Tropicalización avanza en Mediterráneo occidental, según revela un estudio sobre plancton

Publicado el: 13 de febrero de 2026 a las 14:07
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Tropicalización avanza en Mediterráneo occidental con expansión de especies planctónicas de aguas cálidas

Tropicalización avanza en Mediterráneo occidental y ya está alterando la base microscópica de los ecosistemas marinos. Un estudio liderado por el ICTA-UAB demuestra que especies planctónicas propias de aguas cálidas están expandiéndose en esta región. Un área tradicionalmente menos afectada que la cuenca oriental.

La investigación, publicada en Global and Planetary Change, revela que el calentamiento del mar está reconfigurando las comunidades de microorganismos que sostienen las redes tróficas marinas. Anticipando cambios de gran alcance en uno de los mares más vulnerables del planeta.



Tropicalización avanza en Mediterráneo occidental con expansión de plancton tropical

Un estudio publicado en Global and Planetary Change detecta por primera vez la expansión de especies microscópicas de aguas cálidas en la cuenca occidental.

El mar Mediterráneo es un foco de biodiversidad global y una de las regiones más expuestas al cambio climático. La mayor parte de la investigación sobre biodiversidad marina se ha centrado en los peces y otras especies capturadas. El plancton ha recibido mucha menos atención.

Un nuevo estudio destaca cómo el aumento de las temperaturas superficiales del mar está transformando las comunidades de microplancton. Los hallazgos muestran que el calentamiento ya ha afectado a los productores y consumidores primarios que sustentan las redes tróficas marinas.



El mar Mediterráneo está experimentando rápidos cambios como consecuencia del actual cambio climático. En la cuenca oriental, la tropicalización ya está bien documentada, impulsada por una combinación de un notable calentamiento del agua y la entrada de especies tropicales a través del canal de Suez.

El plancton revela cambios invisibles pero estructurales

En cambio, hasta ahora el Mediterráneo occidental había mostrado menos señales de este proceso.

Sin embargo, un estudio reciente liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB). Y publicado en Global and Planetary Change demuestra por primera vez que la expansión de especies microscópicas de aguas cálidas en el Mediterráneo occidental proporciona una indicación clara y temprana de los impactos de la tropicalización en los ecosistemas marinos.

El Mediterráneo es uno de los principales puntos calientes de biodiversidad del planeta y, al mismo tiempo, una de las regiones más vulnerables al cambio climático. Hasta ahora, la mayoría de los estudios sobre los cambios en la biodiversidad marina se han centrado principalmente en organismos con los que los seres humanos interactúan o que consumen, como los peces.

Por el contrario, apenas se le ha prestado atención al plancton. A pesar de su papel fundamental como base de las redes tróficas marinas y en el funcionamiento de los ecosistemas marinos.

«Este estudio es especialmente relevante y oportuno. Ya que aborda los cambios en los patrones de biodiversidad desde una perspectiva microplanctónica. Con importantes implicaciones para el mayor ecosistema del planeta: el océano superficial.

Los resultados muestran que el aumento de la temperatura superficial del mar ya ha alterado la base de las redes tróficas marinas. Estos son los productores y consumidores primarios planctónicos. Esenciales para el funcionamiento y el equilibrio de los ecosistemas oceánicos», indica Arturo Lucas, investigador del ICTA-UAB y primer autor del estudio.

Sedimentos marinos documentan dos mil años de biodiversidad

Para detectar estos cambios, el equipo científico analizó registros de sedimentos marinos del mar de Alborán, en la cuenca occidental. Y del estrecho de Mesina (Sicilia, Italia), en la zona mediterránea central.

Estos sedimentos actúan como archivos naturales, ya que preservan restos fósiles de plancton acumulados a lo largo del tiempo. A partir de este registro, se reconstruyeron los patrones de biodiversidad de los últimos dos milenios.

El estudio se centra en dos grupos dominantes de microorganismos planctónicos calcificadores. Los cocolitóforos, microalgas fotosintéticas y los foraminíferos, pertenecientes al zooplancton. Ambos desempeñan un papel clave en la regulación del ciclo del carbono y la química del océano.

Y actúan como indicadores ambientales eficaces, registrando de forma temprana los cambios en las condiciones oceánicas.

Aumentan los cocolitóforos y disminuyen los foraminíferos

Los resultados muestran respuestas opuestas en los patrones de diversidad de estos grupos frente al calentamiento del mar. Mientras que la diversidad de los cocolitóforos ha aumentado rápidamente desde el inicio de la Revolución Industrial, la diversidad de los foraminíferos planctónicos ha disminuido.

Estas tendencias contrastadas se explican por diferencias en sus rasgos fisiológicos y ecológicos. Y reflejan cómo un mar cada vez más cálido, estratificado y pobre en nutrientes favorece a unas especies frente a otras. Por ello se dice que la tropicalización avanza en Mediterráneo occidental.

La Gephyrocapsa oceanica actúa como indicador del calentamiento

Uno de los hallazgos más destacados es el aumento de la Gephyrocapsa oceanica. Esta es una especie de cocolitóforo más común en aguas tropicales del océano Atlántico que se dispersa a través del estrecho de Gibraltar. Hasta ahora, esta especie de plancton solo había sido abundante en el Mediterráneo durante periodos cálidos. Lo que refuerza su valor como indicador del calentamiento actual.

Además, aunque algunas especies mediterráneas continúan siendo comunes a lo largo del período estudiado, los resultados muestran que otras están siendo reemplazadas progresivamente por especies adaptadas a aguas más cálidas y pobres en nutrientes.

«Estos cambios coinciden con las proyecciones de los modelos climáticos y de distribución de especies. Y apuntan a una reorganización de las comunidades planctónicas», indica Arturo Lucas.

Aunque el plancton es prácticamente imperceptible a simple vista, el equipo investigador advierte de que los cambios detectados pueden tener efectos en cascada sobre el funcionamiento de los ecosistemas marinos.

«Hay que tener muy presente que las alteraciones en la base de la red trófica pueden propagarse hacia niveles tróficos superiores, afectando al equilibrio general del ecosistema marino», advierte Patrizia Ziveri, investigadora del ICTA-UAB y coautora del estudio.

La investigación pone de manifiesto que la tropicalización del Mediterráneo, en particular en la cuenca occidental, ya no es una proyección futura, sino un proceso en curso. Y subraya la importancia de estudiar el plancton para comprender cómo el cambio climático está transformando uno de los mares más sensibles del planeta.

Investigadores examinaron núcleos de sedimentos marinos del mar de Alborán y el estrecho de Messina. Estos archivos naturales preservaron el plancton fósil, lo que permitió a los científicos reconstruir los patrones de biodiversidad durante los últimos dos milenios.

El análisis revela tendencias contrastantes entre los grupos de plancton calcificado. Los cocolitóforos han aumentado en diversidad desde el inicio del calentamiento industrial, mientras que los foraminíferos planctónicos han disminuido, lo que indica una continua tropicalización mediterránea y la reorganización de los ecosistemas. Seguir leyendo en CAMBIO CLIMÁTICO

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