Cómo evitar que los plásticos invadan el Ártico

Publicado el: 9 de mayo de 2017 a las 09:51
Síguenos
Cómo evitar que los plásticos invadan el Ártico

Andrés Cózar Cabañas, autor principal del estudio y profesor de biología en la Universidad de Cádiz, se mostró sorprendido por los resultados y preocupado por las posibles consecuencias: «No entendemos completamente los efectos que el plástico tiene o tendrá en nuestros océanos», dijo. «Lo que sí sabemos es que éstos se sentirán a mayor escala en un ecosistema como el del Ártico, porque es diferente a cualquier otro en la Tierra”.



Demasiado plástico en los mares

Cada año, alrededor de 8 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos y los científicos estiman que puede haber hasta 110 millones de toneladas de basura plástica en total. Aunque los efectos ambientales de la contaminación plástica no se entienden completamente, se sabe que afectan en gran medida a la cadena alimentaria.

Se creía que los residuos plásticos en el océano se acumulaban en grandes parcelas en el medio del océano, en zonas subtropicales donde convergen grandes corrientes, pero los científicos estiman que sólo el 1% de esta basura está en “mares de plástico”.



El plástico superficial en el Océano Ártico actualmente representa sólo el 3% del total, pero los autores sugieren que esta cifra aumentará y que en el fondo marino podría acumularse una gran cantidad de este tipo de residuos.

Los científicos tomaron muestras en 42 sitios en el Océano Ártico a bordo del Tara, un buque de investigación que completó un viaje alrededor del Polo Norte de junio a octubre de 2013. Recogieron restos de plástico y determinaron la concentración de partículas dividiendo el peso seco del plástico recolectado, excluyendo las microfibras, por el área encuestada.

Plástico ajeno

Casi todo el plástico, medido en peso, estaba en fragmentos, en su mayoría variaba de 0,5 milímetros a 12,6 milímetros. Los investigadores no encontraron muchas piezas grandes de plástico, ni mucha película de plástico, que se descompone rápidamente, lo que sugiere que estos residuos llevaban mucho tiempo flotando, antes de llegar al Ártico.

La circulación termohalina, una corriente global de aguas profundas dictada por las diferencias de temperatura y salinidad en todo el mundo, trae aguas superficiales calientes hasta el Ártico y con ella desechos plásticos provenientes de costas más densamente pobladas, donde las masas terrestres como Groenlandia y el casquete polar, las atrapan.

¿Qué hacer?

Sólo existe una forma para evitar que los plásticos que son parte de la vida diaria de los seres humanos, no acaben contaminando también el Ártico: cada persona, cada empresa y cada institución pública o privada, debería deshacerse de este tipo de productos de forma responsable, con el fin de que sean correctamente reciclados.

Deja un comentario