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sábado, enero 28, 2023

El cambio climático propiciará más erupciones volcánicas en Islandia como la vivida recientemente, según geólogos

Concretamente, el vicepresidente de este colegio profesional, José Luis Barrera Morate, explicó que el cambio climático está acelerando el deshielo de los casquetes polares y de los glaciares que tiene Islandia y, al decrecer el espesor del hielo en las zonas más altas, la presión de los gases puede forzarse mucho más que en el momento actual, por lo que «se prevén más erupciones en este país en el futuro».

   Durante una charla celebrada hoy en el Ilustre Colegio de Geólogos de Madrid, Barrera subrayó que las erupciones volcánicas como la del Eyjafjalla emiten a la atmósfera gases como azufre, cloro, flúor, carbono, dióxido de carbono y vapor de agua, dando lugar a unos efectos perjudiciales para la salud y el ecosistema.

   Entre otros, hizo alusión a la contaminación atmosférica, la lluvia ácida, los problemas para la salud humana y animal así como para los cultivos y aceleración del cambio climático, además de los daños económicos resultantes de la propia emergencia. «El deshielo provoca inundaciones de fuerza brutal, las nubes de cenizas apantallan la atmósfera evitando la llegada de los rayos solares acuciando, en definitiva el cambio climático», añadió.

   Además, recordó que Islandia es la zona volcánica más activa de toda Europa, separándose las placas tectónicas de su territorio a una velocidad de 9 milímetros al año constantemente desde hace millones de años y que la nube volcánica originada por la última erupción, que llegó a una altura de 8 kilómetros de altura, ahora expele cenizas a 2,5 kilómetros de altura. Hasta el momento, incidió en que los expertos calculan que el Eyjafjalla ha emitido ya 140 millones de metros cúbicos de material.

APRENDER EN EL FUTURO

   Por su parte, el decano del Colegio Oficial de Pilotos de Aviación Civil (COPAC), Luis Lacasa Heydt, reconoció que se pueden controlar los efectos pero no las causas de la nube volcánica con origen en Islandia y apuntó a la necesidad de «analizar lo acontecido para aprender y mejorar en el futuro».

   Asimismo, indicó en que es «difícil» saber si las restricciones al tráfico aéreo se han levantado «pronto o tarde», pero lo evidente es que las autoridades aéreas han sido «eficaces pero no eficientes, porque se ha mantenido la seguridad de los pasajeros ante el riesgo, pero se ha hecho a un coste muy alto».

   Por este motivo, urgió a «mejorar la eficiencia y la detección» tras la experiencia del volcán del sur de Islandia que, a su juicio, ha sido «un aviso para ver cómo adaptar la industria aeronáutica con el fin de prepararse ante los riesgos geológicos».

   En ese sentido, expresó su confianza en que se conseguirán salvar los peligros de la aviación, un sector que «se ha enfrentado a desafíos más grandes y los ha solucionado», al tiempo que insistió en que lo importante es velar por la seguridad de los usuarios.

   Lacasa considera que, para lograr este objetivo, es «fundamental» contar con despachadores de vuelos expertos al observar que quizá se ha «bajado la guardia» en ese sentido, lo que puede causar un riesgo para la seguridad. A ese respecto, incidió en que en España no hay titulación en esta materia y reclamó mayor formación en estos aspectos.

   Igualmente, reclamó que la toma de decisiones se realice sin presiones comerciales, es decir, mayor independencia de los pilotos a la hora de observar la peligrosidad y los riesgos.

   También advirtió del poder abrasivo sobre las aeronaves de las cenizas volcánicas que «seguirán en la atmósfera» durante un tiempo y, aunque no serán peligrosas para un vuelo concreto, sí lo serán para el avión «a largo plazo», por lo que recomendó a las compañías aéreas «estar alerta sobre los daños que puedan producirse».

   «Es preciso conocer la evolución de las cenizas para saber en qué momento retomar los vuelos», apostilló el presidente del COPAC que ensalzó la labor del personal de tierra y de las aerolíneas durante los días de la «emergencia mundial» que realizaron «esfuerzos ingentes» para aliviar la situación de los viajeros.

CENTRALIZAR LA ACCIÓN

   De este modo, resumió que ante la situación provocada por el volcán islandés es necesaria una nueva organización centralizada a nivel mundial para la búsqueda de alternativas y optimización de los recursos, así como la mejora de la eficiencia mediante el cálculo adecuado de los riesgos.

   Asimismo, apuntó que las compañías aéreas y los profesionales deberán realizar un «gran esfuerzo» para paliar las consecuencias y minimizar los efectos sobre la población.

   Finalmente, el piloto de Iberia y geólogo, Carlos García Rojo, se centró en los efectos de las cenizas y expulsiones volcánicas sobre las aeronaves, que provocan abrasión, ablación y descargas eléctricas que pueden anular los sistemas de detección y respuesta en vuelo.

ECOticias.com – ep

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