Reforzarán las centrales nucleares ante un terremoto

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aprobado este miércoles las Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC) correspondientes a las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas tras el accidente de Fukushima y que, entre otras medidas, contemplan la necesidad de duplicar y en algunos casos triplicar la resistencia actual ante un terremoto.

   El CSN aprobó el pasado 21 de diciembre el informe final sobre las pruebas de resistencia, que fue remitido a la Comisión Europea, en el que se concluía que las centrales nucleares españolas disponen de márgenes que aseguran el mantenimiento de las condiciones de seguridad en las plantas, si bien se identificaron áreas de mejora para hacer frente a situaciones catastróficas más allá de las bases de diseño.

   Así, entre las mejoras que los titulares de las centrales españolas deberán acometer figura la de aumentar la resistencia sísmica de equipos y estructuras importantes para la seguridad «que supone duplicar y, algunos casos, triplicar el nivel actual de resistencia a terremotos», así como implantar nuevos equipos, fijos y portátiles, para aumentar la capacidad de respuesta prolongada de las centrales a pérdidas prolongadas de suministro eléctrico.

   Igualmente, figura la puesta en marcha un nuevo centro alternativo de gestión de emergencias (CAGE) en cada emplazamiento con anterioridad a finales de 2015 y de un nuevo centro nacional de apoyo de emergencias (CAE) con anterioridad a finales de 2013 con equipos y personal especializado, y con capacidad para intervenir en cualquier central en un plazo de 24 horas.

   Se reclaman igualmente mejoras en los sistemas de comunicación en emergencia, en la capacidad de inyección alternativa de agua al sistema primario y a la cavidad del reactor y en la red de alerta de radiactividad ambiental, para permitir recepción automática de datos en todas las situaciones de las plantas.

   La implantación de un sistema de venteo filtrado y de equipos pasivos recombinadores para el control de hidrógeno en la contención y un aumento de la capacidad de respuesta frente a accidentes en la piscina de combustible gastado, incluyendo sistemas adicionales de refrigeración, nueva instrumentación de temperatura, nivel de agua y radiación de área en el edificio de combustible son algunas de las mejoras a llevar a cabo por los titulares de las centrales.

LÍMITE HASTA 2016

   En las instrucciones aprobadas, se requiere con carácter general a los titulares de centrales nucleares la presentación al CSN a corto plazo de un plan de acción que detalle todas las mejoras a implantar y  se establece la programación de los plazos de implantación de las mejoras previstas, contemplando actuaciones a corto plazo, hasta finales de 2012, medio plazo, fijado a finales de 2014, y largo plazo, establecido a finales de 2016, cuando todas las acciones y estudios deberán estar completamente terminadas.

   Todo el proceso deberá estar adecuadamente procedimentado y se deberá prever formación y entrenamiento del personal, así como una vigilancia específica de los nuevos equipos a instalar, con especial énfasis en asegurar que el uso de los nuevos equipos previstos se pueda realizar de modo rápido y eficiente en condiciones reales de emergencia.

   Por otra parte, los titulares también deberán realizar estudios adicionales, verificaciones y pruebas, en relación con posibles roturas de tuberías por efecto indirecto de terremotos, con el aumento de la capacidad de drenajes frente a inundaciones externas, con el suministro eléctrico desde centrales hidráulicas cercanas, con la viabilidad de las acciones manuales previstas, ente otras medidas.

   Del mismo modo, dichos estudios, verificaciones y pruebas contemplarán también la capacidad de cierre de la contención en situaciones específicas, la estanqueidad de las penetraciones de contención, la protección de la instrumentación para la gestión de accidentes, los medios y equipos para estimar emisiones radiactivas, y la adecuación de medios humanos y materiales destinados a hacer frente a las emergencias, entre otras medidas.

   Las Instrucciones establecen también los niveles de intervención aplicables a las actuaciones en este tipo de emergencias, fijando las dosis admisibles para los trabajadores que intervengan en acciones de mitigación y para el resto de trabajadores que tengan asignadas otras misiones de apoyo y auxiliares en la gestión de la emergencia.

CASOS EXCEPCIONALES: GAROÑA Y TRILLO

   En el caso de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, las actuaciones de mejora quedan condicionadas a la nueva solicitud de autorización de funcionamiento más allá del 6 de julio de 2013 y a la obtención por parte del titular de dicha autorización.

   Del mismo modo, en el caso de la central nuclear Trillo, las actuaciones que deban llevarse a cabo más allá de la fecha de 15 de noviembre de 2014 quedan condicionadas a la obtención por parte del titular de una nueva autorización de funcionamiento.

   Asimismo, las Instrucciones incluyen el desmantelamiento de la central nuclear José Cabrera y su Almacén Temporal Individualizado (ATI), aunque con un alcance y contenido específico adaptado a la realidad de dicha instalación.

ECOticias.com – ep

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