Más del 70 % de turistas rurales no paga más por sostenibilidad, una conclusión que expone una de las mayores contradicciones del turismo en espacios naturales.
El estudio, elaborado por la Universidad de Jaén (UJA) sobre 1.188 visitantes en Cazorla, demuestra que la sostenibilidad se valora en el discurso, pero no se traduce en decisiones económicas reales.
Más del 70 % de turistas rurales no paga más por sostenibilidad y evidencia una brecha real
Un estudio de la Universidad de Jaén evidencia la distancia entre lo que los turistas dicen y lo que realmente hacen en destinos naturales.
Tres perfiles de turistas ante la sostenibilidad
El análisis identifica tres grandes perfiles:
- Pro-sostenibles, con mayor conciencia ambiental
- Individualistas, centrados en el coste y el confort
- Críticos, con baja implicación
Este enfoque confirma que el comportamiento turístico no es homogéneo.
Una brecha clara entre lo que se dice y lo que se hace
El dato central es contundente: Más del 70 % de turistas rurales no paga más por sostenibilidad.
Aunque muchos visitantes afirman valorar la sostenibilidad, su comportamiento real no refleja ese compromiso.
Factores sociales y económicos que condicionan la decisión
Variables como edad, nivel educativo o ingresos influyen directamente en la disposición a pagar.
Los perfiles con mayor capacidad económica muestran mayor sensibilidad, aunque no de forma generalizada.
Cazorla como caso real del turismo en espacios naturales
El estudio se desarrolló en el parque natural de Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, uno de los más importantes de Europa.
Este entorno sirve como laboratorio para analizar el comportamiento turístico real.
Incentivos económicos, la clave para cambiar el modelo
Los investigadores señalan que incentivos fiscales o económicos pueden aumentar la implicación del turista.
Esto abre nuevas vías para diseñar políticas públicas más eficaces.
Un reto directo para el futuro del turismo sostenible
Más del 70 % de turistas rurales no paga más por sostenibilidad, lo que obliga a replantear estrategias en el sector.
La adaptación a distintos perfiles de turistas será clave para avanzar hacia un modelo realmente sostenible.

















