Knauf y la sostenibilidad de los plásticos

Publicado el: 29 de junio de 2021 a las 12:27
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Knauf y la sostenibilidad de los plásticos

ECOticas.com – ‘El Periódico Verde’: ¿Desde cuándo funciona Knauf y a qué se dedica principalmente?

Victor Borrás: Knauf como grupo industrial nació en 1932, con la familia Knauf: Carl y Alfonso y su especial dedicación fue la extracción de yeso. No fue hasta los años 80 cuando nació lo que es Knauf Industries, que es nuestra división plástica y fue cuando empezamos a transformar poliestireno expandido para una aplicación de aislamiento que se llama “Doublage”.



Consiste en una placa de yeso laminado junto con una plancha de poliestireno expandido que se empleaba y emplea para aislar las habitaciones, es decir que no servía simplemente para dividirla, sino que también las aísla. En Francia esto es muy común y en Estados Unidos también.

ECOticas.com – ‘El Periódico Verde’: Sabemos que los plásticos tienen mala reputación y peor publicidad, pero ¿Todos son tan malos?



Víctor Borrás: yo no hablaría de TODOS SON MALOS; debemos partir de la base que no existe ningún material bueno o malo, porque no dejan de ser un producto en sí mismos Y las aplicaciones que tienen los plásticos son amplísimas. El problema está en el uso que se hace de ellos.

Desgraciadamente lo que está sucediendo es que hay un muy mal empleo por parte del usuario en el momento en el que ha acabado la utilidad del embalaje o el envase. El ciudadano, es decir el consumidor tiene la mala costumbre de no guardarlo, para luego reciclarlo a través del contenedor amarillo.

El otro gran hándicap que tiene esta materia prima es que desgraciadamente la hemos generalizado, porque bajo la denominación de “plásticos” es impresionante la cantidad de opciones que existen. Y lo que sucede habitualmente cuando se alude a otras materias como pueden ser el cartón o la madera, es que tienen una “buena prensa” y el usuario los identifica como “productos naturales”.

Y lo que el consumidor olvida es que estos materiales tienen también un proceso de transformación y que incluso se les añaden algunos productos químicos y plásticos, para darles la apariencia o la consistencia que tienen. De hecho, hay un tipo de cartón muy conocido que es el semiquímico y que evidentemente se llama así porque contiene aditivos químicos, imprescindibles para poseer sus propiedades características.

Y lo mismo está sucediendo en la actualidad cuando nos están sustituyendo los típicos cubiertos plásticos de un solo uso, por otros de madera prensada. Lo que hay que pensar es que esa sustancia no viene cortadita y con forma, sino que es una amalgama que debe pasar por una prensa y que necesita un proceso de transformación, con unos componentes y aditivos añadidos, normalmente de origen químico.

Y hay otra cosa que en líneas generales el usuario desconoce y son las estrictas medidas a las que están sometidos los plásticos en general, por no decir todos y en especial los de uso alimentario, que es la gran preocupación que hay por parte del consumidor, algo que otros materiales como los que he mencionado anteriormente no sufren.

En nuestro sector, y me refiero al de los plásticos que es al que pertenece Knauf, todos y cada uno de los productos que tengan un uso alimentario están sometidos a exhaustivas pruebas, por ejemplo, la “de migración”, es decir que se comprueba si va a producirse algún tipo de alteración, que pueda trasladarse al contenido, que puede ser una carne, un pescado, una fruta o una verdura. Eso no se hace en ningún producto fabricado con cartón ni tampoco se hace en los de madera, como es el caso de los cubiertos que he comentado.

Tampoco hay que olvidar que tenemos un concepto “errado”, por falta de conocimientos y de información real y veraz, por lo que identificamos la sostenibilidad con todo aquello que puede volver otra vez a la tierra, por decirlo de alguna manera, y lo hace sin dañarla. Pero es que no es así, porque la sostenibilidad es mucho más que eso, ya que se basa en tres pilares fundamentales.

Uno es el medioambiental, que es el mencionado e implica que hay que reciclar el producto para que no dañe nuestro entorno y para ello hay distintos métodos. Pero luego hay dos factores más que son básicos, uno es el económico y el otro es el de la sociedad, el social y si no los tenemos en cuenta, el resultado es que las materias primas no son tan sostenibles.

Por ejemplo: ahora mismo con la prohibición de los plásticos de un solo uso, que implican una grandísima polémica, lo que el usuario no suele valorar es que puede ser que parte de la industria desaparezca y con ella la sostenibilidad, porque es como una silla que necesita tres patas, si le quitas o desaparece una, la silla cae. 

Estos son temas muy delicados que se están tratando desde un punto de vista emocional y contra las emociones es muy difícil luchar. Es exactamente la misma situación que se plantea cuando decimos que “la fe mueve montañas”. Lo que no podemos, ni debemos olvidar, es que nos estamos haciendo daño a nosotros mismos.

