Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años y cambia la historia

Publicado el: 27 de marzo de 2026 a las 09:40
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Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años en el Paleolítico

Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años, mucho antes de la agricultura y de cualquier otro proceso de domesticación conocido. Esta revelación, basada en análisis genéticos de última generación, reescribe uno de los vínculos más antiguos y decisivos de la historia humana.

Lo que parecía una relación gradual y tardía emerge ahora como una alianza profunda en plena Edad de Hielo. Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años, y no como simples acompañantes: ya formaban parte activa de comunidades que sobrevivían en condiciones extremas.



Durante mucho tiempo, se creyó que la domesticación del perro había ocurrido en fechas más recientes y en contextos agrícolas. Sin embargo, este nuevo hallazgo sitúa el origen de esta relación en plena prehistoria, cuando los humanos eran todavía cazadores-recolectores.

Esto implica que la conexión entre ambas especies surgió en un momento en el que la cooperación podía marcar la diferencia entre la supervivencia y el fracaso.



Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años y cambia el origen de la domesticación

Dos estudios globales revelan que la relación entre humanos y perros comenzó miles de años antes de lo que se creía y transformó la evolución de ambas especies.

Durante décadas, la ciencia situó el origen de los perros en un punto difuso entre Asia y Europa, sin una fecha clara. Ahora, gracias a la paleogenética —la disciplina que analiza ADN antiguo—, ese relato se redefine con precisión. Los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años, en pleno Paleolítico Superior, cuando la humanidad aún dependía exclusivamente de la caza y la recolección.

Los estudios publicados en Nature, con participación de más de 20 países, analizan algunos de los genomas caninos más antiguos jamás secuenciados. El resultado no deja margen a dudas: los perros ya estaban distribuidos por Europa hace al menos 14.200 años, lo que adelanta en más de 5.000 años la evidencia directa conocida hasta ahora.

Un vínculo nacido en la Edad de Hielo que cambió la evolución

La domesticación del perro no fue un evento puntual, sino un proceso complejo ligado a la supervivencia. Durante la última Edad de Hielo, humanos y lobos comenzaron a compartir territorio, recursos y, con el tiempo, estrategias.

En este escenario extremo, los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años, lo que sugiere que la domesticación comenzó mucho antes que la de cualquier planta o animal agrícola. Este dato sitúa al perro como el primer gran aliado del ser humano, anterior incluso al ganado o los cultivos.

Según el investigador Lachie Scarsbrook (Universidad LMU), ya existían linajes genéticos diferenciados desde Europa occidental hasta Siberia, lo que indica una expansión sorprendentemente rápida.

Uno de los hallazgos más impactantes es que aquellos primeros perros no desaparecieron. Sus genes siguen presentes hoy. El análisis genético de restos hallados en Turquía (Pınarbaşı) y Reino Unido (cueva de Gough) demuestra que estos animales estaban más relacionados con razas actuales de Europa y Oriente Medio —como el bóxer o el saluki— que con razas árticas como el husky siberiano.

No hubo dos domesticaciones: Europa y Asia comparten origen

El segundo estudio, liderado por el Francis Crick Institute, analizó 216 genomas de perros y lobos de Europa. El ejemplar más antiguo, hallado en Suiza (Kesslerloch), data de hace 14.200 años.

Durante años, una de las grandes incógnitas fue si los perros fueron domesticados de forma independiente en distintas regiones. Los nuevos datos lo descartan. Los estudios muestran que los perros europeos del Paleolítico no proceden de una domesticación separada respecto a los asiáticos. Comparten un mismo perfil genético, lo que apunta a un origen común anterior.

En este contexto, los perros ya convivían con humanos hace 15.800 años, y lo hacían formando parte de una red de poblaciones conectadas a escala continental, no aisladas.

En el yacimiento de Pınarbaşı, los análisis isotópicos revelan que los humanos alimentaban a los perros con pescado, un recurso valioso. Además, algunos restos muestran enterramientos intencionados, lo que sugiere una relación que iba más allá de lo utilitario.

Los perros del Paleolítico siguen vivos en la genética actual

El segundo estudio, liderado por el Francis Crick Institute, analizó 216 genomas de perros y lobos de Europa. El ejemplar más antiguo, hallado en Suiza (Kesslerloch), data de hace 14.200 años.

El resultado es revelador: los perros que convivieron con cazadores-recolectores no fueron reemplazados con la llegada de la agricultura. Al contrario, contribuyeron de forma directa a la genética de los perros actuales.

De hecho, los perros europeos modernos conservan aproximadamente hasta un 50 % de ascendencia de estos linajes preagrícolas, lo que refuerza la idea de continuidad.

En definitiva, saber que los perros convivían con humanos hace casi 16.000 años refuerza la idea de que esta relación es una de las más antiguas y significativas de la historia, basada en la cooperación, la adaptación y la confianza mutua.

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