Las organizaciones Paterna Animalista y Ecologistas en Acción-Huelva han solicitado a la Junta de Andalucía que suspenda cinco monterías previstas en el perímetro del incendio de Niebla debido a las condiciones de inanición en las que se encuentran los animales que pretenden cazar. Tras los incendios, muchos ciervos y otras especies se han quedado sin alimento, agua y refugio, lo que reduce sus posibilidades de defensa o escape.
Según las organizaciones, una sociedad de cazadores ha presentado la comunicación previa para celebrar estas jornadas, la primera de ellas este fin de semana en Paterna del Campo. Por ello exigen que se presenten las autoridades en el coto de El Madroñuelo y en los terrenos colindantes para impedir que se realicen las cacerías y se pueda comprobar el estado en el que se encuentra la fauna tras el incendio de Niebla.
La petición de las organizaciones atiende a las restricciones existentes a la caza en las que, si hubiera situaciones excepcionales, como esta, las cacerías no deberían realizarse. Anuncian además que estudian tomar otras acciones legales si al final se llevan a cabo las monterías.
Incendio de Niebla
Colectivos animalistas y ecologistas como Paterna Animalista y la Ecologistas en Acción-Huelva han solicitado la intervención de la Junta de Andalucía para suspender las cacerías que para este fin de semana y días sucesivos están previstas en el perímetro del incendio de Niebla (Huelva).
A través de un comunicado, Ecologistas ha recordado que este incendio es, oficialmente, el mayor ocurrido en España con más de 39.000 hectáreas afectadas: «Los animales que habitan esos bosques sufrieron las consecuencias lo mismo que las personas. Han muerto por miles, o bien totalmente calcinados o asfixiados. Los supervivientes están viviendo con muchas dificultades por falta de alimentación y refugio».
Asimismo, han apuntado que la normativa andaluza y la lógica prohíben cazar en los llamados “días de fortuna”, es decir, mientras los animales se ven privados de sus facultades normales de defensa y obligados a concentrarse en determinados lugares como consecuencia de incendios, epizootias, inundaciones, sequías u otras causas, pero «muchos están siendo perseguidos y matados por furtivos».
A pesar de la situación y la normativa, han señalado que una sociedad de cazadores ha remitido la comunicación previa a la Junta de Andalucía para realizar cinco monterías en la zona, ello, a pesar de que «la normativa prevé para terrenos incendiados la protección de los animales que hayan sobrevivido a las llamas, para que puedan sobrevivir también al hecho de que se ven privados de agua, alimento y refugio».
Los colectivos ecologistas y animalistas han advertido que la Junta de Andalucía reconoce el estado de vulnerabilidad de la fauna en su acuerdo para declarar como desastre natural este incendio: «Los animales que lograron sobrevivir a las llamas presentan síntomas de desnutrición severa y se agrupan ante la falta de alimento, agua y refugio tras el incendio de Niebla, y necesitan cuidados».
Para gran parte de la sociedad, organizar una montería en las zonas quemadas para matar a los animales que escaparon de las llamas «está fuera de toda lógica y no ven con buenos ojos que la Junta de Andalucía sea cómplice y permanezca sin actuar ante un grupo de cazadores que abatirán a estos famélicos y desconcertados animales en los cotos de varios municipios onubenses afectados en parte por ese incendio».
Ante el hecho de que ya hay previstas monterías, la primera sería este fin de semana en el término de Paterna del Campo (Huelva); estos colectivos han pedido la intervención a la Junta de Andalucía y que revoque lo que entienden como «autorizaciones macabras» y la personación de agentes de la autoridad competentes en los cotos deportivos de caza El Madroñuelo y colindantes para que esta montería y las otras cuatro previstas en el perímetro del incendio sean suspendidas.
Por su parte, Ecologistas en Acción de Huelva está estudiando otras posibles acciones si se desarrollan estas monterías, “por posibles incumplimientos de los planes técnicos de caza y posiblemente por la legislación en materia de biodiversidad, caza y bienestar animal, por supuesto, sin descartar otro tipo de acciones de protesta”.
Las consecuencias de los incendios van más allá del monte quemado. Desde el CREAF explican cómo la erosión de la tierra tras los incendios aumenta la llegada de los sedimentos a los ríos y arroyos, poniendo en peligro a las comunidades de invertebrados y alterando toda la cadena alimentaria de un solo golpe.













