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viernes, febrero 3, 2023

Cómo se mide el desarrollo

Esta calidad de vida se refiere al bienestar, felicidad y satisfacción de la persona, lo que implica que el dinero no siempre conlleva calidad de vida. El Índice de Desarrollo Humano es uno de los índices pioneros en este sentido, ya que en cada nuevo análisis añade más factores en que fijarse, ajenos a cuestiones relacionadas con el crecimiento económico.

El último Informe sobre desarrollo humano, correspondiente a 2011 y que profundiza en los principales resultados aportados por el Informe 2010, destaca «las cada más patentes desigualdades y amenazas medioambientales». El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la entidad que se encarga de medirlo, ha establecido por ello un planteamiento que se centra en la equidad y en la sostenibilidad, explica.

El Informe sobre Desarrollo Humano 2010 se aprovechó para realizar una edición especial conmemorativa del vigésimo aniversario. Una de sus principales conclusiones fue que «no existe una fórmula única para el progreso sostenible», además de ser posible y lograrse «avances extraordinarios a largo plazo, aún sin un alto nivel de crecimiento económico».
Seguridad humana, bienestar cívico y trabajo decente

Desde 1980, cuando se elaboró el primer IDH, se han agregado nuevos parámetros para calcular esta variable. La última revisión ha contado como novedad con las siguientes dimensiones: empoderamiento, sustentabilidad y vulnerabilidad, seguridad humana, percepción del bienestar personal, medidas del bienestar cívico y comunitario y trabajo decente. También se miden las tendencias demográficas y variables relacionadas con la educación y la salud, así como temas transversales relativos a corrientes de financiación y compromisos financieros, economía e infraestructura, y acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones.

Cada dimensión se valora, a su vez, a partir de unos subíndices. Estos permiten medir el avance de los parámetros establecidos, con respecto a unos niveles mínimos que se consideran necesarios para que una sociedad sobreviva en el tiempo. En el caso de la esperanza de vida, se fija en 20 años. Los cálculos tienen una periodicidad de cinco años «para analizar las tendencias a largo plazo en el desarrollo humano».
Índices compuestos

Puesto que se tienen en cuenta diversas dimensiones, los índices que miden el desarrollo humano se consideran índices compuestos. De este modo, el Índice de Desarrollo Humano se obtiene al medir el progreso medio de un país en tres dimensiones: disfrutar de una vida larga y saludable, acceso a educación y nivel de vida digno. Para ello se analiza la esperanza de vida al nacer, los años de educación promedio, años esperados de instrucción e Ingreso Nacional Bruto (INB).

El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad se considera el nivel real de desarrollo humano. Calcula las desigualdades en cada dimensión del IDH, al que resta el valor promedio de cada dimensión según su nivel de desigualdad. Es decir, si es idéntico al IDH, indicará que no hay desigualdad entre las personas, mientras que si es inferior marcará un aumento de la desigualdad.

El Índice de Desigualdad de Género es un reflejo de la desventaja de la mujer. Recurre a tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral. No obstante, en algunos países se carece de estos datos. Se mide la pérdida en desarrollo humano debido a la desigualdad entre los logros de las mujeres y los hombres en las citadas dimensiones.

El Índice de pobreza Multidimensional identifica privaciones individuales en materia de educación, salud y nivel de vida. Se calcula mediante una encuesta de hogares, de modo que cada persona que vive en un hogar se clasifica como pobre o no, en función de «la cantidad de privaciones a las que está sometida su familia». Se pregunta acerca de diez indicadores y los hogares con tres o más privaciones se consideran en condición de pobreza multidimensional, mientras que los hogares con dos o tres privaciones son vulnerables o están en riesgo de caer en este tipo de pobreza. La tercera parte de la población de 104 países en desarrollo -unos 1.750 millones de personas-, padece privaciones simultáneas en varias dimensiones.

AZUCENA GARCÍA – www.consumer.es – EROSKI

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