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martes, febrero 7, 2023

Los fabricantes de cemento abogan por la construcción sostenible como forma de luchar contra el cambio climático

Este llamamiento coincide con la publicación del informe ‘Construyendo el futuro con cemento y hormigón. Adaptación al cambio climático mediante la planificación de una construcción sostenible’, editado por la agrupación que representa al sector cementero europeo, Cembureau, y en el que se incide en la necesidad de aumentar esfuerzos para mitigar las causas del cambio climático y fomentar la eficiencia energética de los edificios.

   Asimismo, se reclama que el traslado de estas soluciones constructivas a los países menos desarrollados del mundo, donde tradicionalmente están más expuestos a las situaciones de riesgo. «El hormigón proporciona un nivel de adaptación al cambio climático que será obligatorio una vez que se revisen los códigos de edificación nacionales para hacer frente a la mayor severidad de las condiciones meteorológicas», señala el informe.

   En este sentido, los fabricantes de cemento han asegurado que «el hormigón es uno de los mejores materiales que existen para mitigar de forma natural las temperaturas extremas» y, por lo tanto, «cuanto mayor sea la solidez con la que se construyen las viviendas y las infraestructuras, menores serán los efectos sociales y medioambientales adversos provocados por futuras condiciones meteorológicas».

   El estudio se apoya en las conclusiones del Wild Engineering Research Center (Centro de Investigación de Ingeniería Eólica) de la Texas Technology University, que reflejan que «solamente los muros de hormigón son capaces de soportar el 100 por ciento de vientos huracanados y más del 99 por ciento de los vientos producidos por tornados».

LA REFLACTANCIA DEL HORMIGÓN REDUCE LAS EMISIONES DE CO2

   Por otra parte, indican que «la utilización de hormigones blancos en edificios tendría consecuencias muy beneficiosas en la lucha contra el cambio climático, ya que reduciría la energía necesaria para su climatización con un ahorro estimado sólo en Estados Unidos de 1.000 millones de dólares (unos 820 millones de euros).

   En este sentido, explican que el uso de hormigón en edificios y pavimentos urbanos reduciría la temperatura ambiente de la ciudad en hasta 3 grados, lo que redundaría en un mayor ahorro de energía por un menor empleo del aire acondicionado. Además, supondría una reducción anual de la temperatura global del planeta de 0,01 grados, lo que equivale a un ahorro de 167 millones de toneladas de CO2 anuales.

ECOticias.com – ep

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