Gravity Wave es una startup española que ha logrado destacar por su innovador modelo de economía circular centrado en la recolección y reutilización de plásticos procedentes del mar. Fundada con el propósito de combatir la contaminación marina, la empresa colabora con pescadores, comunidades costeras y empresas comprometidas con la sostenibilidad para retirar los residuos plásticos que amenazan los ecosistemas oceánicos.
Su lema, “limpiar el mar de plásticos y transformarlos en valor”, resume su visión de unir impacto ambiental y desarrollo económico. El proyecto funciona a través de una red colaborativa que recoge toneladas de plásticos del mar Mediterráneo y de puertos españoles.
Estos materiales son posteriormente clasificados y reciclados para convertirse en productos sostenibles: mobiliario urbano, artículos de oficina, mobiliario para empresas o piezas de diseño ecológico. Así lo explica su cofundadora y CEO, que es finalista de la IV edición de los Women Startup Awards.
Los plásticos del mar pueden aprovecharse en pro de la economía circular: conociendo el proyecto de Gravity Wave
Amaia Rodríguez, cofundadora y CEO de Gravity Wave, es finalista de la IV edición de los Women Startup Awards, premios impulsados por la Asociación Española de Startups y la agencia Yellow, por un proyecto que convierte el plástico del mar en materiales circulares.
Rodríguez, nacida en Tajonar hace 33 años, lidera este proyecto con la convicción de que es posible limpiar el mar y, al mismo tiempo, construir un modelo económico viable y regenerativo, informa en un comunicado la Asociación Española de Startups.
“El futuro pasa por unir impacto social, sostenibilidad y negocio. Esa es la visión que me mueve y que intento transmitir a cada persona y organización con la que colaboramos”, asegura. Su liderazgo ha impulsado un movimiento que une a pescadores, puertos y marcas para ser parte activa de la solución al plástico marino.
El plástico marino no es un desecho, sino una oportunidad para generar valor, innovación y conciencia.
Gravity Wave ha retirado ya más de un millón de kilos de plástico del Mediterráneo y los ha transformado en materiales reciclados y trazables, como Gravitec, utilizados en construcción, interiorismo, hostelería, retail y náutica. Entre sus colaboradores figuran empresas como BMW, ISDIN, Meliá o Allianz.
Desde su fundación, la compañía ha demostrado que el plástico marino no es un desecho, sino una oportunidad para generar valor, innovación y conciencia.
Rodríguez, que decidió emprender en el sector marítimo-portuario, tradicionalmente masculino y complejo, reivindica el liderazgo femenino en la sostenibilidad: “No hay que esperar a estar lista para dar el paso. La confianza se construye haciendo. Atreverse, equivocarse y aprender es la mejor forma de abrir camino”.
La emprendedora, que ya fue finalista en la anterior edición, está nominada en la categoría ‘Scale up’ de los Women Startup Awards 2025, que reconoce a emprendedoras y directivas de startups en fase de crecimiento, que hayan demostrado su escalabilidad y que estén transformando su sector.
En la gala, que se celebrará el próximo 19 de noviembre en Madrid, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, se darán a conocer las ganadoras de los premios en cada una de sus seis categorías: Early Stage, Scale Up, Divulgación, Ideación, Inversión e Innovación Abierta.
Las 18 finalistas han sido seleccionadas por un jurado integrado por representantes de instituciones públicas, el ámbito académico, grandes corporaciones tecnológicas, scaleups, medios de comunicación y entidades de financiación.
El futuro pasa por unir impacto social, sostenibilidad y negocio
Además, Gravity Wave ofrece a las empresas la posibilidad de compensar su huella plástica mediante la financiación de la recogida de residuos marinos. Así, cada organización puede contribuir directamente a limpiar los océanos y comunicar su compromiso ambiental de forma transparente y medible.
Con su labor, Gravity Wave demuestra que la sostenibilidad puede ser motor de innovación, empleo verde y conciencia global. Su modelo circular convierte un problema ambiental en una oportunidad económica, marcando el rumbo hacia un futuro más limpio y responsable. Seguir leyendo en: EFE / ECOticias.com





















