El trapicheo de tubos LED

Publicado el: 16 de abril de 2012 a las 10:07
Síguenos
El trapicheo de tubos LED

En un foro hospedado en Linkedin® y esponsorizado por Philips, llamado “Innovations in light”, hay un tópico que invita a los “gurus” de la iluminación de todo el mundo a contestar la siguiente pregunta:

“¿Cree Usted que, en un futuro cercano, el LED reemplazará de forma efectiva la actual iluminación fluorescente lineal (tubos fluorescentes) en aplicaciones de iluminación general?”



Dicho foro, en inglés, lleva activo desde hace más de seis meses, y estas son algunas respuestas de los expertos:

“En el estado actual de la tecnología LED, los tubos retrofit destinados a remplazar la fluorescencia lineal convencional es una apuesta muy arriesgada. Las compañías chinas que trapichean tubos LED están haciendo más daño que bien al mercado, ya que el consumidor es engañado a comprar algo que luego no da lo que prometía. Estos consumidores desengañados tardarán años en recuperar la confianza. Algo parecido a lo que pasó con las primeras bombillas de bajo consumo: tardaban mucho en alumbrar y duraban menos que una bombilla incandescente.”



El menudeo frenético del tubo chino no tiene más ciencia que la de la copia: los más de 400 fabricantes producen replicas de sus fábricas vecinas y solo compiten a base de usar componentes de muy baja calidad.

Otros expertos opinan que el tubo LED nunca podrá disipar el propio calor que producen los LED que incorporan, además de la fuente de alimentación. “La propia estructura tubular cerrada la convierte en un pequeño horno.”

El LED sufre intrínsecamente una degradación de su poder lumínico al estar sometido a altas temperaturas. En ausencia de una buena disipación de su calor auto generado, en el tubo LED esta degradación llega a ser del 30% ANUAL y de forma lineal. Si consideramos que la eficiencia energética en iluminación se mide en LUX/W (LUX, siendo la cantidad de luz proyectada al plano de trabajo y W el consumo eléctrico), con una degradación lumínica del 30% anual, no llegaremos nunca a amortizar el tubo LED, ya que habrá que remplazarlo al cabo de año y medio, si queremos leer y trabajar con esa luz.

Hay más pegas enunciadas por estos expertos, como el pobre rendimiento de color IRC (Índice de Rendimiento de Color). El fluorescente convencional tiene un índice medio de 85, mientras que los tubos LED alcanzan con dificultad un índice de 70. Esto se traduce en una apariencia “neutra” de los artículos expuestos a la venta en los comercios. La luz solar da un índice de 100.

Además de los referidos trapicheos, importados por menuderos sin ninguna experiencia en iluminación y sin respaldo financiero para hacer frente a las garantías que prometen, los “grandes” del mercado también han lanzado sus tubos LED, pero admiten oficiosamente su alta degradación y que no están destinados a iluminación general, sino a la decorativa. Eso sí: ¡cuidado con los precios!

Las opiniones vertidas en el foro están creando cierta controversia: el público en general ha recibido un mensaje erróneo: “LED para todo, que es más eficiente”. Esto convierte al comprador de una solución distinta al LED en un bicho raro. La historia se repite, el tiempo les dará la razón.

Deja un comentario