Greenpeace acusa a la UE de desregulación y de socavar los controles democráticos en favor de grandes empresas contaminantes. La denuncia se produce en el marco de la cumbre informal celebrada en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica, donde los líderes europeos debaten sobre competitividad.
La organización ecologista sostiene que los planes impulsados por Alemania, Italia y Bélgica permitirían a las multinacionales enriquecerse a costa de la seguridad, la resiliencia y la salud de la ciudadanía europea.
Greenpeace acusa a la UE de desregulación y de debilitar la democracia europea
La organización alerta de que los planes debatidos por varios gobiernos europeos debilitan controles democráticos y benefician a multinacionales a costa de la salud y el medio ambiente.
La cumbre de Alden Biesen centra el debate sobre competitividad
Greenpeace acusa a los gobiernos de la UE de socavar la democracia, ceder ante la agenda de desregulación de Trump y seguir las instrucciones de los grupos de presión empresariales, en el marco de la cumbre informal de la UE en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica.
ONG denuncian presión de grupos empresariales
Greenpeace advierte, en una carta enviada a los presidentes y primeros ministros de la UE, que los planes respaldados por los gobiernos alemán, italiano y belga, que se debatirán en la cumbre, desmantelarían muchos de los controles y equilibrios existentes en el proceso democrático de la UE, lo que permitiría a las empresas enriquecerse a costa de la seguridad y la resiliencia a largo plazo de Europa.
Reclaman renovables y justicia ambiental como alternativa
Según la directora del programa de Greenpeace UE, Magda Stoczkiewicz: “Esta acogedora reunión no tiene que ver con la competitividad ni con el mercado de la UE, sino con convertir Europa en El Dorado de la desregulación, donde las grandes empresas puedan saquear sin miramientos nuestras democracias y nuestro medio ambiente. Bailando al son de Trump, nuestros gobiernos quieren permitir que las multinacionales codiciosas se enriquezcan a costa de la contaminación de nuestros alimentos, ríos y hogares.Es un regalo letal para las empresas que nos hará más pobres, más enfermos y más vulnerables en un mundo inestable. Sustituir el gas de Putin por el de Trump, al tiempo que se rechazan los compromisos de abastecer nuestros hogares y fábricas con energías renovables baratas y de producción propia, nunca pondrá a Europa en el camino hacia la independencia energética”.
Alertan de riesgos para la salud y el medio ambiente
La UE debe cambiar de rumbo y empezar a introducir cambios tangibles en la vida de las personas, como reducir las facturas energéticas mediante energías renovables y el aislamiento de los hogares, mejorar la salud eliminando las sustancias químicas tóxicas del agua y los productos de uso diario, crear empleos verdes y hacer que los contaminadores paguen por los daños que causan.
El verdadero camino hacia sociedades resilientes pasa por comunidades más justas, saludables y verdes. Seguir leyendo en SOSTENIBILIDAD.



















