CONSUMO Aprender de Gandhi

Jordi Puente es coach en Responsabilidad Social Personal y autor del libro Consumidores Gandhi. Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster en Administración y Dirección de Empresas (M.B.A.), tiene el certificado en Coaching por diferentes escuelas. Es Máster en PNL y en Hipnosis Clínica y se ha formado con grandes maestros del desarrollo personal como Anthony Robbins y Lair Ribeiro, entre otros. Mandala Ediciones acaba de publicar su último libro.

La primera de todas las fuerzas que gobiernan el mundo es la mentira

J. L. Revel

-¿Cómo resumirías tu libro en cinco líneas a alguien que no lo ha leído?
-El mayor problema social que tenemos en estos momentos no es el desempleo, ni el hambre en el mundo, ni la corrupción o las desigualdades… sino quiénes estamos siendo nosotros ante ello. Nos hemos acostumbrado a vivir de forma inconsciente e irresponsable ante lo que sucede, no sólo en nuestras vidas sino también en la sociedad, que nos han hecho creer ajena a nosotros. Vivimos en un sistema social basado en el consumo y, precisamente por eso, los consumidores tenemos el poder de cambiar el mundo y crear el mundo que queremos. Dejando de colaborar y financiar, más o menos conscientemente, a aquellos que generan injusticia y desigualdades, y co-creando y co-financiando juntos el tipo de sociedad que queremos ser. En un mundo consumista, nuestro único voto democrático es a través del consumo, de dónde y cómo usamos nuestro dinero. “Consumidores Gandhi” le devolverá al lector la consciencia sobre la situación actual y el poder de asumir la propia responsabilidad. 

-¿Por dónde crees que empieza la gran revolución que está aún pendiente?
-Por uno mismo. Cada uno de nosotros debe vivir su propia revolución interior, hacia la consciencia (saber lo que pasa realmente) y la responsabilidad (asumir el poder de cambiar las cosas). La forma más directa y fácil donde reflejar esa revolución interior y social es en el consumo. Si no somos ni capaces de hacer esa revolución en nuestra forma de consumir (dejando de financiar a organizaciones y personas que generan injusticias y desigualdades), de poco nos servirá quejarnos en manifestaciones, pensar en positivo o conocer todas las teorías de la conspiración. Toda persona que quiera cambiar el mundo debe comenzar por el mundo que él/ella genera con sus acciones, y una de nuestras mayores formas de generar mundo, en un mundo capitalista, es con nuestro dinero.

USURA, ESPECULACIÓN Y FRAUDE
-¿Es posible una eco-nomía real en un mundo de usura, especulación y fraude?

-En los últimos años vemos cómo están emergiendo nuevas ideas e iniciativas de economía, basadas en los valores, dónde las personas y la sociedad ocupan un lugar central. Propuestas como las de Enric Durán y la Cooperativa Integral, o como la Economía del Bien Común de Christian Felber, o la Economía Basada en Recursos, de Jackes Fresco, por poner varios ejemplos. En todas ellas, no obstante, hay un punto básico que debe acometerse, que es recuperar el poder de la emisión de moneda y la soberanía económica, ahora en manos de Bancos Centrales, actualmente gobernados por manos privadas. El primer punto es que la sociedad de forma masiva entienda de una vez por todas cómo funciona el dinero, la creación del dinero, y que ésta ha sido robada al pueblo por una pequeña oligarquía, que es la que controla el Sistema. El segundo punto es si somos capaces de dirigir de forma unificada nuestras protestas, no al político de turno, sino a estas oligarquías mundiales (Rockefellers, Rothschilds…) que los financian y promocionan a través de los organismos supra-nacionales (BCE, FMI, CFR…) y «think-tanks» (Bildelberg…) que ellos mismos han creado. Pero no llegaremos al primer punto hasta que no lleguemos a consumir de forma consciente.

