Los dinosaurios de Guadalajara reescriben la historia evolutiva de Europa, según un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) que ha puesto en evidencia que estos fósiles podrían revolucionar la comprensión de la evolución y distribución de estos reptiles en Europa durante el Mesozoico.
Los hallazgos sugieren que la historia evolutiva de los dinosaurios en el continente europeo es más compleja y dinámica de lo que se pensaba hasta ahora, desafiando modelos previos y abriendo nuevas líneas de investigación en paleontología. Durante décadas, los fósiles de dinosaurios en Europa han sido considerados como testimonios de una fauna relativamente homogénea, dominada por especies similares que habitaron en distintas regiones del continente.
Estos fósiles incluían fragmentos de vértebras, huesos largos y restos de dientes que, tras un análisis detallado, revelaron la presencia de una especie de dinosaurio que hasta ahora no había sido registrada en Europa.
El estudio propone que la península ibérica pudo haber funcionado como un refugio para ciertos grupos de dinosaurios, permitiéndoles evolucionar de manera independiente y mantener linajes que en otras partes de Europa se extinguieron.
Los dinosaurios de Guadalajara reescriben la historia evolutiva de Europa
Un equipo internacional identifica en el yacimiento de Algora la mayor concentración de macrorrestos de vertebrados del Cenomaniense en el suroeste europeo, un descubrimiento que aporta nuevas claves sobre la expansión de los grandes dinosaurios carnívoros entre Gondwana y Europa.
Los dinosaurios de Guadalajara reescriben la historia evolutiva de Europa gracias al hallazgo de 40 dientes fósiles en el yacimiento de Algora, un descubrimiento que aporta nuevas evidencias sobre la presencia de grandes dinosaurios carnívoros en la península ibérica hace entre 100 y 93 millones de años.
La investigación, liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) con la participación de la UNED y la Universidad de Lisboa, identifica estos restos como pertenecientes a la subfamilia Majungasaurinae, modificando la interpretación científica sobre la evolución y dispersión de estos depredadores durante el Cretácico Superior.
Los dinosaurios de Guadalajara reescriben la historia evolutiva de Europa con un hallazgo excepcional
El yacimiento de Algora, en la provincia de Guadalajara, ha proporcionado la mayor concentración conocida de macrorrestos de vertebrados del periodo Cenomaniense en el suroeste de Europa. Los cuarenta dientes recuperados convierten este enclave en una referencia para comprender la fauna que habitó el continente hace unos cien millones de años.
Los investigadores explican que los fósiles fueron recuperados durante diferentes campañas desarrolladas entre 2013 y 2025, financiadas mediante proyectos de investigación sobre patrimonio paleontológico impulsados por la Junta de Castilla-La Mancha.
Este conjunto fósil permite completar una etapa poco conocida del registro europeo y aporta información esencial sobre la biodiversidad existente durante el Cretácico Superior.
Los dientes pertenecen a un linaje de grandes depredadores de Gondwana
Durante años, los dientes hallados en Algora habían sido atribuidos a otros grupos de dinosaurios carnívoros, como los Carcharodontosauridae. Sin embargo, el nuevo estudio publicado en Scientific Reports concluye que pertenecen a la familia Abelisauridae, concretamente a la subfamilia Majungasaurinae.
Estos dinosaurios se caracterizaban por poseer cráneos robustos, extremidades anteriores muy reducidas y una poderosa mandíbula adaptada para la depredación. Hasta ahora, su presencia estaba principalmente documentada en antiguos territorios de Gondwana, como Madagascar, India y Sudamérica.
La nueva identificación demuestra que este linaje también habitó Europa mucho antes de lo que se pensaba.
El descubrimiento aporta nuevas claves sobre la evolución de los dinosaurios europeos
Según la investigadora de la UCM, Angélica Torices, el hallazgo confirma la presencia continuada de este grupo de abelisáuridos en Europa desde el Cenomaniense, ayudando a comprender mejor los intercambios faunísticos entre los antiguos continentes de Gondwana y Laurasia.
Los científicos consideran que estos movimientos de especies desempeñaron un papel decisivo en la evolución de los ecosistemas del hemisferio norte durante el Cretácico.
La investigación también mejora el conocimiento de un periodo del que hasta ahora existían muchos menos fósiles que de otras etapas de la historia de los dinosaurios.
Tecnología de precisión para identificar fósiles de hace cien millones de años
Los investigadores explican que los fósiles fueron recuperados durante diferentes campañas desarrolladas entre 2013 y 2025, financiadas mediante proyectos de investigación sobre patrimonio paleontológico impulsados por la Junta de Castilla-La Mancha.
El equipo científico utilizó microscopía digital de alta resolución para estudiar la morfología de las coronas dentales y de los pequeños dentículos presentes en cada pieza fósil.
Posteriormente, los resultados fueron comparados mediante análisis estadísticos con amplias bases de datos internacionales de dinosaurios terópodos, lo que permitió confirmar con mayor precisión la clasificación taxonómica de los restos.
La investigadora Mirella López Miguel, autora de la reidentificación de los fósiles dentro de su tesis doctoral, destaca que este trabajo contribuye a completar uno de los vacíos más importantes del registro paleontológico europeo.
Algora consolida su relevancia internacional en la paleontología
El descubrimiento sitúa al yacimiento de Algora entre los enclaves paleontológicos más importantes de Europa para estudiar el Cretácico Superior y confirma el enorme potencial científico del patrimonio fósil de Castilla-La Mancha.
Para los investigadores, estos resultados demuestran que la península ibérica desempeñó un papel mucho más relevante en la evolución de determinados grupos de dinosaurios de lo que se pensaba hasta ahora.
Nuevos trabajos en el yacimiento podrían aportar más restos que permitan reconstruir con mayor detalle la diversidad de depredadores que habitaron Europa hace alrededor de cien millones de años.
El hallazgo de los cuarenta dientes fósiles de Algora supone un importante avance para la paleontología europea al ampliar el conocimiento sobre la distribución de los grandes dinosaurios carnívoros durante el Cretácico Superior. La investigación demuestra que aún quedan importantes capítulos por descubrir sobre la evolución de la fauna prehistórica en la península ibérica.
Además de reforzar el valor científico del yacimiento de Guadalajara, este estudio confirma la importancia de continuar investigando el patrimonio paleontológico español, cuyos fósiles siguen proporcionando información decisiva para reconstruir la historia evolutiva de los dinosaurios a escala mundial.
Los dinosaurios de Guadalajara reescriben la historia evolutiva de Europa, según un estudio de la UCM, explicado en 15 segundos
¿Qué se ha descubierto en el yacimiento de Algora?
Los investigadores han identificado 40 dientes fósiles pertenecientes a dinosaurios carnívoros de la subfamilia Majungasaurinae, considerados la mayor concentración de macrorrestos de vertebrados del Cenomaniense en el suroeste de Europa.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Porque modifica el conocimiento sobre la presencia de determinados dinosaurios depredadores en Europa y aporta nuevas evidencias sobre los intercambios de fauna entre Gondwana y Laurasia durante el Cretácico Superior.
¿Quién ha realizado la investigación?
El estudio ha sido liderado por la Universidad Complutense de Madrid, con la colaboración de la UNED y la Universidad de Lisboa, y ha sido publicado en la revista científica Scientific Reports.
¿Qué dinosaurios eran los Majungasaurinae?
Eran grandes dinosaurios terópodos carnívoros pertenecientes a la familia Abelisauridae, caracterizados por su robusto cráneo, brazos muy reducidos y una gran capacidad depredadora.










