El humo de los incendios de Indonesia dispara la contaminación en Singapur y Kuala Lumpur

Arantxa G.
Publicado el 15 de octubre de 2026 a las 15:57
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Edificios de Singapur cubiertos por el humo de los incendios de Indonesia

El humo de los incendios de Indonesia ha traído consigo más contaminación para el aire de los países vecinos. Singapur y Kuala Lumpur registraron niveles muy altos de partículas finas en el aire, mientras que en Timor Oriental suspendieron las clases temporalmente.

Las recomendaciones oficiales pasan por reducir al máximo la actividad física al aire libre y limitar, en la medida de lo posible, la exposición al aire contaminado que actualmente recorre las ciudades. Recuerdan además que la evolución de la nube de humo dependerá de cómo evolucionen los incendios y de las condiciones meteorológicas de los próximos días.

Los incendios aún activos de las islas de Borneo y Sumatra muestran cómo el fuego puede convertirse en un problema internacional que afecta a la calidad del aire de varios países a la vez.

El humo de los incendios de Indonesia

Singapur y Kuala Lumpur figuran este miércoles como las ciudades más contaminadas del mundo, debido a la densa humareda procedente de los incendios forestales que, desde agosto, persisten en Indonesia, según los datos de la plataforma suiza IQAir, que mide la calidad del aire en todo el planeta.

El Gobierno de Singapur informó este miércoles de que la contaminación del aire en la ciudad-Estado alcanzó un nivel «muy alto», el máximo registro en el país.

Las concentraciones de PM2.5, partículas finas en suspensión que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pueden penetrar profundamente en las vías respiratorias, alcanzaron en la próspera isla un máximo de 251 microgramos por metro cúbico, frente a los 50 recomendados, indicó en su último informe la Agencia Nacional Medioambiental.

Ante esta situación, el Ejecutivo singapurense, que reparte mascarillas a la población desde hace días, ha recomendado reducir la actividad física al aire libre y limitar la exposición a la contaminación mientras persistan estos niveles.

«Si bien los incendios y la neblina de humo podrían mejorar (…), se prevé que ambos fenómenos persistan en varias zonas, con un riesgo continuado de episodios graves de contaminación por humo transfronterizo», señaló el organismo, que también predijo que la humareda seguirá afectando en los próximos días a Malasia e Indonesia, donde se han registrado aumentos de enfermedades respiratorias y conjuntivitis.

Por su parte, el Gobierno de Yakarta aseguró que no declarará los incendios forestales como desastre nacional y afirmó que espera extinguirlos en un plazo máximo de un mes, sin detallar cómo pretende lograrlo.

El ministro coordinador de Asuntos Políticos y de Seguridad, Dudung Abdurachman, confirmó a la prensa local que Indonesia rechazó esa posibilidad, afirmando que el Ejecutivo sigue siendo capaz de gestionar la crisis a pesar de la neblina transfronteriza.

Asimismo, el ministro indonesio de Medioambiente, Jumhur Hidayat, dijo que el fuego podría controlarse en las próximas semanas porque «la intensidad» de las llamas «ya está empezando a disminuir», según las declaraciones recogidas por la agencia estatal de Antara, en las que reconoció, no obstante, que las operaciones de extinción afrontan aún muchas dificultades.

En Timor Oriental, el Ministerio de Educación suspendió este miércoles temporalmente las clases en todo el país hasta la próxima semana «como medida preventiva para proteger la salud de los estudiantes, profesores y demás miembros de la comunidad educativa, dadas las actuales condiciones de la calidad del aire».

La decisión se tomó tras los últimos informes oficiales sobre el deterioro de la calidad del aire que se vio afectado por las partículas contaminantes de los incendios y de las quemas agrícolas de la región.

Los incendios, que afectan desde hace meses a Indonesia, especialmente a las islas de Sumatra y Borneo, están relacionados en parte con la expansión de las plantaciones de aceite de palma y la quema de terrenos para habilitar cultivos.

Además, las sequías asociadas al fenómeno de El Niño han agravado la situación, especialmente en las turberas, que son unos humedales que se forman por la acumulación de materia vegetal que no está del todo descompuesta, transformándose en un combustible perfecto para que el fuego permanezca activo bajo tierra incluso después de apagarse las llamas de la superficie.

Arantxa G.

Arantxa G.

Soy periodista y creadora de contenido especializada en sostenibilidad, vida saludable, energías renovables y, en general, todo lo relacionado con el estilo de vida eco-friendly. Actualmente colaboro con Ecoticias.com y elaboro artículos divulgativos para distintos medios. Apasionada de los animales, la naturaleza y la vida en el campo, combino creatividad, rigor y compromiso ambiental en cada pieza que desarrollo.

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