-¿En los cambios de hábitos de consumo está el secreto hacia un mundo más justo?
-Está el secreto para ser uno mismo el cambio que quiere ver en el mundo. Porque, si nosotros no tenemos empatía ni consideración alguna con las personas, animales o medio ambiente en nuestro consumo, ¿cómo podemos pedir que los que están arriba en la escala socioeconómica tengan empatía y consideración con nosotros? Mucha gente se queja de que los que están «por encima nuestro», como bancos, las multinacionales o los políticos, nos «explotan» con sus decisiones y su conducta, pero acaso nosotros tenemos alguna consideración con los que interpretamos que están «por debajo nuestro», como los animales (al comprar una marca que testea con animales…) o países menos desarrollados (comprando una prenda de ropa hecha con trabajo infantil esclavo) o medio ambiente (productos de limpieza que arrojan desechos tóxicos a la Naturaleza). Por eso, si no somos capaces de cambiar al menos el consumo, por mucho pensamiento positivo para el mundo, o por mucha manifestación o por mucha teoría de conspiraciones, no lograremos mucho.

ALIMENTACIÓN “BIO”
-¿Una nueva sociedad más justa y sostenible pasa por una alimentación ecológica, más vegetal y más sana?

-Esta científicamente demostrado que la alimentación vegetariana puede resolver la mayoría de problemas humanos de la actualidad (hambre, contaminación…). Por una parte, producir un 1kg. de alimento de origen animal consume 1.000 veces más agua que producir 1kg. de alimento vegetal. Por otra parte, la mayoría de grano que se produce lo estamos utilizando para sobre-explotar y engordar a los animales en la ganadería, que a su vez se ha convertido en uno de las 3 primeras causas de contaminación mundiales, por encima de la contaminación de los transportes. De ahí la cómica frase de «contamina más un omnívoro en monopatín que un vegetariano en 4×4». Ya lo decía Einstein, uno de los mayores científicos y sabios de los últimos tiempos: «Nada incrementaría más la posibilidad de supervivencia sobre la Tierra como el paso del hombre a una alimentación vegetariana». Finalmente, debemos saber que cada mes mueren en el mundo (en explotaciones ganaderas) tantos animales como humanos somos en el mundo, ¡más de 7.000 millones al mes!, debido al consumo masivo humano. Todo aquel que crea en el karma debería darse cuenta del mal que nos genera producir todo ese daño y es una perfecta explicación de la crisis (de valores) que estamos viviendo. 

-¿El cambio necesario es un cambio integral, holístico, que abarque cada uno de los ámbitos de la vida?
-Los cambios sociales, cuando suceden, suelen ser holísticos, porque no podemos afectar una parte de un sistema sin afectar a las demás. Precisamente por ese motivo, podemos afectar al sistema injusto en el que vivimos, con pequeñas acciones repetidas y realizadas de forma cada vez más masiva por ciudadanos comunes. El mundo no cambiará porque surjan dos o tres Gandhi’s nuevos, sino porque el resto de personas en el mundo hagamos las cosas un poco mejor. Cambiar nuestra forma de consumir es una pequeña acción que está al alcance de todo [email protected] No es necesario ni siquiera tener que salir de nuestras casas, ni dedicar más tiempo, ni infringir la ley. Sencillamente, sólo es necesario consumir con empresas y organizaciones éticas. De hecho, incluso para los que dicen que consumir ecológico es «caro», un reciente estudio de la Universidad Politécnica de Valencia dice que las personas que consumen en cooperativas de consumo ecológico gastan significativamente menos en alimentación que las personas que compran en el súper (dónde acabas comprando mucho más de lo que necesitas). 

LOS PROFETAS Y LOS ÍDOLOS
-En realidad, nada de lo que propones es nuevo. Todo esto ya lo comentaron todos los antiguos profetas, sabios y gurús, desde Buddha a Muhámmad, pasando por Lao Tse y/o Jesús… ¿Por qué crees que les puede sonar tan nuevo a muchas personas?

