La sexta edición de Ecocultura cerró sus puertas manteniendo la afluencia de público

La sexta edición de Ecocultura, la Feria Hispanolusa de Productos Ecológicos, cerró sus puertas manteniendo la afluencia de público, con prácticamente el mismo volumen de ventas, a pesar de la crisis económica, y con nuevos proyectos y contactos. Los premios que concede al sector la Junta de Castilla y León y la Diputación de Zamora recayeron este año en Esther Ibeas, productora de miel en la localidad palentina de Valbertos y la cooperativa Crica, elaboradora de productos lácteos en Mejeces, Valladolid.

Los encuentros profesionales celebrados entre productores ecológicos e importadores extranjeros que han visitado la feria, se han saldado con prometedoras perspectivas de negocio. Las semillas, el aceite de oliva, el pan, el vino y el queso han sido los productos que más han captado el interés de la decena de empresarios de ocho países que han participado en una misión inversa del sector agroalimentario, organizado por la Cámara de Comercio e Industria de Zamora.

Los resultados de las operaciones y contactos empresariales mantenidos se conocerán más adelante, ya que de momento sólo se ha producido un intercambio de información para futuros contactos empresariales, aunque algunos productores cuentan con buenas expectativas. El año pasado fructificaron entorno a un 20% de los contactos.

Los ocho importadores de productos ecológicos procedentes de Dinamarca, Alemania, Holanda e Irlanda realizaron durante la Feria un centenar de contactos con productores de semillas, aceite de oliva, embutidos, vino y queso así como verduras y frutos secos, según indicaron desde la organización.

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Implicación de las grandes superficies

 

Para las próximas ediciones, la Diputación de Zamora ya tiene pensadas nuevas líneas de actuación, como la implicación de las grandes superficies en la feria, como medio de expansión, apoyo y consolidación de este tipo de producción, de la que Zamora es número uno en superficie dedicada a cultivo ecológico en la comunidad de Castilla y León.

Respecto a los resultados de este año, los expositores participantes, un total de 108, han logrado mantener su volumen de ventas a pesar de la crisis económica y de las mañanas -algo atípicas- de este largo puente. Lo que más han destacado los encuestados ha sido la variedad de productos que se han encontrado en la feria, en la que no sólo se han encontrado con todo tipo de alimentos, sino también con productos textiles o calzado. Del mismo modo, en las sugerencias de las encuestas se ha solicitado aumentar el número de expositores no alimentarios, algo que los organizadores estudiarán ante el éxito de cosméticos y textiles.

La consolidación en Zamora de una cultura de consumo ecológico es ya uno de los logros destacables de Ecocultura, y el carácter familiar de la Feria sigue siendo otro de los aspectos constatados en la edición de este año en la que, por segunda vez, se han realizado encuestas al público que han revelado la presencia mayoritaria de zamoranos y de ciudadanos castellano-leoneses, así como  el aumento de la asistencia de visitantes procedentes de otras comunidades y de Portugal.

 

Experiencia de panificación con trigo candeal

 

Otra de las experiencias destacadas este año, en que Ecocultura se dedicó a la recuperación de las variedades autóctonas,  ha sido la panificación llevada a cabo con un trigo recuperado en una de las comarcas del sur zamorano , el trigo “Candeal” de producción ecológica y sin mezclas de tipo mejorante. Esta actividad, realizada in situ en la feria, con la participación de dos productores ecológicos, los representantes del sector harinero de la provincia y un panadero, resultó un éxito y se valoró muy positivamente la recuperación de la producción tradicional de este tipo de trigo, así como la alta calidad  del pan logrado.

 

Incremento de público en talleres y conferencias

 

Las catas y la celebración de talleres para niños también han sido dos de las actividades paralelas que han recibido una mayor aceptación y han convertido a la feria en un plan de ocio alternativo para personas de todas las edades. En este aspecto, las encuestas han reflejado una petición de incremento de los talleres y conferencias, incrementando el carácter formativo e informativo de la cultura ecológica, un aspecto, que el diputado José Luis Pernía ha valorado como “muy positivo, ya que también destaca el valor intelectual de la feria, lo ecológico también necesita ser pensado y discutido, además de degustado”.

Los expositores, que también realizaron encuestas, destacaron el descenso de ventas por la mañana, que se vio compensado con el intenso aumento de las tardes. Algunos de ellos, ante el cambio en el patrón de compra de este año, solicitaron valorar una posible variación en los horarios, petición que ha sido recibida por la Diputación para estudiarlo para las próximas ediciones.

 

 

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