Doñana alza la voz: queja formal contra el deslinde de las marismas y aviso por su impacto en la conservación del parque

Publicado el: 26 de noviembre de 2025 a las 13:49
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Doñana alza la voz: queja formal contra el deslinde de las marismas y aviso por su impacto en la conservación del parque

El Parque Nacional de Doñana ha vuelto al centro del debate tras presentar una queja formal por el proceso de deslinde de las marismas, una medida que, según sus responsables y diversas entidades conservacionistas, podría tener efectos significativos sobre la integridad ecológica de este espacio único en Europa.

La administración del parque sostiene que los cambios propuestos en la delimitación territorial no han tenido suficientemente en cuenta los criterios científicos que garantizan la protección de sus ecosistemas más frágiles.



Con esta acción, Doñana “alza la voz” ante lo que considera un riesgo adicional para su futuro.

El deslinde de las marismas es un procedimiento técnico y jurídico que define los límites exactos de los terrenos públicos y privados en esta zona húmeda. Sin embargo, el nuevo trazado ha generado preocupación porque, según la queja presentada, podría reducir la superficie efectiva bajo protección y abrir la puerta a usos que no son compatibles con la conservación de Doñana.

Doñana se planta: el Consejo de Participación eleva una queja formal a Transición Ecológica

El presidente del Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, Enrique Mateos, ha remitido a la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, una queja formal por el procedimiento seguido en el expediente deslinde del dominio público marítimo-terrestre de las marismas de Doñana, en Hinojos y Almonte (Huelva) y Aznalcázar (Sevilla).



El objeto de la queja, según indica Mateos, es manifestar la falta de consideración que se ha tenido hacia el Consejo de Participación, en la tramitación y aprobación del deslinde de la marisma de Doñana«.

Mateos pide que se revise el procedimiento ya que se ha omitido trámite de consulta al Consejo, así como el informe negativo emitido por este órgano el pasado 16 de octubre a la propuesta actual de deslinde de las marismas de Doñana.

El rechazó se motivó en que el deslinde «no se ajusta a la realidad ecológica de las marismas de Doñana» y en las y «potenciales consecuencias negativas que pudieran generarse sobre la gestión y conservación de los valores del Espacio Natural, por los que es reconocido internacionalmente«.

Por ello, considera fundamental que «se atienda a los abundantes argumentos presentados (alegaciones, exposiciones en el Consejo, literatura científica, recursos de reposición o requerimientos) con el objeto de que el dominio público se defina a partir de la mejor información técnica y científica disponible«.

La queja llega tras el acuerdo alcanzado en el pleno extraordinario del Consejo de Participación celebrado el 16 de octubre en el que, además, contó con 32 votos a favor, 8 votos en contra (AGE) y una abstención se informó negativamente la propuesta actual de deslinde.

El rechazó se motivó en que el deslinde «no se ajusta a la realidad ecológica de las marismas de Doñana» y en las y «potenciales consecuencias negativas que pudieran generarse sobre la gestión y conservación de los valores del Espacio Natural, por los que es reconocido internacionalmente».

Por su parte, desde entidades ecologistas han señalado que comparten el contenido y los argumentos de la carta al considerar que el ministerio «era plenamente consciente, y así se lo habíamos hecho saber a través de nuestras alegaciones, de que debía consultar al Consejo de Participación de Doñana».

Ciencia, participación y marismas: qué pide Doñana para redefinir el dominio público

«En todo caso, más allá de las cuestiones plenamente jurídicas, no consultarlo es totalmente inaceptable, es ignorar la voz de Doñana, la voz de la ciencia, la voz de la participación pública«, ha señalado.

Por eso, ha considerado «totalmente adecuada» la petición por parte del presidente del consejo, en su nombre y en el nombre de todos los que componen este órgano de que «se suspenda este acto de deslinde y que se vuelva a poner en marcha un nuevo procedimiento basado en la ciencia, en el conocimiento y en la realidad de Doñana«.

La queja formal incluye la solicitud de revisar el proceso con criterios científicos actualizados, así como la participación de equipos técnicos independientes. También pide mayor transparencia y un análisis profundo del impacto ecológico de cualquier modificación territorial.

Con esta acción, Doñana “alza la voz” ante lo que considera un riesgo adicional para su futuro. El mensaje es claro: proteger la marisma es proteger uno de los últimos grandes humedales de Europa y un patrimonio natural cuya conservación requiere decisiones firmes y bien fundamentadas. Seguir leyendo en ECOticias.com / EFE