El plan de contadores inteligentes de gas prevé completar la sustitución de los mismos hasta 2036, con cambios gratuitos salvo modificaciones sustanciales de la instalación y acceso web sin coste a los datos de consumo.
Ocho millones de contadores analógicos de gas darán paso progresivamente a equipos provistos de lectura remota. El BOE ha publicado el plan de implantación de contadores inteligentes de gas, que prevé completar el despliegue hasta 2036. La sustitución será gratuita para los consumidores, salvo cuando resulte necesaria una modificación sustancial de las instalaciones.
Las distribuidoras deberán sustituir e integrar en la telegestión al menos el 20% de los equipos en tres años, el 50% en cinco y el 80% en siete, para los suministros con consumo inferior a 50.000 kWh anuales. El plazo máximo será de 10 años, con una excepción de hasta el 2% por causas justificadas y que sean ajenas a la empresa.
Los nuevos contadores inteligentes de gas permitirán consultar gratuitamente el consumo vía internet, evitarán desplazamientos para efectuar lecturas y facilitarán la detección de averías. La distribuidora deberá avisar del cambio con 3 meses de antelación y comunicar la fecha concreta al menos 15 días antes. Los equipos también serán compatibles con mezclas que incorporen al menos un 20% de hidrógeno.
Los nuevos contadores inteligentes de gas marcarán la diferencia
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha publicado en el Boletín Oficial del Estado la Orden TED/1122/2026, por la que se aprueba el plan de implantación de contadores inteligentes de gas natural y se establecen las especificaciones mínimas a cumplir por estos equipos, que puede consultarse aquí.
La norma permitirá la sustitución progresiva y gratuita de unos ocho millones de contadores analógicos hasta 2036, proporcionando ahorro a los consumidores, además de otras ventajas, como la reducción de las emisiones de CO2 y de la dependencia energética, la telegestión –que facilita la detección de averías y fraudes– o la penetración del hidrógeno en la red de gas natural.
Los actuales contadores analógicos deben sustituirse al cumplir los 20 años de vida útil –circunstancia que se producirá para el 82% antes de 2033– y la normativa europea promueve la implantación de contadores inteligentes cuando el análisis coste-beneficio de la sustitución sea positivo.
Una reducción de hasta 5% en el consumo
Atendiendo a que los contadores inteligentes de gas permiten una reducción del consumo que oscila entre el 1,8% y el 5%, la horquilla baja del análisis coste-beneficio arroja un balance positivo superior a los 800 millones de euros durante los 25 años de vida útil de los nuevos equipos, al considerar un coste medio del gas natural de 34 €/MWh, menos de la mitad del coste actual.
Además del ahorro económico, la sustitución de contadores analógicos por contadores inteligentes de gas proporciona otros beneficios, como una mejora del servicio que reduzca las reclamaciones, el establecimiento de sistemas de tarificación avanzados, una mayor detección y prevención de averías o fraudes, la operación remota o el acceso del consumidor a sus datos de consumo, además de evitar desplazamientos para las lecturas de consumo.
En consecuencia, la orden establece un calendario para que los titulares de las redes de gas, a nivel de grupo empresarial, implanten progresivamente los nuevos contadores inteligentes de gas en los puntos de suministro con volúmenes de consumo inferior a 50.000 kWh anuales, propio de hogares y pymes:
- En el plazo de tres años desde la entrada en vigor de la orden deben sustituirse e integrarse en el sistema de telegestión, al menos el 20% de su parque de contadores.
- En el plazo de cinco años, al menos el 50% de su parque de contadores.
- En el plazo de siete años, al menos el 80% de su parque de contadores.
- En un plazo máximo de 10 años deberá completarse el proceso; solo el 2% del parque podrá seguir siendo analógico, siempre que sea debido a causas justificadas y no imputables a la empresa.
La orden también establece que las empresas titulares de la red de gas deben implantar sistemas de telemedida en los 70.000 puntos de suministro que tienen un consumo superior a 50.000 kWh e inferior a 5 GWh; en cinco años deben tenerlos al menos un 50% de los puntos de suministro, un 80% en siete años y la totalidad a los 10 años. Finalizado el calendario, podrá exceptuarse un máximo del 2% por causas justificadas y no imputables a la empresa titular de la red.
¿Cuáles son los requisitos y qué procedimientos se deben seguir?
La orden recoge los procedimientos y requisitos para desplegar los nuevos contadores inteligentes de gas, como las obligaciones de la distribuidora –publicarán su plan de implantación y habilitarán un acceso gratuito, vía web, a los datos de los consumidores–, o las características de los nuevos equipos, que serán compatibles con flujos de gas que incorporen al menos un 20% de hidrógeno.
El cambio por los nuevos contadores inteligentes de gas será gratuito para los consumidores, salvo en casos en que sea necesaria una modificación sustancial de la instalación. La empresa distribuidora avisará de la sustitución de los equipos con una antelación mínima de tres meses y notificará la fecha concreta prevista para el cambio al menos 15 días antes.
En la actualidad, más del 90% del parque de contadores está en régimen de alquiler, con un precio regulado para todo el territorio nacional que tiene en cuenta los costes de adquisición, instalación y operación de los equipos.
Un ahorro significativo
Para entender la dimensión del ahorro previsto, este puede trasladarse la estimación del plan a un caso concreto: en una vivienda que consuma 10.000 kWh anuales, reducir el consumo entre un 1,8% y un 5% equivaldría a ahorrar entre 180 y 500 kWh al año. Este es un cálculo ilustrativo, no una reducción garantizada para cada hogar.
Su traducción a euros dependerá del precio contratado y del consumo que realmente se evite; los términos fijos de la factura no disminuyen simplemente por utilizar menos gas. El acceso a las lecturas detalladas de los nuevos contadores inteligentes de gas puede ayudar a identificar cuándo se consume más y dónde ajustar el uso.