Y hay soluciones que pasan por que las decisiones no sean tomadas desde un punto de vista político – emocional, sino que se tomen desde el punto de vista científico y numérico, porque eso es lo que nos va a permitir convivir con un equilibrio. Y eso no quiere decir que no haya habido abusos. Lo preocupante es que lo mismo sucedió con otras materias primas como el cartón. Recordemos cuando en los años 80 y 90 Greenpeace hizo una campaña enorme contra la tala de bosques. Y eso es algo que sigue sucediendo.

Por lo tanto, hay que regular con el objetivo de primar y no de gravar; muchas veces es mucho más interesante primar, ya que de esta manera aceleras los procesos de cambios, en cambio si gravas, la gente va a estar hasta el último minuto aguantando y se producirá el máximo daño. Sin evaluar que, teniendo en cuenta los tres pilares que he mencionado: el medioambiental, el económico y el social, a lo mejor gravando se tiene unas circunstancias paralelas dañinas para nuestro entorno.

ECOticas.com – ‘El Periódico Verde’: En base a lo que me has comentado, ¿Qué me dices de los plásticos producidos de forma sostenible: utopía o realidad?

Victor Borrás: es completamente una realidad. En general se desconocen los distintos sistemas de reciclado que hay en el mercado, porque es un tema que en líneas generales es bastante opaco y en España concretamente, lo es mucho más. Hay un mal concepto de que el plástico se tira y no se usa más, y no es así.

Lo que el lector debe saber es que los plásticos de “toda la vida” se reciclan. Y los más interesados en que se devuelvan y se reciclen como materia prima, somos nosotros mismos, los integrantes del sector del plástico. De hecho, cuando fabricamos también tenemos desechos, mermas que jamás se tiran a la basura, sino que se reaprovechan reintroduciéndolas en el ciclo.

Evidentemente cuando hablamos de elementos de uso alimentario la legislación nos lo prohíbe, a diferencia de otras materias como ya he comentado. Pero esa merma se puede emplear para otros usos industriales, por ejemplo, en nuestro caso para el poliestireno expandido y para el poliestireno extruido, que tienen infinidad de aplicaciones.

Y esto solo en el ámbito del reciclado mecánico, porque luego tenemos el reciclado físico en donde además de triturar el plástico también se funde como es el caso del extruido. Y hay una tercera opción que es el reciclado químico, donde hablamos de una circularidad completa, porque el mismo plástico una vez que ha sido usado pasa por un proceso que permite extraer la molécula (poliestireno, polietileno, polipropileno) básica.

Esta molécula se reconvierte en una nueva nafta, un nuevo aceite donde volvemos a producir una granza (la bolita plástica) que se reintroduce en el proceso de producción y así se puede seguir fabricando elementos de manera infinita, con una pérdida de material bajísima o prácticamente nula, porque a todo aquello que entra el propio sistema de craqueo o despolimerización lo reconvierte a moléculas originales.

Por eso en España se deben establecer sistemas de reciclado transparente, que ya existen en otros países.  De esa forma se evitan cosas tan “simpáticas” (y controvertidas) como que en los Ayuntamiento se separen los plásticos y luego los gestores, por falta de instalaciones e infraestructuras los vuelven a mezclar, en vez de reutilizarlos como una materia prima limpia.

Eso que mucha gente dice acerca de que no existe la tecnología que permita el reciclado completo, no es cierto. Sí existe la tecnología, pero se necesita que los gobiernos incentiven a las empresas, para que instauren e implanten estos sistemas de reciclado, que permitirán un reaprovechamiento total de los plásticos.

Y otro dato que la gente suele desconocer es que, la parte del desecho plástico de los residuos urbanos solo representa el 4%, lo que es un porcentaje ínfimo. Y que sea mínimo no implica que no haya que tratarlos. Para que la gente entienda la magnitud de los volúmenes de los que estamos hablando, hay que tomar en cuenta que el sector de la gestión de residuos se mueve por kilos y no por eficiencia.

Por tanto, una materia prima que pese, resultará mucho más interesante que una que sea liviana. Y el plástico es una materia prima muy ligera, por lo que hay otros materiales que aparentemente resultan ser más rentables. La realidad y eso es algo que pocos saben, es que detrás hay un submercado de reciclado de materias primas plásticas, impresionante.

De hecho, a nosotros nos resulta muy difícil y a veces hasta imposible encontrar materia prima reciclada para usar, por eso nuestra propia materia prima intentamos recuperarla a partir de nuestros desechos y de lo que recogemos de nuestros propios clientes. Si es que los primeros interesados en ello somos nosotros, es decir, el sector de los plásticos. Por eso instamos a los lectores a reciclar todos los plásticos que puedan. Muchas gracias.



Por Sandra MG para ‘El Periódico Verde’

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