La Prohibición de bebidas energéticas a menores en España ya tiene hoja de ruta normativa. El ministro Pablo Bustinduy ha anunciado que su departamento impulsará una regulación estatal para impedir su venta a menores de 16 años y ampliar la restricción hasta los 18 en el caso de las bebidas con más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
La medida, presentada en Barcelona antes de reunirse con la Gasol Foundation, se apoya en un amplio respaldo social y se enmarca en una estrategia más amplia de protección de la salud infantil frente al consumo de productos con riesgos asociados.
Prohibición de bebidas energéticas a menores en España con límites por cafeína
Consumo limitará su venta a menores de 16 años —y hasta los 18 en las de alta cafeína— y regulará la publicidad de alimentos no saludables.
La prohibición propuesta se basa en datos y en la ciencia. Según una encuesta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, nueve de cada diez españoles apoyan restringir la venta de bebidas energéticas a menores.
El estudio muestra que el 25 % de los encuestados consume bebidas energéticas, con una media de dos veces por semana. Casi la mitad de los usuarios bebe una al día y el 47 % las mezcla habitualmente con alcohol.
El 90 % de apoyo social según el barómetro de la AESAN
La cafeína entra en el centro del debate político. La Prohibición de bebidas energéticas a menores en España marcará un antes y un después en la regulación del consumo juvenil de este tipo de productos, cada vez más presentes en hábitos cotidianos.
El ministro Pablo Bustinduy ha anunciado que el Gobierno impulsará una normativa estatal para impedir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. En el caso de aquellas que superen los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros, la restricción se extenderá hasta los 18 años.
La medida no parte de una intuición política, sino de datos. Según el barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas elaborado por la AESAN, nueve de cada diez personas en España respaldan esta prohibición. Incluso entre jóvenes de 18 a 35 años el apoyo alcanza el 88,3 %.
Consumo frecuente y mezcla habitual con alcohol
El mismo estudio revela patrones de consumo preocupantes: el 25 % de los encuestados consume bebidas energéticas, con una frecuencia media de dos veces por semana. Entre quienes las toman, el 49 % ingiere al menos una al día y el 47 % las mezcla regularmente con alcohol.
El antecedente inmediato fue la prohibición de su venta en centros escolares mediante el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Ahora el Ejecutivo pretende extender el blindaje más allá del entorno educativo.
El respaldo técnico se apoya en el informe del Comité Científico de la AESAN de 2021, que advertía de los efectos adversos del consumo excesivo de cafeína: alteraciones del sueño, efectos psicológicos, cambios en el comportamiento e incluso trastornos cardiovasculares.
Nueva regulación publicitaria para alimentos no saludables
Pero la iniciativa no se limita a las bebidas energéticas. El ministro ha anunciado también una futura regulación de la publicidad de alimentos no saludables dirigida a menores. Casi el 80 % de la población cree que debería prohibirse este tipo de anuncios a la infancia, en un contexto donde cada menor recibe más de 4.000 impactos publicitarios anuales de comida no saludable solo a través de televisión.
La Organización Mundial de la Salud lleva años alertando de que esta exposición incrementa la ingesta calórica y favorece hábitos poco saludables. En España, según datos citados por Bustinduy, el 80 % de niños y adolescentes consume alimentos y bebidas no saludables, con mayor incidencia en familias con menos recursos.
La regulación anunciada sitúa a España en la línea de países como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría o Lituania, que ya han adoptado medidas similares. Algunas comunidades autónomas, como Galicia y Asturias, también han avanzado en este terreno.
Una cuestión de salud pública y derechos de la infancia
El mensaje del ministro es claro: no se trata de una batalla ideológica, sino de una cuestión de salud pública y de protección de derechos. Y en ese terreno, el Gobierno está dispuesto a legislar.
La medida se produce tras las restricciones introducidas por el decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Y está respaldada por un informe científico de 2021 que advierte sobre el consumo excesivo de cafeína.
Las autoridades también planean controles más estrictos sobre la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a menores. Lo que refleja la preocupación que la Organización Mundial de la Salud lleva años planteando sobre el aumento de la exposición a este tipo de marketing agresivo y poco saludable y la mala alimentación. Seguir leyendo en VIDA SALUDABLE.


















