Parece ciencia ficción pero es 100% real: crean un robot del tamaño de una zapatilla capaz de limpiar vertidos de petróleo en el mar

Publicado el: 27 de marzo de 2026 a las 18:52
Síguenos
Plataforma petrolífera en el mar, contexto de vertidos que un robot puede limpiar.

Un derrame de petróleo no siempre llega con explosiones y grandes titulares. A veces empieza como una película fina, con ese brillo arcoíris que se extiende en silencio, y en pocas horas ya está rozando la costa. Limpiarlo es caro, peligroso y, a menudo, más lento de lo que querríamos.

Por eso una idea tan pequeña está dando que hablar. Ingenieros de la Universidad RMIT, en Australia, han presentado un prototipo de minirrobot con forma de delfín y tamaño parecido al de una zapatilla. Se llama «Electronic Dolphin» y busca aspirar el aceite de la superficie del agua con un filtro reutilizable que separa el petróleo sin depender de químicos duros.



Un problema que no se va

Aunque avanza la transición energética, el petróleo sigue moviéndose por barcos, tuberías y puertos. Y cuando algo falla, el impacto se multiplica porque el crudo no solo mancha, también daña hábitats y complica la vida de aves, peces y comunidades costeras.

La respuesta clásica combina barreras flotantes, sistemas de desnatado y, en algunos casos, dispersantes o quema controlada. El reto aparece cuando el vertido se cuela en zonas sensibles o de acceso difícil y obliga a trabajar cerca del peligro. ¿Cómo limpias un vertido cuando un barco grande no puede entrar?



En Europa existe una red de buques en standby adaptados para responder a vertidos, coordinada por la Agencia Europea de Seguridad Marítima. Tras una petición de asistencia, el tiempo máximo para que un barco esté listo para zarpar es de 24 horas, pero en una emergencia cada hora cuenta. No es poca cosa.

Un robot pequeño para zonas complicadas

Aquí entra el «Electronic Dolphin». El prototipo es remoto y está pensado para moverse por la superficie con un sistema de succión y un depósito interno. El filtro va en la parte delantera y una bomba lleva el petróleo capturado a una cámara dentro del propio robot.

El equipo no lo presenta como sustituto de los grandes medios, sino como un apoyo cuando el acceso se vuelve un rompecabezas. El investigador principal, el doctor Ataur Rahman, lo resume así, «queríamos crear un sistema que se pueda desplegar rápido, se pueda dirigir con precisión y se pueda usar en áreas de difícil acceso».

El truco está en el filtro

La parte más llamativa no es el motor, sino el material. El filtro usa un recubrimiento que crea diminutas estructuras tipo «pinchos», inspiradas en los erizos de mar y visibles solo con microscopio electrónico. Esas microestructuras retienen bolsas de aire, hacen que el agua resbale y evitan que el filtro se empape.

El petróleo, en cambio, se adhiere y puede ser succionado con más precisión. Rahman subraya que, frente a materiales que «suelen usar químicos duros y peligrosos», su enfoque utiliza un recubrimiento «respetuoso con el medioambiente» y además se puede reutilizar muchas veces.

Qué significan los números

En pruebas controladas, el minirrobot recuperó aceite a un ritmo aproximado de 2 mililitros por minuto y con una pureza superior al 95%. Lo hizo sin perder rendimiento por saturación de agua, un problema habitual cuando se intenta absorber petróleo en superficie.

Conviene poner estas cifras en perspectiva. La batería actual le da alrededor de 15 minutos de funcionamiento, así que si se mantiene ese ritmo estaríamos ante unos 30 mililitros por ciclo. No es una solución para un gran vertido por sí sola, pero sí podría ser útil para manchas pequeñas, limpiezas tempranas o puntos concretos donde un barco no puede acercarse.

Lo que falta antes de verlo en mar abierto

La propia universidad lo plantea como prueba de concepto. El siguiente paso pasa por aumentar el área de filtrado, lo que exigiría una bomba de mayor capacidad, y después llegarán los ensayos de campo y las pruebas de durabilidad a largo plazo.

Rahman también dibuja una visión a largo plazo con robots de tamaño «delfín» que aspiren petróleo, vuelvan a una base para vaciar el depósito, recarguen y se desplieguen de nuevo de forma automática. Suena ambicioso, pero empieza con algo muy concreto, un robot pequeño que intenta limpiar justo donde más cuesta llegar.

El estudio científico «Multifunctional superwetting sea urchin mimetic nanosheet based interface for remote oil water separation» ha sido publicado en la revista Small.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario