El cambio climático lleva los mares de Europa a temperaturas récord: esta alteración térmica masiva golpea con fuerza la biodiversidad marina, provocando unos estragos irreparables en las dinámicas de los ecosistemas.
Las mediciones recientes confirman unos récords históricos en las aguas del Atlántico y del Mediterráneo. Los registros alcanzaron picos extremos que superan hasta por seis grados los promedios habituales de la región.
Frente a esta crisis, diversas especies han comenzado a migrar hacia el norte buscando zonas más frías. La repentina invasión de pulpos y la escasez de peces alteran la pesca comercial.
El cambio climático lleva los mares de Europa a temperaturas récord
El cambio climático está provocando altas temperaturas oceánicas sin precedentes en Europa, con graves repercusiones para la vida marina, afirmó este miércoles el World Weather Attribution, un grupo internacional de científicos.
En un artículo publicado en su página web, este grupo, del que forma parte el Imperial College de Londres, señaló que este julio ha sido el mes en que los mares del mundo alcanzaron la temperatura superficial más alta jamás registrada, conocida con las siglas SST.
Se registraron temperaturas récord en el Atlántico, a lo largo de la costa europea y en el Mediterráneo occidental, dice este grupo, cuyo trabajo permite calcular con rapidez cuánto influye el cambio climático en los desastres naturales extremos, como las olas de calor, las inundaciones, las sequías o los incendios forestales.
Las SST llegaron a superar en hasta 6 grados Celsius los valores normales en Europa, una situación que ha tenido un fuerte impacto en los ecosistemas marinos.
En el Reino Unido, los pescadores han informado de un aumento en la presencia de pulpos en sus aguas, mientras que también se ha observado un desplazamiento de especies marinas hacia el norte, buscando aguas más frías, en todos los mares europeos, lo que conlleva posibles consecuencias para las especies autóctonas.
Estas variaciones en la distribución de las especies marinas podrían afectar a la disponibilidad de pescado y crustáceos destinados al consumo humano, indica el análisis. Asimismo, se ha informado de casos en que los delfines se alimentaron de medusas debido a la disminución de sus presas habituales, como la caballa.
El impacto del cambio climático sobrepasa el agua y golpea directamente a las comunidades costeras. La elevada evaporación sofoca las ciudades marítimas con noches extremadamente calurosas y una humedad sofocante que resulta insoportable.



