Naturaleza

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales para proteger a esta rapaz amenazada

Siete años siguiendo 22 rapaces en Castilla y León permiten convertir miles de movimientos en un mapa de riesgo para localizar tendidos peligrosos y concentrar allí las medidas de protección.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales para proteger a esta rapaz amenazada

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales. Un seguimiento realizado durante siete años en Castilla y León ha permitido ubicar con precisión los tramos más peligrosos de las líneas eléctricas. Este monitoreo constante transforma cada ruta en información valiosa para prevenir la muerte de estas aves amenazadas.

El riesgo de colisión o electrocución aumenta debido al hábito de estos animales de recorrer diariamente grandes superficies abiertas. Identificar exactamente los lugares donde coinciden sus trayectos con infraestructuras de alto peligro permite priorizar las zonas que requieren corrección urgente.

Castilla y León acoge a cerca de treinta mil milanos reales durante el invierno, lo que representa más de la mitad de la población invernante en España. Esta elevada concentración convierte a la región en un enclave crucial para garantizar la supervivencia de una especie catalogada en peligro de extinción.

La tecnología actual permite detectar estos puntos negros antes de que ocurran los accidentes. Gracias a estos datos, las empresas y las autoridades pueden instalar salvapájaros o aislar apoyos eléctricos en los tramos críticos para evitar bajas en la avifauna silvestre.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales y permiten anticiparse al peligro

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales y ofrecen una nueva ventaja para salvar a una de las rapaces más amenazadas de España: saber dónde actuar antes de que se produzca el siguiente accidente. El seguimiento de 22 ejemplares entre 2019 y 2025 ha permitido identificar zonas y tendidos de especial riesgo.

El avance cambia el enfoque de la conservación. En lugar de intervenir únicamente después de encontrar aves electrocutadas o accidentadas, la telemetría permite reconocer “puntos negros” de la red eléctrica y priorizar allí aislamiento de apoyos, señalización de cables y otras correcciones.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales junto a la red eléctrica

Durante siete años, investigadores analizaron los desplazamientos de milanos reales equipados con emisores GPS en Castilla y León. El trabajo reconstruye cómo utilizan el territorio estas aves y dónde sus movimientos coinciden con infraestructuras eléctricas potencialmente peligrosas.

La investigación, publicada en la revista especializada Quercus, ha sido realizada por Marta Monío, Pablo Cisneros, David Cubero y Ramón Perea. El análisis comprende información obtenida entre 2019 y 2025 de un total de 22 ejemplares.

La relevancia reside en transformar cada posición GPS en conocimiento preventivo. Miles de localizaciones permiten descubrir corredores habituales, áreas de alimentación y zonas de descanso y cruzarlas con la red eléctrica para detectar lugares donde el riesgo se concentra especialmente.

Colisión y electrocución convierten los tendidos en una amenaza

Las líneas eléctricas provocan mortalidad de aves fundamentalmente mediante dos mecanismos diferentes. La colisión ocurre cuando el animal impacta contra cables durante el vuelo, mientras la electrocución puede producirse al posarse en determinados apoyos y establecer contacto con elementos conductores.

El comportamiento del milano real (Milvus milvus) aumenta su exposición. La especie recorre grandes superficies abiertas buscando alimento y realiza numerosos desplazamientos diarios, por lo que puede encontrarse repetidamente con líneas y apoyos distribuidos por sus áreas habituales.

No todos los tendidos representan, sin embargo, idéntico peligro. Conocer qué estructuras coinciden con una utilización intensa del territorio permite abandonar actuaciones demasiado generales y avanzar hacia una conservación basada en riesgo real, localización y características de cada infraestructura.

Castilla y León concentra cerca de 30.000 milanos en invierno

La investigación cobra una dimensión europea por el territorio donde se desarrolla. Castilla y León constituye el principal enclave de invernada del milano real en la Península Ibérica, convirtiendo la seguridad de sus paisajes en un factor determinante para la conservación de la especie.

Durante el invierno de 2024 se contabilizaron cerca de 30.000 milanos reales en la comunidad. Esa cifra supone más de la mitad de los ejemplares que pasan esta estación en España y evidencia la extraordinaria responsabilidad del territorio castellano y leonés.

Además, el milano real está catalogado “En peligro de extinción” dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas. Cada causa evitable de mortalidad adquiere por ello una importancia especial, particularmente cuando existen herramientas capaces de localizar dónde pueden concentrarse los accidentes.

