Trump promete salvar el Gran Lago Salado de Utah pese a su negacionismo climático

Publicado el: 23 de febrero de 2026 a las 11:04
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Trump promete salvar el Gran Lago Salado en crisis hídrica

Trump promete salvar el Gran Lago Salado en Utah, que se encuentra a menos del 35 % de su capacidad y con más de la mitad de su lecho expuesto. El mandatario calificó la situación como un «peligro ambiental» que debe abordarse «inmediatamente».

El compromiso sorprende por su contraste con años de declaraciones negacionistas sobre el cambio climático. Sin embargo, por ahora no existe un plan detallado para revertir la crisis hídrica que amenaza la salud pública y el equilibrio ecológico de la región.



El descenso del nivel del agua expone amplias zonas del lecho salino, lo que incrementa el riesgo de tormentas de polvo cargadas de partículas tóxicas y metales pesados. Estas pueden afectar la salud pública en áreas metropolitanas cercanas, además de dañar ecosistemas clave para aves migratorias y especies adaptadas a ambientes hipersalinos.

La pérdida de superficie también amenaza la economía local vinculada a la minería de sal, la extracción de minerales y el turismo.



Trump promete salvar el Gran Lago Salado en plena crisis ambiental

El presidente de EE.UU. anuncia ayuda urgente para un lago al borde del colapso ambiental, en contraste con su histórico rechazo al cambio climático.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este sábado que ayudará a salvar al Gran Lago Salado de Utah, que ha registrado mínimos históricos de agua y tiene más de la mitad de su lecho expuesto, un compromiso que contrasta con sus constantes comentarios negacionistas de los efectos del cambio climático.

«Es muy importante salvar el Gran Lago Salado en Utah. Este es un peligro ambiental que debe abordarse INMEDIATAMENTE. Es de gran interés para mí… ¡vamos a lograrlo! ¡HAGAMOS QUE EL LAGO VUELVA A SER GRANDE!», dijo el mandatario en un mensaje en su red Truth Social.

Trump volvió a mencionar esta noche el tema en la Cena de Gobernadores que se realizó en la Casa Blanca, aunque no ha ofrecido un plan para ayudar al lago ubicado en la zona desértica del oeste de Utah, cerca de Salt Lake City, que enfrenta un problema de falta de agua desde hace años.

El lago está por debajo del 35 % de su capacidad

Y es que, el Gran Lago Salado está a menos del 35 % de su capacidad, en una etapa entre el nivel crítico y de colapso, con más de la mitad del lecho del lago (más de 2.800 kilómetros cuadrados) actualmente expuesto.

El lecho seco del lago contiene polvo tóxico y metales pesados ​​que, al ser esparcidos por el aire, pueden empeorar la calidad del aire y causar graves perjuicios para la salud, según un reporte citado por Utah News Dispatch en colaboración con Great Salt Lake Collaborative.

A esto se suma, que el estado de Utah enfrenta en general un déficit importante de capa de nieve, lo que impactará en el agua que llega después del invierno al lago.

Sin plan concreto para frenar el colapso hídrico

El lecho seco del lago contiene polvo tóxico y metales pesados ​​que, al ser esparcidos por el aire, pueden empeorar la calidad del aire y causar graves perjuicios para la salud.

El gobernador de Utah, el republicano Spencer Cox, propuso el mes pasado un plan para llenar el Gran Lago Salado para 2034, pero aún no es claro cómo va a lograrlo.

La postura de Trump para salvar el lago contrasta con su postura negacionista del cambio climático. El republicano lleva años rechazando el consenso científico sobre el cambio climático, al que «ha llegado a calificar como «la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo» y una «estafa verde» que, según él, arruinaría a los países que apuestan por las energías renovables.

En muchos de sus discursos, especialmente ante la Asamblea General de Naciones Unidas y más recientemente en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Trump ha ridiculizado la energía eólica y solar, ha defendido el carbón como «limpio y hermoso» y ha presentado las regulaciones ambientales como un ataque a la economía y a la soberanía energética del país.

El futuro del lago dependerá, según científicos y autoridades locales, de decisiones políticas sostenidas, inversión pública y cooperación entre sectores productivos, comunidades y administraciones para equilibrar desarrollo económico y conservación ambiental. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA.

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