Crearon un dispositivo que podría terminar con el problema del agua potable en el mundo. Aunque suene increíble, un grupo de científicos canadienses desarrolló un producto impresionante, hecho con economía circular, que podría ser de gran utilidad en países con falta de agua potable.
Este podría ser un gran avance para la ciencia y para la sustentabilidad. Tiene todo: hecho con materiales reciclados, a base de energía solar y puede producir agua potable para las ciudades más carentes de agua potable.
Se trata de un dispositivo de desanilización que utiliza energía solar para funcionar, es pequeño, portátil y lo mejor de todo es que se produce a partir de llantas de neumáticos usadas.
Cuál es el impactante invento para tener agua potable que sorprendió a todos
Este dispositivo fue creado por científicos de la Universidad de Dalhousie, en Canadá. El principal objetivo era resolver el problema de falta de agua potable en el mundo, si bien sabemos que hay abundancia de agua en el mundo, la mayoría no es potable y además es salada y hay zonas que, por falta de recursos, no tienen la posibilidad de potabilizar su agua.
Este producto está pensado para que sea pequeño, práctico y portátil y se pueda utilizar en cualquier parte del planeta. Su principal función es desalinizar el agua, para hacerla bebible. Todo esto a un bajo costo, gracias a sus materiales reciclados.
Cómo funciona el nuevo desalinizador de agua portátil
Lo primero que debe saberse es que este destilador utiliza energía solar, es por esto que la luz será un factor clave en el proceso. Éste funciona con plasmónicos refractarios, que significa que puede manipular la luz en altas condiciones, es por esto que los nanomateriales captan la luz y la transforman en calor. Esto es lo que permite la evaporación del agua.
Entonces el dispositivo absorbe el agua salada, la transporta a la superficie y se evapora gracias a los nanomateriales plasmónicos. Ese vapor creado se condensa en un espacio de plástico del objeto y finalmente temrina en una bolsa sellada. Así es como se consigue el agua ya completamente potabilizada, es decir que le quita la sal, la desinfecta y la descontamina, dejándola lista para beber. Así es como se podrían recoger hasta 3,67 litros de agua, por día.
Cambiando al mundo de manera sustentable
Lo más increíble fue su proceso de construcción ya que toda su creación es sustentable, amigable con el medio ambiente y adopta un sistema de economía circular. En primer lugar, es gracias a que usa energía solar para funcionar.
Sin embargo, tiene otra característica que sorprendió a la comunidad científica y es que, en lugar de utilizar metales preciosos, que tienen costos muy elevados, se hicieron pruebas con productos reciclables y encontraron uno que era perfecto para esta función: el caucho de las llantas quemadas.
Lo que sorprende es que los resultados son los mismos, pero los costos son mucho más reducidos. Esto es porque el caucho de las llantas tiene una gran capacidad para generar calor, por lo que el material terminó siendo ideal. ¿Lo mejor? Se utilizan llantas usadas, esto quiere decir que se genera una economía circular que permite que no se desechen directamente todas esas ruedas, lo cual termina colaborando con el medio ambiente también porque sino esas mismas llantas tardarían años en degenerarse.
Sin lugar a dudas, este dispostivo dará que hablar porque sus beneficios se encuentran por todos lados: desde la potabilización del agua hasta la reutilización de llantas viejas y la energía solar que lo hace funcionar. Aún así, se espera, principalmente, que este invento pueda contribuir a terminar con la escasez de agua potable en el mundo.





