Los puntos negros permiten proteger primero donde más importa

Una de las grandes aportaciones de la telemetría es identificar los denominados “puntos negros”. Son áreas donde la coincidencia entre movimientos frecuentes de las aves y determinadas infraestructuras eleva la probabilidad de colisión o electrocución.

Esta información puede cambiar la eficiencia de las inversiones. En una red eléctrica enormemente extensa, intervenir indiscriminadamente resulta complejo y costoso; identificar los tramos prioritarios permite concentrar recursos donde potencialmente pueden evitarse más muertes.

Las soluciones ya existen. Entre ellas se encuentran el aislamiento de apoyos peligrosos, la modificación de estructuras susceptibles de provocar electrocuciones y la instalación de dispositivos que aumentan la visibilidad de los cables para reducir las colisiones durante el vuelo.

Un pequeño emisor convierte cada vuelo en información científica

El GPS está modificando profundamente la manera de estudiar fauna silvestre. Frente a observaciones puntuales, un dispositivo puede generar una secuencia continua de posiciones que permite reconstruir rutas, zonas de alimentación, áreas de descanso y desplazamientos recurrentes.

En el caso del milano real, esos datos adquieren todavía más valor cuando se cruzan con información sobre carreteras, tendidos eléctricos, usos agrícolas o asentamientos humanos. El territorio deja de ser un simple mapa y se convierte en un paisaje dinámico de oportunidades y amenazas.

La tecnología también permite evaluar las actuaciones. Si se corrige un punto peligroso, el seguimiento posterior puede ayudar a conocer si las aves continúan utilizando ese espacio y si las modificaciones introducidas consiguen compatibilizar infraestructura eléctrica y conservación de la biodiversidad.

La conservación puede adelantarse ahora al próximo accidente

Durante décadas, numerosos puntos peligrosos se han identificado después de encontrar aves muertas bajo una infraestructura. La telemetría abre una posibilidad más ambiciosa: detectar riesgo potencial antes de que aparezca un cadáver, utilizando el comportamiento de los propios animales como sistema de alerta.

Eso no elimina la necesidad de inspeccionar el terreno. Al contrario, permite dirigir las revisiones hacia lugares concretos y comprobar qué características poseen los apoyos y cables con mayor interacción, convirtiendo los datos digitales en actuaciones físicas de prevención.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales, pero su verdadero potencial está en ayudar a que no mueran. En una especie amenazada, anticipar un punto negro puede marcar la diferencia entre documentar una pérdida y evitarla.

Siete años siguiendo 22 rapaces en Castilla y León 

El seguimiento de solo 22 milanos durante siete años demuestra cuánto conocimiento puede obtenerse cuando cada movimiento deja una huella digital. En un territorio que reúne decenas de miles de ejemplares durante el invierno, localizar los tendidos prioritarios permite diseñar una protección mucho más precisa.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales y convierten la tecnología en una herramienta preventiva. El siguiente paso será trasladar esos mapas de riesgo a la red eléctrica: corregir primero los puntos más peligrosos y medir después cuántas amenazas han desaparecido realmente.

Los GPS revelan dónde mueren los milanos reales en 20 segundos

¿Por qué mueren los milanos reales en los tendidos eléctricos?

Los principales riesgos son la electrocución en determinados apoyos y la colisión contra cables durante el vuelo. Su utilización de grandes espacios abiertos aumenta las posibilidades de encontrarse con estas infraestructuras.

¿Cómo sabe un GPS qué tendidos eléctricos son peligrosos para los milanos?

El GPS registra los movimientos y lugares utilizados por las aves. Al relacionar esas posiciones con la ubicación y características de los tendidos, pueden identificarse zonas donde la interacción y, por tanto, el riesgo potencial son mayores.

¿Cuántos milanos reales hay en Castilla y León?

Durante el invierno de 2024 se contabilizaron cerca de 30.000 ejemplares, más de la mitad de los milanos reales que pasaban esa estación en España.

¿Está el milano real en peligro de extinción en España?

Sí. El milano real está catalogado “En peligro de extinción” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, por lo que reducir las causas de mortalidad asociadas a actividades humanas constituye una prioridad de conservación.

¿Qué se puede hacer para evitar que las aves mueran electrocutadas?

Entre las actuaciones utilizadas están aislar apoyos peligrosos, modificar determinadas estructuras eléctricas y señalizar cables con dispositivos salvapájaros. Identificar previamente los puntos negros permite priorizar dónde intervenir.

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