Las madres, artífices del reciclaje en los hogares españoles

Publicado el: 24 de julio de 2017 a las 10:53
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Las madres

Por edades, los adultos incluidos en la franja que va de los 35 a los 54 años, son los más comprometidos con el entorno. Cerca del 77% afirma disponer de más de un habitáculo para el reciclaje, siendo uno de ellos para los envases destinados al contenedor amarillo.

Según el “Estudio de Hábitos de Reciclaje”, elaborado por el Instituto Apolda para Ecoembes, que ha contado con una muestra de 5.000 personas repartidas de manera proporcional a nivel regional, las madres españolas son las que presentan una mayor iniciativa a la hora de separar los residuos en el hogar y propiciar su posterior reciclado. En el 34,5% de las ocasiones, son ellas las que deciden habilitar espacios destinados a la segregación de los desechos frente al 14,6% de los casos en los que esta iniciativa recae en los padres. No obstante, el estudio señala que, en el 29,3% de las ocasiones, se trata de una decisión conjunta que evidencia la responsabilidad de toda la familia con la protección del medio ambiente.



Por edades, los adultos incluidos en la franja que va de los 35 a los 54 años, son los más comprometidos con el entorno. Cerca del 77% afirma disponer de más de un habitáculo para el reciclaje, siendo uno de ellos para los envases destinados al contenedor amarillo.

Teniendo en cuenta el número de cubos de recogida selectiva presentes en los hogares (3 de media), podría afirmarse que, en general, la población está concienciada con la segregación de la basura y el reciclaje, percibiéndose, sin embargo, diferencias en función del número de miembros de la unidad familiar, toda vez que el mayor número de cubos se encuentran en los hogares con cuatro residentes.



MÁS CONOCIMIENTO Y CONCIENCIACIÓN

Entre los factores que inciden en la disposición al reciclaje, destaca el civismo (95,9%), el sentimiento de orgullo por reciclar bien (67,4%) y la mayor concienciación general de la sociedad (55,7%), siendo la falta de espacio el principal obstáculo que alegan los encuestados.

El documento también evidencia el mayor conocimiento de los ciudadanos respecto a lo que debe y no debe depositarse en cada contenedor de recogida selectiva. En relación al amarillo, los aerosoles y las tapas metálicas de los frascos son los que menos se identifican con este recipiente.

Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, lo cierto es que los datos disponibles permiten deducir que el reciclaje es un hábito extendido en los hogares españoles. No en vano, el pasado año cada habitante depositó 13,2 kilos de envases en el contenedor amarillo, destinado a acoger latas, briks y envases de plástico, y 15,5 kilos en el azul, para envases de cartón y papel, reciclando un total de 1,3 toneladas, un 4% más que en 2015.

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