El nuevo contrato de Las Dehesas, que está presupuestado en 93 millones de euros, aplicará descuentos por los residuos enviados al vertedero. También prohíbe depositar colchones e incorpora dos nuevas celdas para los desechos que no puedan ser recuperados.
Las Dehesas tendrá un nuevo contrato de gestión y mantenimiento de 93 millones de euros con un cambio en la remuneración: los pagos a la empresa adjudicataria estarán vinculados a los materiales que sean recuperados para su reciclaje. El Ayuntamiento de Madrid busca mejorar la clasificación de los residuos y reducir la cantidad que termina en los vertederos, mediante descuentos cuando se recurra a esta salida.
La instalación, situada en Valdemingómez, trata residuos de los contenedores gris y amarillo y también objetos voluminosos. El contrato incluye su clasificación, la comercialización de los materiales recuperados y el tratamiento de la materia orgánica que sea aprovechable. Además, prohíbe específicamente depositar colchones en el vertedero y establece una remuneración específica para favorecer la recuperación de sus materiales.
El servicio incorporará también dos nuevas celdas de vertido, que estarán destinadas a residuos no recuperables que sean admisibles para su eliminación, con capacidad para mantener la continuidad al menos hasta 2031. Las obras deberán ejecutarse sin interrumpir la actividad. El contrato añade obligaciones para minimizar emisiones y gestionar los lixiviados generados en las instalaciones.
Nuevo contrato para Las Dehesas
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves el nuevo contrato que gestionará y mantendrá el Centro de Tratamiento de Las Dehesas, situado en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, un nuevo «impulso» con un presupuesto total de 93 millones de euros para esta instalación que trata los residuos de los contenedores gris, amarillo y objetos voluminosos.
Las Dehesas es una instalación «fundamental» para la gestión de los residuos de la ciudad de Madrid, ha destacado la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, en la rueda de prensa tras la Junta de Gobierno donde ha informado sobre este nuevo contrato para esta planta de tratamiento de basura que tiene como objetivo recuperar los materiales que puedan aprovecharse y gestionar adecuadamente aquellos que no puedan reciclarse.
Una de las principales novedades del contrato de Las Dehesas es el cambio en el sistema de remuneración de la empresa adjudicataria, que vincula los pagos al gestor de la planta a los materiales recuperados para su reciclaje.
El objetivo es mejorar la clasificación de los residuos
Además, se aplicarán descuentos cuando los residuos procedentes del propio centro de Las Dehesas terminen en el vertedero. Con este modelo, en palabras de Sanz, se busca «incentivar» una mejor clasificación de los residuos y aumentar la recuperación de materiales aprovechables, reduciendo la cantidad que se elimina sin posibilidad de recuperación.
La empresa deberá clasificar los residuos que llegan a la planta, gestionar y comercializar los materiales recuperados y tratar la materia orgánica aprovechable. También tendrá que mantener los equipos y las instalaciones y garantizar el funcionamiento del centro durante la ejecución del contrato.
El nuevo contrato también establece un precio específico para los materiales recuperados de estos residuos con el fin de fomentar su reciclaje. Además, prohíbe depositar colchones en el vertedero y establece un precio más elevado para los materiales recuperados de estos residuos, con el objetivo de favorecer su valorización.
Asimismo, incluye la construcción de dos nuevas celdas de vertido que permitirán disponer de espacio para depositar de forma controlada los residuos que no puedan recuperarse y que sean admisibles para su eliminación, garantizando la continuidad del servicio, al menos, hasta 2031. Las obras deberán coordinarse con la actividad habitual del centro para mantener su funcionamiento durante los trabajos.
El contrato de Las Dehesas incorpora, además, nuevas obligaciones para minimizar las emisiones y reducir el impacto ambiental de la actividad. También contempla la gestión de los líquidos (lixiviados) generados en las instalaciones, la transferencia del vidrio recogido en el contenedor verde y el mantenimiento del servicio de cremación de cadáveres de animales hasta su posible traslado a la planta de Las Lomas.
Plazos para la reducción de los vertidos
La reducción del vertido tiene plazos legales concretos. El Real Decreto 646/2020 establece que los residuos municipales enviados al vertedero deben representar como máximo el 20 % del peso generado el 1 de enero de 2030 y el 10 % el 1 de enero de 2035.
Cada comunidad autónoma debe cumplir estos objetivos con los residuos de su territorio. Este horizonte hace especialmente relevante medir cuántos materiales se recuperan efectivamente y qué cantidad de rechazo sigue necesitando ser eliminada.











