La sansevieria enana necesita recibir mucha luz para mantenerse sanas, que su sustrato se seque entre riego y riego, y evitar que la maceta se encharque, porque el exceso de agua es una los principales riesgos para que sus raíces estén sanas.
Cómo cuidarla en interiores y balcones
Se debe buscar un lugar luminoso, no tiene que darle el sol todo el día, pero es recomendable que esté cerca de una ventana con claridad, aunque puede adaptarse con algo menos de iluminación. No es bueno que en verano esté expuesta al sol intenso, sobre todo en las horas centrales del día.
Poco riego
Es importante comprobar el estado de la tierra en cuanto al riego, no es necesario seguir un calendario o un horario al pie de la letra. Las referencias hablan de regarla cada dos o tres semanas en verano, es solo una referencia, pero si el sustrato está húmedo, es mejor esperar.
En invierno, la Universidad Estatal de Carolina del Norte, la referencia es de regarla cada uno o dos meses, aunque aquí también debemos esperar a que la tierra se seque entre riegos.
Al regar, lo importante es el sustrato y no acumular el centro de la roseta y deja que escurra. Hay que vaciar el plato o el cubremaceta para evitar que la base quede sumergida.
Maceta y sustrato
La planta necesita un buen drenaje y un tamaño ajustado. Es recomendable usar macetas de agujeros, y un sustrato que permite circular el aire en su interior. No se recomienda cambiar de maceta “para que crezca más”, ese volumen extra puede acumular humedad. Para trasplantarla hay que esperar a que el recipiente esté lleno, por uno ligeramente más grande, requiere ir poco a poco.
Temperatura y mantenimiento
La sansevieria enana necesita entornos de entre 15 y 24 grados. En invierno, temperaturas por debajo de los 10 grados pueden ser muy perjudiciales, y las heladas, letales, conviene llevarlas al interior.
No necesita un exceso de abono, aunque en la época de crecimiento, podría recibir fertilizante líquido para cactus. No le hacen falta pulverizaciones ni podas de forma regular, basta con retirar las hojas que se vean dañadas o muertas.
Si la planta pierde firmeza y se inclina, hay que revisar las raíces, puede ser una señal de pudrición, no de falta de riego.
Si tiene perros o gatos, debes saber que esta planta es tóxica para ellos si la ingieren, pudiendo causar náuseas, vómitos y diarrea. Así que lo mejor es colocarlas en lugares fuera de su alcance, y en caso de que se coman la planta, vigila su estado y consulta al veterinario.
Una “enana” no tan pequeña
Pese a su nombre, sansevieria enana, no es siempre una planta pequeña: la Sansevieria cylindrica, actualmente denominada Dracaena angolensis, puede tener hojas que crezcan hasta dos metros. Depende de del cultivo y de las diferentes variedades, así que es importante saber qué variante comprar para una casa.
La guía oficial de cultivo ha sido publicada por la Royal Horticultural Society.












