Quienes tienen gato habrán escuchado más de una vez en el pasillo lo que parece una pista de carreras, dejando a su familia preguntándose qué pasa y de dónde sale tanta energía.
Los gatos no tienen por qué ser un animal nocturno, y lo que explica el veterinario Carlos Gutiérrez es que suelen activarse en las transiciones entre el día y la noche. Para evitarlo, propone ordenar el juego, la comida y el descanso, y así que las madrugadas sean más tranquilas, para el gato y para la familia.
Un ritmo crepuscular
Los gatos podrían considerarse crepusculares, es decir, tienen mucha actividad cuando se acerca el amanecer y el atardecer. Pero al mismo tiempo, su reloj biológico es flexible y responde a la luz, las comidas y a la presencia de las propias personas.
En una investigación se midió el ritmo diario, tanto en el interior como en el exterior, y se encontraron dos picos de actividad y alimentación. En los de interior, todo gira en torno al humano, influye completamente en su ritmo y en los horarios.
De dónde salen los zoomies
Los días en que los gatos tienen pocos estímulos, podría ser el motivo de esas carreras nocturnas de vez en cuando. Si el gato está mucho tiempo solo y duerme por puro aburrimiento, puede sacar toda su actividad en plena madrugada, y esto es jugar, explorar o buscar atención. Las carreras y los saltos es lo que se conoce como zoomies.
Pero no todo depende solo de la rutina, puede haber un momento que haya presencia de más insectos, que haya algún tipo de cambio en la casa, o las variaciones de las estaciones del año, lo que puede generar estímulos a los gatos, eso sí, no necesariamente a todos por igual, cada uno de ellos es un mundo.
Otro estudio, este liderado por Michelle Smit en Massey University, logró demostrar que el tiempo y la estación del año puede modificar conductas, pero no cambios generalizados en todos los gatos.
Juego, comida y descanso
“Si queremos que el gato duerma por la noche, debemos ofrecerle un ciclo natural completo”, afirma el veterinario Gutiérrez. En este ciclo hay que incluir caza, comida y un tiempo de calma.
Lo ideal sería probar sesiones de unos 15-20 minutos, con algún juguete que le permita acechar, perseguir y capturar, comportamiento innato de los gatos. Después, dar de comer la ración correspondiente, y después, reducir al máximo el ruido dentro del hogar.
El hogar también cuenta
También se aconseja juego y conducta depredadora, por ejemplo, un comedero puzle, un rascador alto, escondites y una zona junto a la ventana para ofrecer actividad física y mental al felino.
No hay que confundir, no se trata de que el gato no duerma durante el día, se trata de repartir los estímulos.
No recompenses el despertar
Lo que no hay que hacer es premiar de madrugada, no dar comida o alguna chuchería, esto se puede asociar positivamente por el animal, y repetirá la conducta consciente de que obtiene recompensa, además de que se podría cambiar su ciclo alimentario. Y aquí también es importante diferenciar, se deben ignorar las necesidades, siempre y cuando estas hayan estado bien cubiertas durante el día.
Y si estas conductas se repiten con asiduidad, lo mejor es siempre consultar con un especialista para que puede detectar cuál puede ser el problema real, ya que el dolor o algunas enfermedades pueden provocar estas actuaciones.
El vídeo principal se ha publicado en el canal Mascotas y Familias Felices.



