidad, como en la sanidad humana

La guía define el banco de sangre veterinario como la estructura sanitaria donde se selecciona al donante, se procesa la sangre, se conserva y, si hace falta, se cede al centro que la va a usar. Esa actividad queda ligada al criterio de los servicios veterinarios locales competentes, lo que añade un filtro sanitario.

El sistema se apoya en dos pilares. Uno es la autorización, que la gestionan las regiones y provincias autónomas. El otro es la lista pública, porque esas administraciones deben enviar al Ministerio de Salud el listado de bancos y el ministerio lo publicará en su web.

Además, cada bolsa debe poder “seguirse” desde la extracción hasta la clínica de destino, con registro de datos y control de temperatura en conservación y transporte. En veterinaria, esto también va de cadena de frío.

Quién puede donar y cada cuánto

En perros, el documento habla de animales identificados y registrados, con carácter dócil y revisiones regulares. Su tabla de referencia sitúa el peso mínimo en 20 kg y la edad entre 18 meses y 8 años.

Para que la extracción sea segura, marca límites claros. La cantidad a recoger se mueve en torno al 15 por ciento o 20 por ciento del volumen sanguíneo, sin superar 18 ml por kg, lo que se traduce en bolsas de aproximadamente 350 ml a 450 ml. El intervalo mínimo recomendado entre donaciones es de tres meses.

En gatos, el listón cambia por puro tamaño. Se indica un peso mínimo de 4,5 kg y se mantiene la edad entre 18 meses y 8 años, con un volumen máximo que llega hasta 70 ml. Si el animal se estresa, se contempla una sedación suave para facilitar el proceso y un despertar rápido.

Análisis y pruebas para evitar contagios

La guía insiste en que no basta con “que parezca sano”. El estado del donante se verifica al incorporarse al programa y en cada donación con exploración clínica y analíticas ajustadas al riesgo del área. En gatos, incluso se sugiere una valoración cardiológica.

Antes de donar se mide la hemoglobina. El documento indica como valor mínimo recomendable 13 g por decilitro en perros y 10 g por decilitro en gatos, un dato simple que ayuda a entender por qué algunos animales se descartan aunque estén “bien”.

También se tipa el grupo sanguíneo (en perros aparece el sistema DEA1 y en gatos el sistema AB) y se incluyen pruebas frente a patógenos transmisibles por sangre. Ahí entran infecciones como Leishmania infantum o Ehrlichia canis en perros, y FIV o FeLV en gatos, con protocolos que pueden actualizarse si cambia la situación epidemiológica.

España ya dona, pero el mapa no siempre es igual

En España la donación veterinaria ya existe y salva vidas. El Banco de Sangre Animal (BSA) trabaja con una red amplia y, según su director clínico Ignacio Mesa, cuenta con la colaboración de unas 3.000 mascotas que donan cada tres o cuatro meses y suministra hemoderivados de forma regular a más de 50 hospitales veterinarios de referencia.

Esa red es importante porque acorta tiempos. El propio BSA explica que procesa las unidades para separar componentes (con una donación se pueden preparar varias unidades) y destaca que programa el proceso para que sea tranquilo y planificado.

En Galicia, por ejemplo, se describe cómo hospitales colaboradores reciben productos del banco para tener stock y poder enviarlos a otras clínicas cuando aparece una urgencia. Una veterinaria del BSA lo resume así, “la donación se hace en unos diez minutos aproximadamente” y “si el animal se pone muy nervioso o no permite manipularlo, priorizamos el bienestar animal antes que la donación”.

Lo que puede hacer un tutor hoy mismo

Si te ronda la idea de que tu perro o tu gato sea donante, el primer paso es sencillo. Pregunta en tu clínica habitual o en un hospital de referencia si participa en un banco de sangre o en un programa de donantes. Así sabrás dónde acudir cuando toque, sin improvisar.

El segundo paso es de los de toda la vida. Mantener al día vacunas y antiparasitarios, acudir a revisiones y cuidar el peso no solo mejora su salud, también facilita que sea candidato cuando haga falta. A veces, la prevención es la mejor forma de ayudar a otro animal que ni conoces.

Y el tercero es no perder de vista lo importante. La guía italiana recuerda que la donación no debe provocar sufrimiento, distrés ni daños duraderos, y que el veterinario puede aplicar protocolos adecuados de sedación si lo considera necesario para proteger al animal. En el fondo, donar no va de “aguantar”, va de hacerlo bien.

El documento oficial se publicó en la Gazzetta Ufficiale de la República Italiana.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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