Las Google Glass han dejado de ser la metáfora perfecta del mundo hiperconectado para convertirse en algo físico con fecha de salida y un precio de venta (1.150 euros). Con este gadget Google desafía nuestra relación con la información. Las gafas tienen conexión a internet, cámara incorporada y un complejo sistema de órdenes por voz y garantizan que con una frase se podrá consultar el buscador, orientarse en la ciudad, hacer una foto o estar al tanto de las últimas noticias. Google Glass complica (aún más) el debate sobre la privacidad, tal vez situándolo en un punto de imposible entendimiento. Sin embargo, también amplía las posibilidades de hacer llegar al ciudadano una información más precisa y útil, dotándolo de más herramientas de decisión.
A la espera de su llegada, podemos dar por hecho que a medida que los desarrolladores puedan ir creando aplicaciones para Google Glass irán ganando espacio las soluciones de realidad aumentada, que pueden tener un impacto muy interesante en la comunicación ambiental en nuestros municipios : en la señalización de itinerarios naturales o en la información sobre especies vegetales o de fauna urbana, también, porque no, en la decodificación de etiquetas en clave de huella ecológica, o en la lectura in situ de determinados indicadores de calidad de la aire. Alguna de estas aplicaciones ya está disponible en smartphones, pero seguramente ganarán en sofisticación y penetración gracias al impulso de nuevos aparatos que faciliten su lectura e interpretación con facilidad y en tiempo real.
Google Glass nos demuestra que lo que asociábamos con el futuro es presente. Es hora de irse preparando, pues. La comunicación a tiempo real pronto ya no nos obligará ni a bajar la mirada al teléfono, sólo será necesario mover el ojo levemente o musitar una sencilla orden.
La semana dedicada al Big Data
Hace unos pocos días ha tenido lugar en Barcelona la Big Data Week. El BigData es la «manipulación tecnificada de ingentes cantidades de datos, la mayoría de ellas generadas de forma automática en diversas tareas mediadas por las Tecnologías de la Información y la Comunicación». La UOC ha preparado un monográfico sobre este concepto que está llamado a desempeñar un rol clave en la administración pública del futuro … o deberíamos decir del presente?
Y finalmente, una propina: El ‘Meanwhile Space’, el espacio del mientras tanto, una iniciativa que pretende apoyar (mediante información e ideas) la recuperación con dignidad, aunque sea de forma provisional, de terrenos o propiedades en desuso. La idea liga con el Plan Buits promovido por el Ayuntamiento de Barcelona o la Custodia Urbana, presentada en Ecotendencias CosmoCaixa.


















