España, menos desperdicio alimentario

Publicado el: 9 de mayo de 2017 a las 10:28
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Respecto a la comida desperdiciada, el 85,6% se corresponde con alimentos sin procesar, es decir, tal cual fueron comprados, siendo los más desechados las frutas, las verduras, las hortalizas y el pan, y el 14,4% con alimentos ya cocinados, tirados directamente del plato o de la nevera. Es el caso de recetas con base de legumbres, carnes, sopas, cremas y purés.

Las familias españolas están más concienciadas en torno a la necesidad de reducir la cantidad de alimentos que acaban en el cubo de la basura. Así se constata a través de los datos recogidos en el “Panel de cuantificación del desperdicio alimentario en hogares”, enmarcado a su vez en la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio”, puesta en marcha por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en 2014.



En dicho panel se recogen las cantidades de alimentos desperdiciadas, tanto los que han sido comprados tal cual por el consumidor como aquellos que han sido desechados una vez cocinados. Así, entre octubre de 2015 y septiembre de 2016, los hogares arrojaron a la basura 1.245,9 millones de kilos de alimentos en condiciones de ser consumidos (24 millones de kilos semanales), lo que se traduce en 80,1 millones de kilos menos, suponiendo una reducción del 6%. La proporción de desperdicio alimentario es del 4,3% sobre el total de los productos adquiridos.

Respecto a la comida desperdiciada, el 85,6% se corresponde con alimentos sin procesar, es decir, tal cual fueron comprados, siendo los más desechados las frutas, las verduras, las hortalizas y el pan, y el 14,4% con alimentos ya cocinados, tirados directamente del plato o de la nevera. Es el caso de recetas con base de legumbres, carnes, sopas, cremas y purés.



Excepto frutas y platos de verdura y carne, la reducción del desperdicio afecta de forma generalizada a todos los artículos.

MÁS GASTO EN ALIMENTACIÓN Y MÁS PRODUCTOS FRESCOS

Por su parte, y tal como se refleja en el “Panel de consumo”, el gasto total de los hogares españoles en alimentación se incrementa en un 0,1%, ascendiendo a 67.095,5 millones de euros. Destaca la mayor presencia de productos frescos en nuestras mesas (con un 41%) a los que se destina un 44,1% del presupuesto.

Mientras que las legumbres mantienen un consumo estable, crece la preferencia por platos preparados (4,2%), además de otros productos como las patatas (1,2%).

Los hogares formados por retirados son los que consumen en mayor medida productos frescos y de dieta mediterránea, siendo también más afines a artículos tradicionales y a aquéllos que les ayudan a cuidar su salud.

Además, el supermercado constituye el canal preferido por los consumidores para hacer las compras de alimentos, representando el 45,1%, si bien el comercio especializado sigue siendo la opción que gana peso para adquirir productos frescos. No obstante, criterios tales como la calidad, la proximidad y los buenos precios son los protagonistas a la hora de elegir el establecimiento de consumo.

Respecto a los hábitos de compra, desciende el porcentaje de consumidores que elaboran una lista previa de los alimentos a adquirir, así como los que manifiestan haber modificado su forma de comprar y cocinar para aprovechar mejor los productos y contribuir al ahorro.

Estos y otros datos forman parte del “Informe del consumo de alimentación en España 2016”, aglutinando en el mismo un amplio compendio de datos a través de los cuales se refleja el consumo de alimentos en España durante el citado año.

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