Avisa a todo el planeta de lo que ocurrirá frente a las costas de este país: “Una señal de alerta global”

Publicado el: 23 de diciembre de 2025 a las 20:26
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Avisa a todo el planeta de lo que ocurrirá frente a las costas de este país: "Una señal de alerta global"

En 2025, el Pacífico panameño vivió un silencio raro (y peligroso). El afloramiento del Golfo de Panamá, ese “pulso” estacional que suele traer agua fría y cargada de nutrientes desde las profundidades, simplemente no apareció. La señal no es solo local. Cuando un mecanismo tan predecible se detiene, lo que queda al descubierto es la fragilidad de los engranajes que sostienen pesca, corales y clima regional.

Afloramiento del Golfo de Panamá 2025 (un motor oceánico que no arrancó)

Entre enero y abril, los vientos alisios del norte suelen empujar el agua superficial cálida y permiten que suba agua profunda, más fría y rica en nutrientes. Esa mezcla alimenta al fitoplancton (la base de la red trófica) y aporta un “aire acondicionado” natural para los arrecifes. En 2025, los registros del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI) documentaron por primera vez en al menos cuatro décadas una temporada sin ese afloramiento.



La anomalía no fue sutil. El estudio asociado (publicado en septiembre de 2025) describe que el sistema había sido consistente durante al menos 40 años, y que el fallo de 2025 rompe la idea de que ciertos ritmos tropicales son casi inmutables.

Vientos alisios débiles y un rompecabezas climático (lo que sí se sabe)

Los autores apuntan a una reducción en la frecuencia, duración e intensidad del llamado chorro de viento de Panamá (clave para forzar el afloramiento). También plantean un posible vínculo con la posición de la zona de convergencia intertropical durante el episodio de La Niña 2024 a 2025, aunque reconocen que el mecanismo exacto todavía no está cerrado. Esa cautela importa (porque evita convertir una alarma científica en un eslogan fácil).



Un dato ayuda a dimensionarlo. En las figuras del artículo se utiliza un umbral de afloramiento ligado a temperaturas superficiales por debajo de 25 °C, y se destaca que la mínima temperatura superficial diaria satelital en 2025 fue 27,5 °C (un “suelo” mucho más cálido que el esperado en una temporada normal).

Para entender la mecánica sin perderse en tecnicismos, la definición básica es clara (el viento desplaza el agua superficial y otra sube a reemplazarla). Es el principio que vuelve productivas zonas enteras del océano.

Fitoplancton, pesca artesanal y corales (impactos que van en cascada)

Cuando no suben nutrientes, cae la productividad desde el primer escalón. El STRI reporta señales coherentes con ese empobrecimiento (incluida una disminución marcada de productividad observada por satélite en 2025). Y el propio estudio en PNAS avisa de dos consecuencias probables (menos productividad pesquera y más estrés térmico para corales que normalmente se benefician del enfriamiento del afloramiento).

Aquí el enfoque no es solo biológico. En el Golfo de Panamá, el afloramiento no es un “detalle oceanográfico” (es infraestructura natural). Si falla, la presión se traslada a hogares costeros que dependen de capturas estacionales, y también a la seguridad alimentaria local cuando sube el precio del pescado o baja la disponibilidad.

Por qué esta señal preocupa fuera de Panamá (el punto ciego tropical)

Lo más inquietante del episodio no es solo su rareza, sino lo que revela sobre la vigilancia global. Los sistemas tropicales, pese a su peso ecológico y económico, siguen estando menos instrumentados que otros grandes “laboratorios” marinos. El STRI subraya que, sin campañas y mediciones específicas, un fallo así podría pasar inadvertido o llegar tarde a quienes toman decisiones.

Este mensaje encaja con una conversación más amplia sobre océano y clima. El océano absorbe gran parte del calor adicional del planeta y la política climática está empezando a tratarlo como un frente central, no accesorio (un marco útil para entender por qué eventos regionales pueden tener lectura global).

Qué vigilar a partir de ahora (monitoreo y capacidad de respuesta)

Si el fallo de 2025 fue una combinación de variabilidad natural y un trasfondo de calentamiento, la pregunta práctica es otra (cuándo se repite y con qué intensidad). Y ahí la respuesta no es solo “más ciencia”, sino mejor ciencia aplicada (series largas, sensores costeros, campañas regulares, alertas tempranas para pesca y arrecifes).

En paralelo, la vigilancia del plancton se vuelve un termómetro de primera línea. En el propio ámbito panameño, un trabajo de monitoreo en el Canal de Panamá identifica 115 especies de plancton como herramientas para detectar cambios ambientales (una pista de hacia dónde debe crecer la capacidad local de observación).

Y en el plano político, también se necesita continuidad. ECOticias recogió en 2025 el debate en Panamá sobre pasar de la retórica a la implementación climática, algo que se vuelve más tangible cuando el “motor” del mar se apaga y los costos se vuelven inmediatos.

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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