-El problema es que la gente se ha acercado más a los ídolos de papel y talonario (futbolistas, cantantes juveniles…), creados por multinacionales e intereses socio-económicos para producir consumismo, individualismo y pasividad social, que a los grandes sabios que nos han precedido y que nos han mostrado los conocimientos que nos pueden liberar personal y socialmente. Todo el mundo puede recordar quien ganó la última liga de fútbol, y, sin embargo, pocos comprenden las enseñanzas de Gandhi o Jesús (aunque muchos se declaren seguidores de «su» Iglesia). La causa de todo esto viene: primero, por nuestra educación (o mal-educación) impuesta por los poderes que manejan las políticas; y segundo, por nosotros mismos, que no nos hemos percatado de que hay una información más allá de la de los medios y educación oficiales. La llegada de Internet, por suerte, nos abre una gran ventana de oportunidad para la entrada de nuevos y antiguos conocimientos y propuestas.

-¿Qué son las empresas 3.0?
-Las empresas donde el beneficio, pero también la sociedad, comparten protagonismo como objetivo y razón de ser. Hace unos pocos años vivimos la revolución de las empresas 2.0, con la llegada de Internet, y las nuevas posibilidades de acercamiento y bi-direccionalidad entre empresa y cliente. En estos momentos ya estamos viviendo el surgimiento de la revolución de las empresas 3.0, o las llamadas empresas sociales. Son empresas éticas en todos sus sentidos (relación con el medio ambiente, con los clientes, con el personal, etc.) y con un extremado sentido de la responsabilidad social empresarial, y de la importancia de ligar el beneficio económico con el beneficio social. 

-¿Muchos nos hemos sentido miles de veces inadaptados a esta sociedad depredadora? ¿Era un síntoma de salud o de enfermedad?
-Según el gran maestro Jiddu Krishnamurti, cuando decía aquello de: «No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma», sentirse inadaptado es síntoma de salud. Desde luego es un síntoma de empatía (por sentir el sufrimiento de los que sufren), de consciencia (por ver más allá de las apariencias), y de responsabilidad (por sentirse conmovido a actuar). Luego, qué mejor señal de estar vivo y sano que sentirse consciente y responsable en el mundo en el que se vive. Más bien es señal de enfermedad el vivir en este mundo de forma alienada y robótica, sin apenas opinar ni pensar sobre lo que está pasando, o con la vista bajada únicamente hacia el propio ombligo.

EL COMPROMISO
-¿Crees que la mayoría de las personas está dispuesta a llevar a cabo los proyectos que propones?

-Yo creo que las personas, a medida que nos demos cuenta de que nuestro propio bienestar y el ajeno están íntimamente conectados, y que para eliminar la injusticia y desigualdad que recibimos debemos eliminar la que nosotros mismos producimos, en esa medida vamos a ir poniendo en práctica nuevas propuestas y alternativas sociales orientadas al bien común. El consumo responsable, por supuesto, será una de ellas, y la gente por fin verá en sí misma el poder y la responsabilidad social que tenemos cada uno de nosotros para crear el tipo de sociedad que somos. 

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Pedro Burruezo / The Ecologist
Asociación Vida Sana


REVOLUCIÓN Y PACIFISMO
TODO ESTÁ EN MARCHA

-¿Una revolución puede ser pacífica?

-Una revolución debería ser pacífica, y, de hecho, podemos comenzar una revolución (contra la injusticia y los que oprimen) de forma pacífica. La cuestión es sí eL opresor, a medida que crezca esta revolución, utilizará o no su poder y la violencia para acabar con esta rebelión. En la medida que una revolución pacífica (a través del consumo responsable, por ejemplo) sea seguida por una parte de población cada vez mayor, los poderes que oprimen se verán cada vez más acorralados y menos capaces de usar la fuerza para acabar con ella. El mayor reto, recordemos, es acabar con el Mal que uno mismo produce. Sólo cuándo hayamos hecho la revolución en nosotros mismos, podremos tener la fuerza de hacerla socialmente como es debido. Lo mejor es que esta revolución ya se está produciendo en mucha gente, como la que está leyendo esta entrevista.

 jordipuente.com

http://www.vidasana.org/ECOticias.com

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