Sostenibilidad

La posible burbuja de centros de datos en España: hay más de 12.000 MW con acceso a la red frente a una demanda prevista de hasta 4.000 MW

La Universidad de Castilla-La Mancha urge al Gobierno a frenar licencias masivas que ponen en jaque el suministro de agua y energía.

La posible burbuja de centros de datos en España: hay más de 12.000 MW con acceso a la red frente a una demanda prevista de hasta 4.000 MW

El aumento de centros de datos en España podría desatar una burbuja especulativa, que, como siempre, pagarían todos los españoles. Son las advertencias de la Universidad de Castilla-La Mancha que destapan un negocio insostenible para el país.

Desde 2021 se han concedido licencias eléctricas por más de 12.000 megavatios a estas instalaciones tecnológicas. Este consumo presiona a la red eléctrica general y aumenta el uso de los combustibles fósiles.

El verdadero drama es el gasto hídrico. En plena crisis por el cambio climático, sustraer agua limpia para refrigerar los servidores de estas multinacionales amenaza el consumo humano y agropecuario.

España corre el peligro de repetir el colapso energético que se produjo en Irlanda si no se frena este despropósito empresarial. Solucionarlo todo con declaraciones ya no es viable para los científicos.

La posible burbuja de centros de datos en España

Máximo Florín, profesor de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), advirtió que la proliferación de los centros de datos puede desembocar en una burbuja especulativa y exigió que se pongan límites a las concesiones de estas infraestructuras teniendo en cuenta los recursos disponibles.

El profesor, que también es miembro del Centro Regional de Estudios del Agua (CREA), comenta que el debate que se ha generado en torno al decreto que prepara el gobierno y las instalaciones le recuerda un poco a lo que pasó con el biometano en Castilla-La Mancha, ya que considera que «de nada sirven las estrategias predefinidas si, finalmente, no se quieren cumplir».

El consumo energético es uno de los graves problemas de los centros de datos

Uno de los problemas por los que Máximo Florín se preocupa es la ingente cantidad de energía eléctrica que consumen, ya que el profesor considera que el hecho de que se establezcan exigencias sobre el origen de dicha energía es contradictorio mientras se conceden licencias a proyectos cuya demanda puede exigir el consumo de energía procedente de combustibles fósiles.

Otro de los aspectos preocupantes es el agua ante la escasez hídrica que asola el país y las consecuencias del cambio climático. Apunta, además, a que no basta con buenas prácticas de gestión si se permite la implantación de centros de datos que son totalmente innecesarios.

«La presión de la escasez hídrica y del cambio climático están atenazando nuestro modelo agropecuario industrializado y el abastecimiento de agua de boca; gastar más agua de lo necesario es una mala práctica», concluye Florín.

Herramientas de control ambiental

Las declaraciones sobre los compromisos voluntarios de las empresas ya no sirven para nada cuando la realidad es así de arrolladora. El investigador recordó el caso de Irlanda, donde los centros de datos ocupan una parte elevadísima del consumo eléctrico nacional, y alertó sobre las consecuencias de la expansión sin control de estas instalaciones.

Reclama también una mayor transparencia sobre la gestión y consumo del agua y de la energía de estos centros, ya que algunas empresas han intentado engañar sobre el origen real de la electricidad que utilizan.

Desde 2021 se han concedido en España derechos de conexión y acceso a las redes eléctricas a varios proyectos de centros de datos por una cantidad de 12.000 megavatios, a lo que el profesor plantea la necesidad imperiosa de analizar qué beneficio obtendrá el territorio, quién es, al fin y al cabo, quien asume todas las demandas de infraestructura, agua y energía.

Transparencia a la hora de informar

Máximo cree que es necesario informar de manera totalmente transparente acerca de los pros y contras de estas instalaciones a los agentes sociales para evitar verse afectados antes de la aprobación de nuevas medidas.

Florín no considera que los centros de datos sean el mal personificado, pero sí que se debe actuar con cautela y tener en cuenta las necesidades reales de la región y su capacidad para asumir las demandas antes de la implantación de más centros.

El profesor de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) concluye con lo siguiente: «Hay que hacerlos bien. Hacer solo los que necesitamos y los que estrictamente nos podemos permitir, según nuestros recursos y demandas de energía y agua”.

Temas

Relacionados