El sueño en medusas y anémonas marinas es tan profundo como el humano

Publicado el: 7 de enero de 2026 a las 07:43
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Medusa Cassiopea andromeda en estado de sueño

El sueño en medusas y anémonas marinas rompe una de las ideas más extendidas sobre el descanso: no hace falta un cerebro complejo para dormir, sino neuronas que necesiten protección frente al desgaste diario de estar despiertas.

Este hallazgo ha revolucionado la comprensión científica sobre el origen y la función del descanso en el reino animal.



Las medusas y las anémonas carecen de un cerebro centralizado; en su lugar, poseen redes nerviosas distribuidas. Aun así, los estudios han observado en estos animales periodos prolongados de inactividad, reducción de la respuesta a estímulos y cambios fisiológicos que cumplen los criterios básicos para definir el sueño.

Este hallazgo ha revolucionado la comprensión científica sobre el origen y la función del descanso en el reino animal.

El sueño en medusas y anémonas marinas protege el ADN neuronal

Las medusas y anémonas marinas duermen aproximadamente un tercio del día, al igual que los seres humanos, con los que comparten similitudes notables en los patrones de sueño.



Un estudio que publica Nature, firmado por investigadores de la Universidad Bar Ilan (Israel), respalda las hipótesis de que el sueño evolucionó en una amplia gama de especies para reducir el daño al ADN, especialmente en las neuronas del cerebro, asociado con el estado de vigilia.

Con anterioridad, ya se había documentado un estado similar al sueño en las medusas Cassiopea, pero su arquitectura específica en estos organismos y su función seguían sin estar claras.

El equipo examinó los patrones de sueño de las medusas (Cassiopea andromeda), tanto en laboratorio como en su hábitat natural, y de las anémonas de mar (Nematostella vectensis) únicamente en laboratorio.

Las medusas duermen un tercio del día, como los humanos

Ambos organismos duermen aproximadamente un tercio del día. Mientras que las medusas lo hacen durante la noche, con algunas siesta rápidas hacia mediodía, las anémonas marinas duermen principalmente de día.

Un análisis más profundo de los patrones de sueño indicó que el de las medusas está controlado por los cambios de luz y el impulso homeostático del sueño (el mecanismo interno del cuerpo que controla la necesidad de dormir).

Las anémonas de mar, por su parte, tienen el sueño regulado por su reloj circadiano interno y por el impulso homeostático del sueño. En ambas especies, el estado de vigilia y la privación del sueño se asociaron con un aumento del daño en el ADN neuronal, mientras que el sueño espontáneo o inducido se relacionó con una reducción de ese daño.

Un análisis más profundo de los patrones de sueño indicó que el de las medusas está controlado por los cambios de luz y el impulso homeostático del sueño (el mecanismo interno del cuerpo que controla la necesidad de dormir).

Dormir para reparar el daño celular

Además, el aumento del daño en el ADN debido a factores externos de estrés provocaba que los organismos durmieran más para compensarlo.

El estudio propone que el sueño es una solución adaptativa para reducir el daño en el ADN y el coste celular del estado de vigilia, el cual se asocia con entradas sensoriales continuas y actividad de neuronas irremplazables, un metabolismo celular mejorado y un aumento de la locomoción.

Se cree que las neuronas evolucionaron en los metazoos basales, un grupo de animales que apareció en una etapa temprana y que habría sido similar a las anémonas de mar y las medusas que viven hoy en día (miembros del filo Cnidaria).

Los autores señalan que los cnidarios podrían constituir un modelo atractivo para estudiar la evolución del sueño en los animales antiguos.

El descubrimiento de que el sueño en medusas y anémonas marinas es tan profundo como el humano no implica que sueñen de la misma manera, pero sí que el descanso es una necesidad universal. Este conocimiento abre nuevas vías de investigación sobre por qué dormimos y cuál es la función esencial del sueño, reforzando la idea de que se trata de un proceso biológico básico, crucial para la supervivencia y el equilibrio de los seres vivos. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE

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